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Acaba la clase y me quiero ir corriendo a casa. ¿Por qué? No sé, pero quiero irme corriendo. Subo, dejo las cosas, cojo dinero y en el ascensor voy pensando Sería genial encontrarme con Belén e irnos a tomar algo ahora mismo. Salgo del portal, giro la calle y... tachán! Belén!
Hacía al menos un par de años que nos nos veíamos aún viviendo en el mismo barrio. Hablamos apenas diez minutos y nos cruzamos con su madre, su cuñado y su padrino de bautismo si llegamos a estar un rato más.
- ¿Sabes que creí haberte visto esta mañana en el bus?
- Pues no era yo, ahora sólo cojo el metro.
...
- ¿Cuándo tienes tiempo para una cerveza?
- Cuando quieras, ahora tengo las tardes libres; si en Semana Santa me quedo aquí, te doy un toque.
- O si es en otro momento, ya te llamo yo...
- Eso, o llámame tú cuando quieras.
- Es que suelo volver tarde... porque a cenar entre semana como que no, no? No, que luego toca madrugar...
...
- Uy, mira, mi madre, si es que estamos toda la familia por aquí. Mamá, esta es Ann, una alumna mía del primer año que di clases.
- Sí, fui tu conejillo de indias...
- Pobre, es verdad, igual aún arrastras el trauma...
- Bueno, al final estudié la asignatura que me diste así que tan mal no lo hiciste.
...
- Sí, toda la familia vivimos aquí al lado... lo malo es el Ding dong... Hola! pasaba por aquí... Bueno, ya te contaré con al cerveza...
...
- Me voy, que llego tarde.
- Siempre me puedes echar la culpa a mí, aunque no me conozcan.
- Uys, mi hermana sí que sabe quién eres... que le cuento yo todo...
...
- ¿De verdad que no tienes una hermana o prima o algo que se parezca mucho a ti?
- Qué va, si es rubia. Lo que pasa es que como las guapas nos parecemos y abundamos...
- Será más bien que hay pocas y he dicho Será ella.
Nos despedimos, me doy la vuelta sonriendo mientras sigo mi camino y de pronto me doy cuenta: ¿¡¿Estaba tonteando con mi profesora de bachillerato?!?
I do/don't have
Tengo:
- una ex a la que echo de menos pero que pasa de mí; está tan ocupada que en un año ha tenido, en total, alrededor de una hora para hablar conmigo -ojo, por msn, que no es mucho esfuerzo.
- ganas de ir a Sevilla.
- una compañera de clase que me pone pero que también pasa de mí. Deduzco que es a) hetero b) bollo y tonta, porque no se da cuenta del partizado que soy.
- mucho que estudiar.
- una conocida depresiva, no muy madura, con las inquietudes de un marsupial, a la que intento ayudar porque tiene una mala racha pero sospecho que le gusto -y evidentemente ella a mí, no.
- un amigo cabrón que me dejó de encerrona con dicha conocida.
- algo de orgullo, por fín -sí, lo reconozco, con alguien más que mi profe de autoescuela.
- otro amigo cabrón que me pregunta si me parece que su novia está buena.
- que organizar a una amiga hiperactiva y a otra pasota para irnos de viaje por un módico precio a un sitio caro.
- frío.
- ganas de ver a Gwen y emborracharnos mientras nos reímos de nuestras penas.
No tengo:
- (tuve) el sentido práctico de, si no una buena novia, pedirle a los reyes un buen polvo.
- ni puta gana de estudiar.
- dinero para irme de viaje.
- sueño.
- estómago para plantarme allí y oír: No quiero verte.
- suficientes horas en un día.
Voy a ser generosa y le voy a regalar -por egoísmo- al Bonilla, mi profe de autoescuela, una lima de uñas. A ver si lo pilla y deja de clavármelas cada vez que mete la mano en el volante para rectificarme cuando lo estoy haciendo bien y, después de trincharme una mano, tengo que corregirle a él.
Ahora que lo pienso... igual es pariente de la Zorra del Infierno...
La chica de recepción de mi autoescuela es la hija de Lucifer. O su madre. O su ex-mujer, de quién se divorció porque no la soportaba ni él.
Ya sé que tengo un horario de mierda, ¿crees que me gusta pasarme el día entero en la facultad teniendo huecos libres que no puedo aprovechar para nada, que me ilusiona tener un horario distinto cada día de la semana, que ardo en deseos de ir a clase a primera de la mañana, a la hora de comer y llegar a casa para cenar? Pues entonces, Zorra del Infierno, no me digas En octubre, muy complicado, sólo tres días por semana y ese horario... con cara de comerte un limón mientras caminas sobre puercoespines. Sí, sólo tres días por semana tengo algo de tiempo libre por las mañanas, ¿quieres que llame a tu ex-marido para que te lo confirme? Porque es mi profesor y ya sabes lo que le gusta dar por culo.
Y si tan complicado es encontrar un hueco por las mañanas, ¿por qué me has dicho Pues vente mañana a las nueve y media como si me estuvieras jodiendo cuando es esa la hora que te he pedido? No te esfuerces, bonita, que todos los trucos los aprendiste de quien lleva cinco años suspendiéndome exámenes.
Para que luego digan que es a mí a quien le hace falta un polvo...
¿Crees que soy una enferma? No pensabas eso cuando te enamoraste de mí, imbécil.
Feliz 2008

Que sé que será bueno. Para el que sea bueno.
Como espero comprendais, ahroa mismo no estoy de humor para contar lo cojonudo que fue el viaje a Granada ni lo bien que me lo pasé un nochevieja. Puede que nunca lo haga. Puede que no escriba más por aquí. Prometo contenerme y no escribir mierda autocompasiva a pesar de que en este momento lo único que siento es fatiga, es un nudo en la boca del estómago que no sé si pretende que llore, que grite, que vomite o todo a la vez.
Me voy a la cama. Quizá sueñe algo bonito. Procuraré no pensar en nada para no desgastar mis recuerdos, sospecho que lso necesitaré incluso más en otros momentos.
Espero que los demás no terminaseis las 12 uvas. Si lo hicisteis, aviso: yo tome 24.
Imbécil, sí. Traidora, no.
It's cold outside... and inside...
Coffee at Waterville
Hoy debo estar de suerte. No, no he terminado ni la práctica de los 3600 datos ni los malditos triángulos en C++, sino que he encontrado trescientas y pico fotos de Eire que no había visto hasta ahora -no, tampoco he arregaldo la lectora de cd, y mira que lo he intentado. Muchas son muy parecidas a las mías pero hay algunas tan cojonudas que me he puesto ñoña y he decidido obsequiaron con algunas batallitas, aka Las Historias de la Srta. Ann.
Al entrar en el famoso cojo-café de Waterville nos recibió un chuchete monísimo, de esos que en cuanto se descuida su dueño -un irlandés majísimo con unos ojos tan azules que parecía tomar melange, que no estuvo enseñando algo de gaélico- se escapan corriendo para jugar con el primero que encuentra -nosotras. Yo me emocioné tanto con el animalico que la mitad de las broncas fueron para él y la otra, para mí; no puedo evitarlo, en cuanto un bicho me habla y me intenta morder, yo le contesto y juego también a morderle. ¡Y lo bien que me lo paso! Debe ser algún tipo de trauma infantil, proque me he descubierto imitando hasta a las gaviotas; éstas alucinaban conmigo...

El tipo se sentó a hablar con nosotras hasta que vimos que estaba anocheciendo y tuvimos que irnos. Durante ese tiempo descubrimos que no existe una canción de cumpleaños feliz en gaélico -In a family there were 18 or 20 children so it wasn't happy- y que hay alguien fuera de nuestra facultad que piensa como nosotras: What do you study? Physics... I know, we're crazy. Well, creazy is good. Y zanjado. Nos contó algo de historia -I have one question. Just one? I could answer you thousands... tras una larga disertación sobre Brigitte's Cross (o Brigid's Cross)... Maybe we wouldn't have time for thousands- y entre mordiscos e historias de cuando estuvo en España antres de nacer nosotras, el pantalón de Belén decidió que no había tenido suficiente con el café de media mañana y se tomó un trago de té. Así estuvo toda la noche, danzando hiperactivo.

Ahora que lo pienso, la cantidad de inteligencia por unidad de volumen parece ser constante en todo momento, porque esa noche, si los vaqueron estuvieron despiertos, nosotras al meternos en la cama del albergue perdido por el monte -Templenoe- nos dimos cuenta de la cantidad de estrellas que se veían por la clarabolla y nos levantamos sin salir de los sacos. Ahí empezó lo bueno, tres presentes o futuras estudiantes de Astrofísica mirando las estrellas con la boca abierta como si nunca hubiéramos salido de la ciudad, incapaces de encontrar ni una maldita constelación, dando saltitos dentro de los sacos como si fuera una de esas carreras de campamento y la frase final de ¡Hala! ¡Mira! ¡Por ahí hay más!
Un puntito más para el carnet
¿Que qué he hecho hoy? Pues lo normal de un miércoles, ayudar a una amiga a recoger su casa y ya de paso, sacando del subconsciente esos conocimientos que me dio ver Bricomanía con mi padre de pequeña, plantarle un manojo de cilantros -que, por cierto, odio.
Dentro de poco me veo cambiando enchufes...
¿Que qué hice hace un par de días? Pues lo típico en el metro, pasarme todo el trayecto embobada y hacer el transbordo de Puerta del Sur persiguiendo un cuerpo de infarto. Si acabé en el andén correcto fue por casualidad, no por voluntad propia.
Mira que le tengo dicho a mis hormonas que se estén quieteceitas...
22 patitos
Asesinato en Viperina
¿Alguna vez habéis tendido una lavadora a las 2 de la mañana de un sábado al llegar a casa? Ahí fue cuando me di cuenta de que ese día había sido bastante atípico.
Me levanté a las seis de la tarde, cinco horas después de ignorar al despertador, tan sólo porque el Ingeniero me llamó a casa. Llega a marcar el móvil y aún sigo en la cama. Entre unas cosas y otras comí a las siete -de ahí que hasta las tres no cenara y mi merienda fuera a base de mojitos y cervezas- y me fui corriendo para Callao porque habíamos quedado muy pronto, no sin antes acaecerme una de las cosas más lamentables -sí, incluso más que cuando me pillé un dedo con la mampara de la ducha: después de vestirme y maquillarme me doy cuenta de que he olvidado lavarme los dientes, no hay problema, aún tengo unos minutos antes de tener que irme, así que cojo el cepillo y.. ¿qué ocurre? Que mi gran precisión de movimientos se compinchó con la alineación planetaria del sistema vegano en el momento de la explosión del quásar E320 y acabé con media cara llena de pasta de dientes. Miro mi reflejo en el espejo, flipando en 256 colores y me da un ataque de risa. Por fin procedo a arreglar el desaguisado e intentar que toda mi cara tenga el mismo tono mientras me pregunto quién cojones me mandaría arregalrme ese día.
El resto de la noche fue más normal, me tocó un plasta en el metro que entre estupidez y estupidez me iba informando de la parada en la que estábamos -sí, tío, ya sé que esto es Lago, no estoy ni ciega ni sorda aunque ahora mismo me estén entrando ganas de arrancarme los ojos y los oídos-, el camarero del mejicano en un alarde de inteligencia decidió ponernos dos mojitos más en lugar de cobrarnos -fuimos buenos y se lo dijimos, aunque estuve tentada de berbérmelo con toda la paz- y fui asesinada con la mirada alrededor de ochocientas cincuenta y siete veces, vez arriba, vez abajo, llegó un momento en que me aburrí de contarlas. No sabía que presentarme en el Viperina con el Ingeniero fuera tan peligroso, el próximo día recordaré llevarme la Magnum del 45. Y sus pseudoamigos eran tan simpáticos que no se molestaron ni en decirme hola al saludarme y salieron corriendo en menos de media hora; menos mal que al poco llegaron dos amigos de los de verdad y me estuve riendo un rato.
Sí, llegué a las dos y pico, pero para no perder las buenas costumbres me acosté después de ver amanecer. Me río yo de la influencia del momento del día en los biorritmos, dame una cajita de Astonín Merk y Cronos temblará.
Fliping cucumbers!!
Le escribo un mail a mi madre con un par de tonterías para que se le haga más ameno el trabajo y además del típico 'come bien' va y me dice (ojo con las carcajadas):
Por cierto, se me estaba ocurriendo que para aprovechar el poco veranito que queda podríamos organizar un "Chueca-tour", en la que nos llevaras por sitios "cool" pero acordes con nuestra edad y pintas... (por aquello de que no pases vergüenza). Hablamos.
Después de boquear durante un rato con los ojos muy abiertos, me he preguntado '¿Dónde cojones quiere que les lleve, si apenas conozco un par de sitios?' Y una imagen me ha venido a la mente: Finde. Las 12 o la 1 de la noche. Música alta. Empujones de la gente. Mi madre. Mi padre. Y yo. En el Gris............
Si alguien ha tenido una imagen más surrealista en la vida, por favor que me lo diga.
Con vuestro permiso, voy a golpearme un rato la cabeza contra la pared...
Cafe Con Mas Posos
En vista del abrumador éxito de mi humilde colección fotográfica -no sabéis lo que me habéis hinchado el ego, ateneos a las consecuencias- me he abierto otra cuenta, titulada de una manera realmente original, para poder acabar de subir las fotos de Eire. El enlace queda fijo en la derecha, a continuación de su predecesor.
Gracias por su visita
Eire, at last
Por fin algo de tranquilidad
Hoy he hecho un par de cosas sin premeditación pero con alevosía que han tenído resultados distintos:
Por la primera me estoy tirando de los pelos y dudo si algún día me perdonaré: no he ido al concierto de Marlango. Sí, lo sé, yo opino lo mismo de mí, qué le voy a hacer. Intentaré defenderme alegando que no lo sabía, que me lo han comentado un par de amigos que se iban a quedar en la biblioteca cuando estaba a punto de comenzar. Les he pedido que, ya que yo sola no iba a ir, me demostraran que era lo correcto. Como no hay manera de conseguir eso, me he lanzado al segundo acto del día, mucho más gratificante, eso sí.
Me he pasado por el despecho de Acoseitor aún sabiendo que no iba a estar y después he hablado con él: Anda, vente a mi casa y te invito a un tecito. Pues para allá que voy. Nos hemos bacilado lo justo, hemos hablado claramente, me ha contado sus penas y me ha invitado a cenar. Sacando un filete de salmón y otro de ternera del congelador: ¿Qué prefieres? Esto... pues... me da igual. Ains, si es que cuando no tengo que esquivar lo tejazos estoy muy cómoda con él.
Un par de abrazos sin lengua más tarde, bajaba hacia el metro pensando que hacía tiempo que no hablaba con nadie de Cefe, mucho menos tan calmada. Pero sé que cada día me queda un día menos para el momento que sea improrrogable enfrentarme a ella, y eso me agobia. Al menos esta noche, he estado muy agusto. Si no fuera por la tonelada de cebolla que me he tenido que comer... bueno, nadie es perfecto...

Entropía circunstancial (o de como surgen cientos de cosas que hacer en época de exámenes)
En exámenes todos estamos muy ocupados, no solo nos reporchamos lo tarde que hemos empezado -el año que viene iré a clase todo el cuatrimestre- sino que de la nada -¡anda! si yo tenía que...- aparecen un montón de cosas pendientes de hacer que no puedes dejar para más tarde. Me contaron de una chica a la que le dio por cambiar los pomos de todas las puertas de su casa, conozco a una que se mete cuatro horas diarias de gimnasio, Gwen coge el plumero y yo me he encerrado en casa porque me ha dado por ir de compras -?!?!-.
Sin embargo, acabo de descubrirme quitando los bordes de silicona de cuando me cambiaron las puertas... hace tres años...
Mis amigos los mocos
Lema 1º: los mocos, y perdonad lo escatológico, no creo que se produzcan en la nariz o, al menos, no sólo ahí. También se almacenan en las cavidades vacías del cráneo que deja el cerebro. ¿Y qué hay en el cráneo aparte de hueso, cerebro y mocos? Nada. Por tanto, los mocos han de ser producidos por el cerebro como residuo de su trabajo.
Lema 2º: puesto que me congestiono a intervalos irregulares y en lugares inconexos, he de deducir que mi alergia se debe, principalmente, a mí misma. Lo cual es jodido, como dice Gwen.
Teorema: a consecuencia de estar junto a mí misma en todo momento, el limitado espacio sobrante en nariz y cráneo y mi vieja constumbre de pensar en todo momento, la congestión se ha apoderado de mis oídos y la gente parece hablarme desde muy muy lejos.
Corolario: me da miedo el maldito antihistamínico que tengo que enchufarme por la nariz...
Los viejos y buenos tiempos
Hasta antes de llegar a casa y que me contaran las malas novedades, estaba contentísima. No contenta de exultante, más bien de ilusionada y calmada. Justo con la persona en quien estaba pensando, y no es alguien habitual, y exactamente en el mismo sitio que hace dos años, me he encontrado con mi profesora de Física de Bachillerato. Hemos hablado un par de minutos y medio quedado para una cerveza, que sé que no quedará en el aire. Me ha hecho tanta ilusión que quería coger el teléfono y contárselo a alguien... pero ya no tengo a nadie que lo entienda...
Hoy que volvía a casa pensando que hace mucho que no me tomo algo en una terraza. ¡Será el destino!
Fortuny 34
Juro que no sabía que fuera a acabar allí. Yo, mis pintas de porrera y mi vaquero de discutir con la gravedad.
Una reseña de El Mundo dice Pijo entre los pijos, es lo que eufemísticamente se llama un local de puerta rigurosa. Un bonito palacete de tres plantas (culminado por su jardín con fuente y el restaurante 'Fortunato') dedicado a los sonidos pachangueros para solaz de la 'gente bien'. Eso sí, me he reído muchísimo desde media tarde y he dado un buen paseo hasta que hemos encontrado el sitio... en pijolandia y sólo se me ocurre a mí preguntarle a una filipina... En los diez minutos que hemos estado dentro -con el calvo deleitándonos con su monólogo insulso que parecía una rifa- he podido comprobar que esa gente tiene una vida super normal, sabes?; tanto, que en las pantallas donde estoy acostumbrada a ver vídeos musicales, proyectaban imágenes de gente jugando al padel.
Me hubiera gustado ver qué cara se le quedaba a la camarera si le hubiera pedido un tercio...
Ya huelo a caipirinha...
Anoten esta fecha en sus calendarios, señores, la señorita Ann ha finalizado por vez primera un ejercicio de Ecuaciones II; una bonita serie de Fourier, para más señas.
Mhahaha, ya estoy un poco más cerca del Olimpo, o como diría Emilio, del sitio de las caipirinhas...
Esto es la guerra (aka 'Ya no soy apolítica')
Estamos planteándonos seriamente poner un cartel en nuestro lado de la facultad, I mean, en el pabellón central, que todo el edificio es nuestro, como contraataque a sus pintadas (ya les vale, que la fachada está protegida) que diga algo así como:
Si no sabes lo que es Δu, no mereces estar en esta facultad.
O quizá esto:
¿Entiendes i (∂ψ / ∂t) = Hψ ? Nosotros tampoco a vosotros. Id donde os entiendan.
Por otra parte, de esto no os creais ni la mitad (entre otras cosas porque voy a clase a diario, con lo que abandonada, lo justo), esto es cierto, esto aún más y esto lo han escrito unos amigos de la facultad. A ver cuánto tardan en encontrarlo y quitarlo del portal...
Mil-trescientos (con dedicatoria)
No, no es una crítica más de la película del comic de Miller.
Aquello eran 300 espartanos. De Esparta.
Esto son 1.300 mililitros. De Mahou.
Si es que en el fondo, si acaso lo merecemos del algún sitio, el carnet platinum conjunto para Gwen y para mí debería ser del Manicomio. Sí, una cadena. De sólo tres locales -por lo que sé- pero una cadena al fin y al cabo; por algún lado se me tiene que notar el capitalismo.
No sé cómo me las apaño pero cuando salgo por allí siempre me vuelvo pronto con más alcohol en sangre que cuendo vuelvo tarde de cualquier sitio. Al menos esta vez no encontraré el domingo por la tarde el jersey morado detrás de mi sillón. Esta vez podía haber sido yo la de Wops! Tengo las gafas mojadas: ¿estará chispeando? Pero era yo la que iba más sobria, a pesar de lo que ella pueda decir... (¡¡Que volviste porque no sabías entrar al baño!!) Para una vez que no soy la más borracha y seguro que lo niega... (¡Bailaste algo horrible cuyo nombre no quiero recordar! ¡¡¡Sentada!!!)
Esas míticas noches de Vale, salgo por Fuenla, pero me vuelvo en el último metro...
Bando
Por la siguiente informo a quien no lo sepa ya:
Los zumbidos del msn son de mala educación y no consiguen otra cosa más que irritar al destinatario. Todos aquellos que empleen los zumbidos merecen una tortura lenta y dolorosa.
He dicho.
Jueves, cómo no...
Buf! Qué pedo llevo... no sé ni cómo he lelgado a mi casa... veréa ver qué puede meter en el microondas, si no, quemaría la casa para hacerme la cena... he estado de cervexzas xon mis amiguitos los moyores de la facultad... si es que en el fondo lo que me sienta mal es la lima.. aunque no haya habido lima, pero es igual, es lo que me sienta mal... ha tenido su gracia la vuelta en tren.. menos mal que he llegado a casa.. no porque la reconoaca, sino poruq e la contraseña del ordenador me la aceptado y estoy escribiendo esto, que bien pordía estar en casa de vete a sacer quién.. ains, la Murphys.. hoy parece todo un poco más solucionado.. gracias a la cerveza y por culpa de la cerveza.. soy yo o he conseguido que Soler quede conmigo fuera de Chueca?.. hoy he conocido a una alemada autética y no es que lo pronunciara mejor que yo, perdona que te diga... cómo s enota donde hay calidad, esas pintas... y Gwen que me ha contado su vida pero que sólo me acordaré de la itad... quiero un mojito.. anda, Gwen, vente... voy apor lo que sea que he metido en el microondas... quñe pena doy...
Onsejo del día: miopía y alcohol, mal. Recuerda dónde cojones ahs guardado las gafas y ontelas; con un poco desuerte consigues lelgar a casa.
Eclipse (y II)
[N. del A. He tardado mucho en escribir esto y tampoco estoy muy contenta con cómo ha quedado, pero veía que al final no lo hacía. Intentaré no tardar tanto en subir todas las fotos.]
Decidimos hacer el friki.
Premeditadamente, para qué negarlo. Tanto, que ni siquiera tuvimos que ponernos de acuerdo para disfrazarnos de sherpas para una simple noche en El Escorial. Una incluso se flipó con el equipo y acabó bautizada como Robocop.
Tuvimos nuestras pequeñas heridas en el orguyo cuando aquellas mujeres confundieron el bus con el del Inserso y se nos intentaron colar, nuestros momentos de exaltación académica al dar explicacioens rápidas del fundamento de los eclipses y orientación para ver aquel, momentos de ira por el desprecio a la observación -sí, la Luna es sólo eso, ¿qué esperabas?¿ Que ta saludara Neil Armstrong desde la superficie?-, momentos jocosos con el láser quema-ojos-accidentalmente-de-los-pilotos-que-pasan-por-ahí, momentos de riesgo con Noa y la pizza, con Robocop y las bebidas, de descubrimiento de daltónicos -que sí, que el filtro es verde y se ve verde a través de él-, de descubrimientos reveladores -wow, resulta que estos chismes con microscopios-, momentos de incomprensión cuando todos creían que me había enamorado de un muro -que no, estaba sacándole fotos a Tycho, el caracol que vino a observar con nosotros, aunque no debía tener alma porque ha salído fatal-, momentos de nostalgia (o de novedad, según quien) con Bola de Dragón en el desayuno, momentos de orguyo friki -parecíamos una auténtica asociación de aficionados, deberíamos tener una lista de correo privada y otra secreta- y momentos extra-frikis con las fotos de las espadas láser.
Cuando me desperté me sorprendí de no tener agujetas de reírme.
¿Lo mejor? Que no tuve que usar el saco, dormí en cama.

Sin personalidad
Y la de hoy ya ha sido... indescriptible: una tía estaba convencida de que estaba llamando a Fuenlabrada -un poquito de geografía, por favó-, que mi casa es una aseguradora -como si me gustara asumir riesgos estúpidos- y que yo tenía su mesa de noséqué material. Mira guapa, si tuviera tanta pasta como para dedicarme a asegurar tus gilipoyeces lo emplearía en comprarme una mesa para mí, en lugar de tener un tablero sobre un par de muebles, y el tipo que se llevó tu mesa te ha dado mi número, así que olvídate de ella, que se la ha quedado, ¿no se llamaría Jorge Arribas no?
Y encima se ha indignado porque yo no tuviera su mesa.
Cambio de regristro
Resulta extraño cuando observas que alguien de quien casi casi tienes la certeza de que está agusto contigo, que se siente cómodo, actúa de otra manera con gente de quienes tienes la certeza que tiene confianza. No es un cambio radical, no es un cambio sutil y contínuo, son pequeñas formas, pequeños detalles y cometarios los que varían. ¿Qué quieren decir?
...por qué siempre hago que se comporten distinto conmigo...
Lo que vale
Quizá por eso siempre pensé que no duraría mucho tiempo.
La gente te demuestra su valía respetándote, los hay que insisten cada cierto tiempo para ver si necesitas algo, los hay que aceptan que te alejes sin rechistar y sólo te preguntan qué ocurrió al cabo de mucho tiempo, los hay que no entienden que necesites espacio pero lo aceptan y se van para siemrep. Y las hay que actúan sin dar explicaciones, exigen que lo entiendas o que lo aceptes, aún no lo tengo claro, y eligen cuándo irse, cuándo volver y cómo actuar ellas solitas, porque ellas lo valen; que atacan constantemente, que recriminan y demuestran que tienen más derecho que nadie a enfadarse, porque ellas lo valen.
...vaya, ya se me han escapado los femeninos...
Topito me llamó hace unos días, me contó qué ha hecho estos meses y me preguntó si estaba enfadada. No me recriminó el haberme ido, sólo me dió a entender que le había dolido pero que lo aceptaba, que seguía ahí si quería volver a verla. Me ofreció ir a verla a Dublín porque sabe que es algo que siempre me ha hecho ilusión.
Ella -debería buscarla un nick- dejó de coger el teléfono un día cualquiera, volvió otro día cualquiera sin explicaciones y como si tal cosa, alternando los reproches con las batallitas banales, exigiendo, exigiendo y exigiendo, camuflándolo todo en que me estoy haciendo daño a mí misma o en que soy cruel y la trato mal, según el día. Hoy incluso con ultimátum.
Para mí ahí hay una diferencia fundamental.
Black out
La dirección pide disculpas a su(s) posible(s) espectador(es) por el actual ataque de miedo escénico y ruega comprendan la momentanea disminución en la calidad de la programación. Próximamente volveremos al nivel habitual.
Atentamente,
CCP's Management
Eclipse (I)
Algunos hombres buenos
Qué tranquila duermes cuando tienes la certeza de que algo estás haciendo bien.
Nítido
Como me advirtió Gwen, el mundo parece nuevo.
Yo lo veo digital, por aquello de la definición.
Todo es tan nítido, tan preciso, tan concreto, tan exacto que a veces siento que mis ojos deben unos ojos tleilaxu. Pero al quitarme las gafas mis ojos no muestran el menor brillo metálico y el mundo vuelve a ser tan tosco como siempre.
Beautiful stars
¡Las estrellas son puntuales!
Volviendo a casa he visto la Luna, y cómo llevo tanto tiempo viéndola doble, me he puesto las gafas porque me hacía ilusión verla de nuevo como dios manda. Preciosa. Mis vecinos me miraban raro y no se acercaban mucho al pasar a mi lado, es lo que suele pasar cuendo estás un buen rato mirando al cielo en la ciudad... Pero es que luego he girado la cabeza y ¡he visto una estrella! Tan azulita, tan definida, tan redondita ella... tan mona... Había asumido que todo el mundo veía la misma mancha difuminada que yo y hoy he descubierto un nuevo mundo, ahora recuerdo porqué me metí en esto, porqué pasaba tantas horas en la terraza de pequeña, porqué la gente se apasiona tanto...
Unas fotos: la NGC 2685, una galaxia de anillo polar (no estoy segura de la traducción), el cometa McNaught , el centro de la galaxia en infrarrojo y el cúmulo de galaxias Abell S0740 visto por el Hubble.
Trasgo Cabrón 2.0
Ha vuelto, señores.
Yo que creí que con el camb io de sistema operativo le había condenado al infiero, pero resulta que el muy binario es hinduísta y se ha reencarnado. O fusionado, como la Dra. Grey con Phoenix, sólo que éste con Red Hat. Ya sabía yo que Debian era mejor...
Su última travesura ha sido comerse mis últimos posts, tres o cuatro creo, y como manda Murphy no tengo copia de seguridad. Escribiré a Blogia, pero sin muchas esperanzas, si me contestan me dirán lo de siemrpe, que tuvieron un problema con el servidor y que no pueden hacer nada. Quizá notásteis que tuvieron a CCP en el limbo una semanita. Vacaciones a cargo de la empresa, I presume.
No tiene precio
Esas cosas que ocurren un día cualquiera y te hacen sonreir -sonrisa divertida, cruel, cómplice, escandalizada, sarcástica, forzada...-
- Ver cómo se le van los ojos detrás de unas faldas a un abuelo de boina enroscada y palillo mordisqueado.
- Encontrarte con tu prima -la que no soportas- cuando estás con tus amigos y que te diga Como siempre tienes unos nicks tan tristes en el messenger...
- Volver a leer aquel cuento que escribiste con nueve años: 'Un viaje por el espacio'
- Estar a punto de ser placada por una señora bajita de quien se obtiene más información a partir de su diámetro corporal que de su estatura (aún no sé si sería aproximable a un cilindo macizo o a un disco plano de grosor despreciable)
- Ver que cuando vuelve a cruzarse con quien le hizo daño no tiembla, sino que ríe.
- Cruzarte varias veces con el Hombre-Gamba.
- Encontrar esa entrada que llevabas tiempo buscando: Es en esos momentos cuando te das cuenta de que la vida no es tan puta como a veces piensas, ves las cosas buenas que te da, plas plas... una de cal y una de arena, y sientes que, joder, después de todo sigues viva.
- Poderle explicar una duda de Ecuaciones Diferenciales a una amiga.
- Los croissants con chocolate del Mercadona (mmmmmmmmmmmm)
- Esa mirada... otra vez... qué será?...
Diagnosis: murder
Esas historias que la gente no cuenta para mantener su reputación yo, en cambio, no dudo en airearlas. Ya que tengo fama de rara, al menos os doy motivo para reír.
Esta mañana he apuñalado una Coca-Cola.
Sí, sí, apuñalado, con un cuchillo de cocinero, el típico de peli de miedo. Estaba abriendo el paquete y el plástico siemrpe me cuesta romperlo a mano, así que he cogido el cuchillo y... lo demás es lógica.
Lo divertido ha sido cuando me he quedado mirando como una tonta salir coca-cola a presión por un agujerito diminuto, manchando las demás latas y goteando por media cocina.
Batalla campal
No han sido una ni dos las personas que me ha preguntado si estoy bien. 'Claro, por qué?' 'Porque en tu barrio se está montando ladediós. ¿No te has enterado? El otro día se peleó un montón de gente, alguno acabó en el hospital y hoy algunos niños no han ido al instituto' 'La verdad es que no sabía nada.. ya sabes que no veo la tele...'
Lo que hacen los exámenes, no sólo no piso la calle sino que vivo en mi mundo de Yupi, a partir de ahora, también conocido como Ío, ya lo explicaré.
Ya decía yo que este finde no oí a las tres de la mañana el clásico Alcohoooool, alcohoooool, hemos feniiiiiiidooooo a emborrassaaaaaarnos...
Contact
Por supuesto me enamoré de Contact.
Que fuera una obra de Sagan y Judie Foster su protagonista fue algo que aprecié años después.
En su día, con catorce o quince años, la ví tarde y en la tele, lo que me llamó la atención fue el romanticismo de la astronomía, motivo por el que muchos estamos en esta carrera, esa niña prodigio alentada por su padre a conseguir su sueño, esa mujer que lucha por hacerse un hueco y mantenerse en el complicado mundo de la investigación, la ilusión por haber encontrado algo increíble, lo que llevaba buscando toda su vida; el esfuerzo por descubrir y estar en primera fila, poner el avance por encima de su seguridad, defenderse ante un jurado que ni la cree ni la considera cuerda.
Todas, porque somos principalmente chicas las que entendimos esto así, nos prometimos que algún día conseguiríamos llegar a un sitio que nos permitiera tumbarnos en el capó del jeep a escuchar el universo. Aunque no fuera en el VLA.
Con los años y en especial los años en la carrera, acabas olvidando aquella promesa, abandonas esos sueños por algo más real y asequible, primero un puesto de investigación en el laboratorio de algún instituto, después cualquier cargo en cualquier empresa relacionada con la ciencia, por último, enseñanza o cambio de especialidad. Con los años olvidas la envidia que sentiste al ver a Ellie descodificando y filtrando la señal cuando la recibió por primera vez, al verla descifrando los armónicos, los primos, construyendo los planos. Por eso intento de vez en cuando detenerme y mirar hacia arriba, pensar en todo lo que hay ahí esperando y recuperar la motivación. Por eso intento pararme y recuperar la perspectiva.
Me uno a: Diez años sin Carl Sagan.
El cosmos puede albergar trillones de planetas, millones de Tierras. Sigamos avanzando: ¡el premio es el Universo!
(Francisco Anguita)
Momentos
El otro día, haciendo eso que tanto me gusta, observar a la gente y aprender cómo se relacionan, ví algo que por una parte me hizo sentir bien -porque existe, porque estaba dirigido a alguien a quien aprecio- y por otra me dio envidia -por no sentirlo, por no verlo hacia mí-. El otro día, al ver interactuar a dos personas que tuvieron una gran amistad que acabó en apocalipsis, que se dirigían la palabra por primera vez en vete a saber cuánto tiempo, ví respeto, ví aprecio, ví que se decían A pesar de todo te sigo queriendo y te protegeré, échame la culpa si eso te ayuda; a pesar de todo no te guardo rencor sino cariño.
Más tarde ví alivio en sus palabras, en sus gestos, alivio de saber que no era la única que sentía así.
Y me alaegré de que haya cosas que no acaben del todo mal.
Fue uno de esos momentos en los que no deberías estar mirando pero te sientes privilegiada de haber visto, de esos que te gustaría poder fotografiar y recordar cuando pierdes la fé en el género humano.
Ocupada y cansada
Llevo unos días bastante ocupada; quiero hacer muchas cosas, tengo la obligación de otras cuantas y se me ha olvidado cómo distribuir eficientemente el tiempo, consecuencias de pasar casi dos años en postura de vaga profesional.
Las fotos, el seminario y Venus están dando para mucho: comentarios de comentarios de comentarios han derivado en correos habituales y extensos, el sábado funcionó mi No me apetece irme a casa, ¿alguien se viene a dar una vuelta?, volví a las 5 de la tarde, sin comer, después de un paseo de 10km -sí, lo he medido- y Venus, más conocida como Lavinia Planitia, ha resultado ser una rancia: sus historias son muy monótonas -llanuras y más llanuras-, sus relaciones, típicas y sin emociones, discusiones ni ñoñi-momentos -grandes y aisladas crestas compresivas- y no se ha dignado a contarnos ninguna aventura -apenas hay un par de coronas-. Como nos cansemos, la dejamos de hablar -y emigramos a otra zona como grupo independiente.
Por otra parte, estos últimos días he aprendido bastante sobre algunas personas con las que estoy pasando bastante tiempo. Quizá sean imaginaciones mías, pero a veces creo que la gente no se molesta en prestar un poco de atención a los detalles de los demás y aprender de ellos, que no es tan complicado; aunque también es probable que no les haga falta hacer ese tipo de cosas para entender a los grupos, a la gente en general. Si ya me lo dijo Antonio...
Una de las mejores frases que he oído nunca:
Good dancin' love, but you should have worn a bra.
De Lily Allen, por supuesto. Es tan corrosiva que siento envidia de que no se me haya ocurrido a mí.
Espero que vuestro finde también haya sido bueno, pero más tranquilito ;p
Presidenta de 30
Esta mañana no me acordaba de que hoy era hoy, así que he mirado el despertador, he pensado 'Es demasiado pronto' y me he dado la vuelta. Afortunadamente Miss Miau ha decidido subirse a mi cama a molestar, y entre gruñidos y 'Maldito bicho' he pensado '¿Jueves? ¡¿Jueves?! ¡¡Jueves!!' Y he corrido mucho, he corrido hasta en los transbordos, menos al coger la línea 6, claro, porque pensaba esperar al siguiente metro que debería venir más vacío pero la marabunta me ha arrastrado en el vagón. Me ha dado la risa cuando ha sonado la megafonía porque creí que se había averiado y nos iban a echar, aquello aprecía una peli de Woody Allen, pero sólamente ha dicho 'A continuación viene otro tren. No empujen. Esperen al siguiente' Sólo faltaban los empujadores profesionales. Más divertido ha sido cuando, en la siguiente parada, oigo a una mujer con voz de Señora Doubtfire: 'No empujen, que después viene otro metro' La gente de fuera alucinaba, claro.
Tengo cargo de conciencia porque en clase no he atendido nada, me he pasado la hora y media hablando con Estrellita, y el resto del día sentada en los peazo de sillones de cuero del flamante seminario donde me ha tocado no ser secretaria, no, ¡sino presidenta! ¡Juas! Y la ilusión que me ha hehco a mí el taloncillo con mi nombre por haberme presentado... ¡eso vale una cena! La secretaria adjunta (que mandaba más que yo por años y por kilos) me ha dejado trapichear como he querido (lo confieso, hubiera traspapelado un par de votos si hubiera hecho falta con tal de que no ganara ese imbécil, pero al final ni ha hecho falta, ¡tiene una suerte de mierda!), mis compañeros eran majetes y hasta hemos puesto música, como unos señores. Al final el día ha sido entretenido.
Momento surrealista del día (aka, Las Historias de la Srta. Ann): al poco de llegar a casa mi madre ha intentado convencerme de que ha visto un ovni -recordemos, estudio Físicas-. No ha sido literal, ha probado con una estrategia de rodeo, bastante poco sutil, btw: "El otro día vi algo rarísimo, no era una estrella fugaz. No, tampoco un bólido, era una luz muy brillante que se desplazaba y de repente desapareció. No, tampoco era un avión. Que te digo que no era un avión, hija. Bueno, pues me voy." Por exclusión quedaban los ovnis y Superman, pero creo recordar que ese no llevaba luces de cruce.
Ahora estoy viendo unas fotos increíbles que me ha pasado una amiga que acaba de volver de París... ains.. viajar y la fotografía, mis debilidades irrealizables...
Buen finde a todos, ya contaré qué cotilleamos de Venus.. sí, maja, el otro día me contaron que hizo a que no te imaginas qué, es que lo vas a flipar cuando te lo diga... ;p
Elecciones

El viernes a la hora de comer -mierda- tengo la primera reunión del grupo de Venus que acabamos de pseudoformar. Eso está bien. Pero estoy demasiado traumatizada con lo de ser secretaria (suplente, al menos) como para habalr sobre nada.
Cuando deje de estar catatónica, sigo tecleando.
PD. Ponedle una vela a quien sea, pero por dios que no falte el titular...
Tercios con limón (Las historias de la Srta. Ann, vol. I)
Contexto: Asignatura mortal de primero de carrera, primeros días de curso "este año la saco como que me llamo Trill" (juas!). A mitad de cuatrimestre me acuerdo no sólo de que estoy matriculada sino de que hay parcial en tres días. Tres días durmiendo menos de lo que necesita mi cuerpo y estudiando más de lo que recomendaría la OMS (por un momento me sentí estudiante coreano al borde del derrame cerebral); me llegarona saludar con un '¿Todavía estás en la facultad?'
Día clave: salgo del parcial, intento hablar con unso y con otros, pero al final me quedo con La Historias, cómo no. Después de hacer patente que ambas estábamos en pleno Modo Ameba bajamos a desayunar: "¿Qué quieres tomar?" "Nada" "¿Nada? ¿Para eso hemos bajado? Voy a por un vaso de agua..." Y mientras mis dientes se quejaban de que el agua ronde los 0ºc, me dice:
- Oye, ¿la cerveza con limón está buena? -nota: a La Historias no le gusta la cerveza. Ni el calimocho. Cómo esta chica se ha criado en la cultura de parque bebiendo sólo ron es un misterio.
- Hombre, a la gente le gusta... -nota: la Srta. Ann afirma categóricamente que la cerveza es una bebida divina y, por tanto, desperdiciar semejante néctar en forma de clara es una aberración y constituye un sacrilegio.
- Vale, pues pídeme un tercio.
- Esto... un tercio es sólo cerveza, tienes que pedir una clara para que te la mezclen con algo...
- Tú pídeme un tercio, que yo cojo un par de rodajas de limón de las de la paella.
- ?!?!?!?!?!?!?!?!?!
Cinco minutos más tarde estábamos en un banco del parque, ella exprimiendo -o intentándolo- sus rodajas de limón en la botella y yo de pie y con las manos amoratadas comiéndome mi pincho de tortilla -cerveza sin desayunar, mal, por experiencia-
No sé por qué la gente nos miraba raro...
PD. Ese día acabé decidiendo, con otro chico que no sé cómo se llama, que viviríamos en una cúpula para telescopios, ya que nunca tendremos una casa con jardín para poder instalarla. Las hay muy espaciosas...
Toy optimista
Estoy siguendo adelante. El sábado lo ví con claridad, ya tengo otras cosas en la cabeza, entre ellas algún proyecto que me ilusiona, que no es poco. Lo malo es que sé (no creo, sino que tengo la certeza de) que no va a salir bien, sé que me voy a llevar otra hostia o, como poco, una desilusión. Y en cualquiera de los dos casos, la decepción no me la quita nadie. Pero es que es tan agradable dejarse llevar y volver a sentirse... no sé cuál es la palabra, quizá sólo sea sentir.
Supongo que mientras me haga volver a sonreír, mientras tenga ilusión, no importa demasiado que sea ridículo e ingenuo. En cualquier caso lo que es cierto es eso de:
Aceptar no es comprender. Aceptar es dejar que pase el tiempo. Ese tiempo maravilloso, curativo y reponedor que todo lo devuelve a su sitio y te muestra nuevos caminos. Tiempo. La mejor de las medicinas. Aleja, borra, debilita todo, incluso lo más doloroso. (entrada completa)
Un buen finde (espero que el vuestro también), variadito, interesante y sin más JGs a la vista. Hasta me ha invitado mami-de-adopción a comer, ico ico.
Y no, no he vuelto a discutir con la Gravedad; el moratón de mi rodilla es consecuencia del ataque del coche de Dolo contra mi persona perpetrado a las tres y pico de la mañana, volviendo del cine, que servidora es una chica discreta y tranquila.
La espańolada de la semana
En mi casa los viernes son de Alfredo Landa. Y de Antonio Ozores y de Gracita Morales y de José Luis López Vázquez y de todos esos actores que definían la españolada.
Los lunes mi padre pone CSI, los martes son míos y de House, el resto de la semana cenamos tarde y rápido, pero los viernes, con eso de que no nos vemos nunca, vemos un rato la televisón. Pero la programación es una mierda, de ahí las españoladas con que nos deleita CMT.
A mi madre le encantan, mi padre se resigna y a mí, alguna vez, por cambiar, está bien, pero ya me he cansado de machos ibéricos intentando ligar en Benidorm con ingenuas suecas o alemanas. Con deciros que casi prefiero una americanada de disparos y explosiones...
Teología
Hoy me ha ocurrido una de las cosas más surrealistas del mundo: iba yo caminando con prisas hacia el metro de C. Universitaria... (¿no suena esto a monólogo?) cuando me para una chica china (o japonesa o coreana o vietnamita, es igual) y me dice:
- ¿Cristina?
- No, lo siento -¿en qué se parece Trillian a Cristina? ¿Tengo cara de Cristina?
- ¿Crees en Dios?
- .... -va a ser que me he perdido algo... veamos, la chica es guiri, prueba a pronunciar Cristina de manera extraña...ah! cristiana! juas juas, yo cristiana! juas juas-... ehhmm... nop.
- Soy estudiante de teología y pretendo que mi grupo blablabla, blablabla, blablabla... -cuando mi cerebro oye alguna palabra relacionada con al religión o la política se pone en modo hibernación, para ahorrar energía- ...blablabla, blablabla... -habrá que cortarla, no?- verás, es que soy estudiante de Físicas y para mí mi carrera responde a todas esas reguntas.
¡Maldita la ocurrencia! Ha empezado a preguntarme qué preguntas y cómo las responde y venga alma por aquí y alma por allá y que por qué vivimos y cuál es la función de nuestra existencia. Cuando me he querido dar cuenta estaba intentando convencer a una china (que me da igual si viene de Mongolia, ojos rasgados=china, y punto) de que creo que los árboles, si tuvieran la oportunidad, también se suicidarían, como las personas (que la china estaba muy pesada con ellibre albedrío y el suicidio), que no somos distintos y que si los japoneses son ricos pero están deprimidos (esto lo ha dicho ella, conste) pues igual el tucán verde de pico corto que habita latitudes septentrionales preferiría ser una zancuda de África, pero como nadie se lo ha preguntado, no nos preocupa.
Amoshombrepordiós! A ver si se iba a creer la mujer ésta que me iba a convencer de ir los sábados por las mañanas con su grupo a debatir sobre los pobres infieles destinados al fuego eterno y los malvados homosexuales que quieren colonizar el planeta. Juas!
Además, ya tengo el sábado comprometido con la secta de... Planetaria, que hay unas charlas.
Now I gotta go have lunch ;p
Hábitos alimentarios
Por si a alguien le interesa:
Martes 21, Nov.
Desayuno = no me acuerdo, así que fijo que no
Redesayuno = of course (soy un hobbit, no lo puedo evitar)
Comida = filete con verduras
Merienda = sure, mi café con lo que pille no me lo quita nadie
Cena = lentejas de mami
Recena = probablemente, ¿si estáis despiertos de madrugada no os entra hambre?
Miércoles 22, Nov.
Desayuno = 0
Redesayuno = 2
Comida = pasta con pollo con verduras
Merienda = en casa de mi abuela ;p
Cena = arroz y tortilla
Recena = todavía es pronto...
(Dime que no lo tengo que escribir todos los dias... ;p)
PD1: Yuju! Ya me han traído el libro de Termo, ya no tengo excusa para no estudiar.
PD2: Esta tarde (jueves) he quedado con JG... buscaré algún sitio por aquí cerca para poder largarme si hace falta... wish me luck.
Fuerzas, Trasgos y demás seres binarios
Soy atea -shhh, no lo leáis en alto, que mi familia me excomulga, digo... me deshereda- pero por ironías de la vida y porque, dicen, todos tenemos que creer en algo, yo tengo mis propios dioses también llamados Fuerzas.* El panteón se compone de Gravitatoria, Electromagnética y Nucleares Fuerte y Débil.
Con las Nucleares no he tenido el gusto de tratar. Estuve a punto de hacerme una resonancia/radiografía (?) de contraste pero a mi madre le dio la paranoia y pasé de que me inyectaran liquidito radiactivo en las venas. Además me dijo un amigo que se te seca la boca y te escuecen los huevos, pero no sé si es aplicable huevos=ovarios...
La Gravitatoria y yo hemos tenido nuestros más y nuestros menos, prueba de ello son las cicatrices de mis rodillas, algunas de ellas recientes, no os creais. Pero ya vamos llevándonos mejor.
La que me tiene enfilada es la Electromagnética. Desde pequeña he sido capaz de provocar el malfuncionamiento de diversos electrodomésticos con mi simple presencia. Lo juro. He sobrecargado la memoria de un Pentium recién encendido con un copy&paste en Word de dos o tres líneas; he destrozado el software de la nevera (sí, claro que tienen, ¿sino cómo crees que mustran la temperatura en digitales?) con sólo entrar a la cocina; el único osciloscopio que dejamos vivo en los laboratorios funcionaba de una manera original cuando yo lo manejaba; los relojes acaban funcionando a intervalos y con ritmo aleatorio cuando los llevo puestos; y otros muchos ejemplos estúpidos.
Pero lo que me duele es la manera que ha tenido de vengarse de mí últimamente.
Mi ordenador, que debería tener nombre de mártir, sufrió a muy temprana edad una subida de tensión -¿Una subida de tensión?¿En esta sociedad, en este siglo?- que destrozó su fuente de alimentación y, según sospecho, la bios, el disco duro, o sus más tiernos sueños de infancia, a saber. Desde entonces no ha levantado cabeza, al arrancarlo cada día me saluda con uno de esos globos amarillos con mensajes de error, uno distinto cada vez, para que no me aburra, y de vez en cuando desaparece algún programa o aplicación que vuelve a aparecer misteriosamente al reiniciar, para enviar algún otro fichero al limbo, of course.
Para colmo la conversación que suelo mantener con el mejor antivirus que he podido conseguir es:
- You have n virus (where n tends to infinite) Ignore or Delete?
- Delete
- Sorry, virus cannot be deleted. Accept or Accept?
Estoy segura que en el fuero más interno de su RAM está pensando: No way, I'm not gonna mess around those guys. Did you see what they did to poor old Microsoft Outlook? Better leave them alone.
Así que el todopoderoso Electromagnetismo ha decidido obsequirme con el maltido caballo de Aquiles a rebentar de troyanos, gusanos, unidentifieds y vete a saber qué más, capitaneados por un Trasgo Cabrón (decidí que si pasaba tanto tiempo conmigo merecía ser bautizado) que debe hacer las delicias de cualquier proyecto de hacker cotilla que se tope conmigo.
¿Qué hago? ¿Le pongo una velita al libro de Electro o mejor consigo una placa base y me arrodillo ante ella?
* Los motivos de mi creencia no acaban ahí: cierto año en el instituto, cuando yo ya sabía que quería estudiar Físicas, thank god, tuve un nefasto profesor que nos dijo que la mejor manera de aprender su asignatura era "Fé y Paciencia". ¿Y para qué cree este hombre que existen las matemáticas, los laboratorios y las demostraciones? Después de la irritación inicial decidí tomármelo a coña y responder en los ejercicios con un 'porque así lo quiere Dios y quienes lo cuestionan van al infierno'
Día completito
Estoy en la carrera que estoy porque me gusta y porque una profesora del instituto consiguió que me gustase (hay que reconocerle el mérito, por muy rara que yo sea, a nadie le gusta la Física).
Creo que hoy me he cruzado con ella. Y no he sido capaz de acercarme y saludarla. Me ha dado miedo y vergüenza (que sí, que soy jodídamente tímida), me ha parecido ridículo correr bajo la lluvia chapoteando en el barro para alcanzarla y presentarme con mis pintas de rata mojada, que por mucho que disfrute de la lluvia lo que parezco es una rata mojada, y decirla que la carrera me encanta pero estoy intentando acabar segundo cuando debería estar empezando cuarto, para que luego no fuera ella o no se acordara de mí, al fin y al cabo hace casi siete años que me dio clase.
Pero todo eso ha sido después de que Estrellita me hiciera un hueco bajo su friki-paraguas con diseño de planisferio, después de pasarlo bien en clase (?!?!) y después de reconocer que pienso cosas que no debería, que a veces parece que me empeño en lo que no puede ser para alimentar mis lloriqueos lastimeros.
Pero todo eso ha sido antes de cruzar medio Madrid, calarme, darme un paseo por Serrano (que una no está acostumbrada a calles de tanto caché) para ir a Afizonia a buscar un regalo y descubrir que... ¡ha cerrado! Inigualable cómo me han mirado los obreros al ver la cara que se me ponía al darme cuenta de que el local se había quemado... Ya que estaba allí me he dado un capricho y me he tomado un frapuccino con calma mientras leía mi Introduction to Planetary Volcanism.
Como veréis no he escrito la versión 2.1 de El Felpudo, para que no digáis que estoy traumatizada...
Sobre mi mesa hay una bolsa gigante llena de ositos de gominola... esos mamíferos son adictivos...
Siempre he odiado elegir títulos
Estoy taaaaaaaaaan ñoña que os voy a hacer un favor y no voy a escribir nada para no causaros un ataque de diabetes a los insensatos que pasáis por aquí.
Pero esto es inocuo ;P
Mi día ha tenido tres momentos cómico-surrealistas:
1.- Mi horóscopo (sí, lo leo, ¿qué pasa? pero sólo para reírme...) decía: "Hay una parte del pasado que debes dejar atrás y mirar hacia delante sin temor. A pesar de las dudas, no tires la toalla apra avanzar" juas
2.- Le estaba dando mi dirección de correo a un profesor y, como es un poco extraña, la deletro. El hombre no se enteraba de nada así que he empezado a decir palabras para cada letra (P de Pamplona, M de María, C de Cataluña, and so on) y el tío, que está un poco teniente, en lugar de T de Tarragona ha escrito una @. "Es que te había entendido 'caracola' y he pensado, qué manera más original de decir arroba..."
3.- Cuando he vuelto a casa y he visto mi precioso felpudo casi se me saltan las lágrimas... (más info en post inmediatamente anterior)
Felpudo 2.0
Mi madre es consciente de que esta vida es una puta que puede joderte a la primera de cambio, por eso disfruta con las pequeñas cosas. En su día le hizo ilusión comprar un felpudo bonito.
Buscó en varias tiendas hasta que encontró el que le gustaba, uno grande y grueso al que no se le soltaban los pelos al limpiarme las botas y con un dibujo agradable. Pero, como ya sabéis, hace unos días un desalmado hijoputa eligió mi portal, escalera, piso y puerta para agenciarse uno nuevo (me cuesta creer que haya gente que se dedique a recorrer piso tras piso hasta que encuentre uno que le guste). Si yo me indigné, mi madre, de quién he sacado el carácter, se mosqueó tanto que hizo que mi padre pasara por todas las plantas del portal en su busca. Evidentemente no lo encontró.
Entre las obras de la calle y del portal, la casa se estaba llenando de polvo: necesitábamos un felpudo nuevo y mi madre ha tomado una drástica solución: comprar el más feo que ha encontrado.
Voy a proponer escribir debajo 'pringao', 'ladrón' o similar. Se admiten sugerencias.
Cuaderno de viaje
No sólo tengo algo de público (yo, Trillian, la República Independiente para todo el mundo, quien puede pasar días sin hablar con nadie que no sea un felino) sino que entre ellos se encuentran dos blogueras de élite. Esto empieza a darme vértigo. No me interpretéis mal, me alaga que la gente que acaba aquí por casualidad decida vovler y dedicarme un par de minutos, pero llevo muy mal el miedo escénico, suele hacer que el cerebro se me atore y las pocas ideas que tengo se queden sin forma definida.
Así que, en ausencia de una idea mejor, dejaré por aquí algo que escribí hace dos veranos. Curiosamente, intentando evadir recuerdos, acabé recordando cosas que ya casi tenía enterradas por ser aún más molestas (prefiero el adjetivo disturbing) y resulta que ya no me incomodan tanto.
Casitas encaladas coronadas con teja naranja. Árboles, pinos, olivos, cipreses, manchas verdes componene el paisaje. En la distancia, el mar reclama la atención que merece. Es azul. Azul intenso. El azul más azul que jamás he visto. Pequeñas motas blancas de oleaje salpican su superficie impasible. Un poco más lejos, una isla, una loma verde uniforme de pinos independientes en forma de pinar contínuo, sólo roto por una delgada línea amarilla en la costa. La playa. Leves montañas calcáreas caen en suaves acantilados hasta el mar. Las estrías rocosas se mezclan con los árboles, que luchan por llegar hasta el cielo anclándose en cualquier pedazo libre de arena. Ahora entiendo lo que significa que la belleza te supere. Bienvenidos a Croacia.
[...]
Dubrovnik es una ciudad de gatos. Es una ciudad de acantilados blancos y mar azul, de calles estrechas y sillas en la puerta, de turistas que pasean por lo alto de sus murallas y niños que juegan a sus pies, de yates de recreo y barquitas de pescadores, de caos de trazado a pie de calle y uniformidad de color sobre sus tejados. Dubrovnik se sabe paraíso terrenal y lo asume. Sus gentes están acostumbradas al intenso azul de su mar y a las blancas piedras de sus paredes y acantilados, lo disfrutan y lo admiran. Hay algo en sus pinos y sus montañas que te hacen sentir en casa.
Dubrovnik no se puede describir con palabras; es mediterránea, es medieval, es blanca y roja, es radiante, está viva, es un conjunto de rincones, calles estrechas, es interminables escaleras y casas con parras en al terraza, es calas de blanca piedra y negros erizos, es montañas grises moteadas de pinos, es gatos observando a los turistas, es espuma de mar al romper con las piedras. Dubrovnik apacigua el alma y colma el espíritu.
La muy puta
Mi gata es muy puta. Si no lo he dicho nunca, ya era hora y, en sucesivas ocasiones, ya iré explicando por qué lo afirmo rotundamente.
Hay gente que se muerde las uñas, juega con un mechón de pelo o tiene caprichos caros.
Mi gata se muerde el lomo desesperadamente, como si no la hubiéramos desparasitado nunca y viviera en la inmundicia, pone los ojos bizcos, tira con furia y se arranca mechones de pelo.
MechoneS. Plural.
La muy puta debe saber lo que me gusta pasar el aspirador y contribuye como puede, especialmente sobre alfombras o mantas.
Yo creo que lo hace para vengarse porque no la dejo meterse a la ducha conmigo por las mañanas porque me tira el bote de champú cuando llego tarde... y luego me compra subiéndose a mi regazo en cuanto me siento... no es lista ni nada.
(Qué triste es postear cuando tus neuronas están en huelga...)
Introduction to planetary vulcanism
A veces siento envidia cuando, comentando con otros, demuestran tener algunos conocimientos base que no se aprenden en las aulas. No soy una enciclopedia andante pero tampoco soy inculta, siempre he estudiado bastnte y suelo recordar lo que me cuentan. Entonces, ¿dónde está la diferencia? En que ellos leen.
Siempre me había resistido a leer cosas de lo mío. No sé muy bien porqué, pero no me acababa de convencer eso de ir leyendo algo en el metro y tener que memorizarlo, estudiarlo, prefería cosas más simples que pudiera olvidar sobre la marcha. Sí, lo reconozco, me gustan las novelas, ¿y qué?
Queda muy bien decir "Ya he recibido el último número de Nature" o "¿Hás leído el último ensayo de Fatima Mernissi?" pero quien más y quien menos ha leído El código DaVinci, El último catón o Los pilares de la Tierra, que no digo que sean los peores libros de la historia, de hecho tengo y he leído los tres, pero estaréis de acuerdo en que muy exclusivos no son. A lo que iba, que al final todos lo que queremos es que nos entretengan, por eso todos hemos visto alguna vez una americanada o algún pastelón en el cine aunque digamos que fuimos engañados, por eso a mí me gustan las historias que me evadan durante unos minutos y por eso leo ficción, para olvidarme del mundo que aparece en las noticias.
Pero ¡ah, amigos! esto ha llegado a su fin, el vocabulario y los razonamientos de mis compañeros de determinada clase comienzan a darme vértigo, así que no he tenido más remedio que saquear la biblioteca por la D de divulgación y proveerme de lectura de mesilla y metro para los próximos cuatro meses.
Si me véis por el metro, recordad, no soy friki, sólo intento estar al nivel.
Os dejo con una cita de Leibniz que encontré en un artículo de La Petite:
"Esta forma de escribir tendrá enormes ventajas; entre otras, hay una que me parece particularmente importante. Se trata de que utilizando estos caracteres será imposible escribir ideas quiméricas tal como se nos ocurren. Un ignorante no será capaz de utilizarlo o, de lo contrario, al tratar de hacerlo, se convertirá en un erudito."
G.W. Leibniz, 1678
Paracetamol
Tengo fiebre. Me arden los ojos, la cabeza me va a explotar y estoy tan congestionada que a mi cerebro hace horas que no le llega oxígeno.
Lo mejor de todo es que la fiebre me hace delirar y mis compañeros de prácticas, que hacemos por grupos, deben creer que estoy más loca de lo que realmente estoy. Y a la chica que me ha hecho el análisis le he debido dar pena porque ha salido un par de veces a preguntarme si me mareaba. No, hoy tampoco iba vestida de semideshecho.
Es el segundo que pillo en tres semanas... o mi sistema inmunitario es una basura o me he hecho adicta a la medicina que tomo (sabe a coca-cola...).
Yo que ya tenía planes para el finde...
Me voy a la cama. Disfrutad de la lluvia por mí.
Las perlas del día
Hoy me veo poco capaz, así que lo dejo en sólo unos párrafos. (Acabo de recordar que de pequeña, en uno de mis intentos revolucionarios, me dio por decir "parragafos")
Perla number one:
La Historias, esa chica que a pesar de lo distintas que somos nos parecemos sorprendentemente y tenemos la mitad del armario en común, ha aparecido hoy con los mismos vaqueros que yo. Ha debido ser por venganza por haberme comprado la misma mochila que ella. A partir de ahora, Pili y Mili.
Perla number two:
Cuando me he cruzado por el pasillo con Víctor Antonio de Todos los Santos, ataviado con unos bonitos vaqueros beige, ha corrido a explicarme antes de que yo pudiera reaccionar que esa curiosa mancha en su entrepierna era a causa de una explosiva y viciosa Coca-Cola. Y para demostrarlo me ha enseñado la botella. Mucho empeño y mucha rapidez ha puesto en justificarse...
Perla number three:
Hablando con mi librero de toda la vida, que ya hasta me pregunta por mis padres, me ha dicho "Claro, es que en los primeros años de carrera ya se sabe..." "Este es mi cuarto año" "Ahh..." (Acompañado de una expresión que decía: pues yo te echaba 16 años) Básicamente lo mismo que me dijo hace un par de años. Y juro que hoy iba vestida de persona normal, no de semideshecho humano como me paseo a veces.
Perla number four:
Me he dormido. Como una maldita marmota sorda y con narcolepsia. Me he levantado tres horas después de que sonara el teléfono.
Perla number five:
¡El bibliotecario ha hecho un comerntario amable! ¡Es un droide con un software de comportamiento social actualizado!
Como postre, un par de enlaces: un post que me ha gustado bastante y, con el permiso de His Noodly Appendage, el Pastafarismo.
La taquilla
Taquilla(s).
Denominaré taquilla(s) a ese ente metálico con forma paralelepipédica (siempre he querido emplear esa palabra xp) localizada en los pasillos de edificios públicos con la función de alojar enseres personales de los usufructuarios de la(s) misma(s) y aislarlos de manos ajenas mediante el empleo de algún tipo de cierre.
Allá en los primeros tiempos, cuando Trillian, incluso más inocente y desconocedora del mundo real que ahora, comenzaba la carrera, creía fielmente que las taquillas no existían fuera de las películas americanas, como las cheerleaders o los quarterbacks, ya que fueron ideadas como recurso para el matón de turno con un desvalido empollón en las manos.
Sin embargo, las taquillas existían. Relativamente pequeñas, aproximadamente cúbicas y apiladas en bloques de cuatro filas.
Resuelta a conseguir una el año siguiente, por motivos burocráticos, se vio obligada a compartir ilegalmente la taquilla con una compañera, que permanecerá en el anonimato por seguridad. Al menos no cambiaron también el candado, otra de las prohibiciones del contrato.
Dada la casi aleatoriedad de la numeración, acabaron con una llave de la planta baja, es decir, fila inferior, pegadas al suelo. El descontento de ambas compañeras intentaba disimularse con chistes y buen humor, pero seamos realistas, a nadie le gusta tener que poner el culo en pompa varias veces al día para abrir una taquilla que te explotará en la cara y escupirá un abrigo por estar demasiado llena. Y menos cuando tu culo está perfectamente alineado con el aula más grande de la facultad. Y menos cuando, como a la práctica totalidad de las mujeres, se te bajan ligeramente los pantalones al agacharte.
Pasa el tiempo, otros años y otras taquillas, pero ninguna especialmente remarcable.
Hasta este año.
Por no ser necesaria la fianza, el primer día a primera hora, secretaría parecía el Corte Inglés en rebajas y casi se agotaron las existencias. Por eso Trillian, tres días más tarde, casi había renunciado a toda esperanza de no tener que volver a mostrar su ropa interior a media facultad, pero ¡oh sorpresa! ¡Oh afortunado acontecimiento! ¡Un metálico cubito de al fila superior estaba disponible! Expresión de alegría, petición, firma, petición, recepción de llaves, paseo hasta la susodicha caja fuerte y… ¡Oh sorpresa! ¡Oh desafortunado acontecimiento! Al introducir la llave en el candado, éste decidió suicidarse y separarse en dos partes, quedando colgando la parte curva y el cuerpo en la mano con al llave como rehén. Tras unos instantes de incrédula inmovilidad se dirigió a Conserjería a reclamar un recambio que, a regañadientes, le dieron con un “a ver si este te funciona”. Presa de la sospecha, Trillian decidió probarlo allí mismo y, evidentemente, sufrió el mismo fin que su compañero.
-¿Éste también? –dijo la señora- Entonces es que son así. Toma, quédate con el primero y cuéntaselo al conserje.
-¿¿Qué?? ¡¿Pero cómo te crees que va a evitar que me roben si está roto, tía lista?! –afortunadamente no le dijo, sino que lo tradujo por- ¿¿Qué?? ¿Pero esto no es conserjería?
- Sí, pero… cuéntaselo a Paquito, el del bigote.
Media hora más tarde, tras buscar a Paquito El Del Bigote sin éxito, recurrió de nuevo a la señora de las ideas felices, que le sorprendió con un candado completamente funcional aparecido misteriosamente, pero, desconfiada aquella mujer cual gato callejero, escoltó a la estudiante hasta la taquilla, sin dejarle tocar el candado hasta que ella misma lo colocó, como si intentara así darle ánimos para continuar en este mundo. Afortunadamente, el cierre decidió quedarse con nosotros algún tiempo más y deleitarnos con su trabajo.
Así que, por este año, Trillian tiene taquilla de alto nivel y el color de su ropa interior es asunto suyo y de nadie más.
Nuevo día
Hoy ha sido un día interesante.
No me he mojado. Me. He. Empapado.
Hace tiempo, unos cinco años, una amiga a la que no he vuelto a ver, me decía Disfruta de la lluvia. Algún día te explicaré lo que significa esa frase para mí, tú disfruta de la lluvia. Nunca me lo llegó a contar, pero en aquella época aparqué el paraguas y pocas veces lo he vuelto a usar, con llevar un abrigo impermeable me basta, siempre sonrío cuando se me pegan a la cara los mechones empapados del flequillo.
Así que no me ha importado en absoluto.
Cuando he bajado a desayunar se ha sentado conmigo alguien que se ha pasado el último año y pico demostrándome que era demasiado superior a mí como para contestar a mis saludos. Hoy me ha llamado, me ha dado dos besos, se ha sentado y me ha estado preguntando qué tal me va. Y no, no me ha pedido nada.
He saludado a gente que veo muy de tarde en tarde y me he pasado 20 minutos hablando por el móvil alguien a quien le ha hecho mucha ilusión mi llamada, me he reído un montón en clase y estoy reconectando con una de esas personas con quien por mucho tiempo que haga desde la última vez que hablasteis, no cambia casi nada.
Por fin he conseguido taquilla y en uno de mis sitios preferidos, pero algo tenía que tener para estar en ese sitio y que no la hubiera cogido nadie… (Le he dicho a una compañera ¿Sabes lo que me ha pasado con al taquilla? Y me ha dicho: tú y yo somos Las Historias, siempre nos está pasando algo. Y es cierto, de ahí este blog ;p) Para ahorraros la batallita completa lo resumiré en lo último que he pensado cuando he salido por tercera vez en una hora de conserjería: No, señora; no es normal que al tocar un candado se separen la traba y el cuerpo y mucho menos que se desintegren los tres candados que me ha intentado colocar usted…
Pero lo mejor del día, sin duda, ha sido volver a cruzarme con sus ojos por los pasillos, volver a sentir ese cosquilleo cuando por enésima vez me sorprende mirando.
Minimalismo
Como no ando muy inspirada, os dejo por aquí algo que escribí hace no mucho, por primavera o así.
El granito áspero se engancha al tejido de mis pantalones.
La corriente apenas levanta un leve rumor a un escaso metro de mis pies.
Un pequeño animal se remueve entre las arbustos, puede que esté lejos, la tranquilidad me permite oír con claridad.
Cuando la brisa para, noto en la cara el cosquilleo del sol.
Hoy está despejado.
Los zapateros danzan caóticamente cerca de la orilla, en un recodo, donde al agua está en reposo. Sólo la parte de sus patas que toca la superficie deja sombra, pequeños puntos negros formando un hexágono.
Una hoja flota mostrándome el trazado de una de las corrientes que crean las piedras del lecho del río.
Viene, gira, se detiene, vacila, vuelve a moverse y se va.
Entramado
Empiezo a sospechar que mi vida es un guión experimental de Woody Allen y Kevin Smith.
Veréis, suelo coincidir con alguien, un personaje que me resulta interesante (como persona y algo más, no como aje, no estoy tan desviada). No sé cómo se llama, así que siguiendo la costumbre de mi memoria de rebautizar a la gente, le pondré Antonio (ha sido niño!). Una amiga dice que tiene cara de Vítor, por lo que lo dejaremos en Víctor Antonio, por darle un toque de culebrón.
El caso es que Víctor Antonio de Todos los Santos parece ser muy amigüito de… llamémosla Ginger, actual novia de Tocapelotas, uno de mis eternos enamoriscamientos. El nombre le viene por ser un maldito bacilón y haberme sorprendido enamorándose de otra amiga, precisamente quien me presentó a Víctor Antonio dTS, cuando yo andaba detrás de él, curiosamente justo antes de que Ginger apareciera en escena y perdiéramos el contacto.
Retorcido, verdad?
Por otro lado, el año pasado conocí a un tipo en clase (otro niño!), alguien simpático, amable, con conversación interesante, cosas comunes y, porqué no decirlo, un algo que me llamaba la atención. Así que acabé acosándole.
Hace no mucho, tomando una caña, me estaba medio contando un problema con algo, al que yo no encontraba la lógica ni la problemática: “Pues no lo entiendo” “Verás, te voy a contar algo. Soy gay” “¿Y? Sigo sin entender por qué representa un problema”
Me sigue pareciendo que lo que me contó no tiene sentido, pero claro, ahora el hecho de acosarle era lo que no tenía sentido…
Lamentable, verdad?
Pues por si no os parece lo suficientemente absurdo y jocoso, una de las últimas veces que vi a mi ex, después de nuestra omnipresente y eterna charla de “Por qué no vuelves conmigo, Trill?”, va y me dice que su fantasía sexual es la Princesa Leia.
¬¬
Doy fe de que no había bebido en toda la noche. Ni. Una. Gota.
Así que procuro tomármelo con humor y reírme yo sola de mí misma, hay pocos que no estén en alguna de las retorcidas tramas a mi alrededor.
Con lo que me gustan a mí los grupos cerrados y claustrofóbicos…
PD. He de aclarar que, como pseudo-geek, lo de Leia resulta halagador. Pero claro, hubiera preferido a Lara Croft …
Vinci?
Ya he vuelto.
Vine, Vidi, y me fui de nuevo: el puente al pueblo, ya sabéis cómo es mi familia con estas cosas.
En la facultad me siento con más ganas que de costumbre, me veo más centrada. A ver si este año consigo coger velocidad, porque llevo demasiado tiempo renqueando.
Pero todo esto no me preocupa demasiado hoy.
Esta tarde me han medio acercado a casa en coche. Un tipo que me caía tirando a mal, y hoy me lo he pasado muy bien. Lo que hace tanto tiempo de incomunicación.
Los diez minutos posteriores de metro han dado para mucho: he quedado mañana con una amiga de la ex-facultad para emborracharla porque está rayada, yo diría premestrual, pero al fin y al cabo a mí también me apetecen unas cervezas. O unos litros en el parque, según amanezca.
Un par de paradas más adelante se ha bajado un chaval, un seudo-rapero, y se le ha caído la gorra. Le he gritado, pero no se ha enterado, así que me he encogido de hombros y me he acomodado en el asiento: tampoco iba a salir corriendo detrás de un chico con las piernas medio metro más largas que yo. En esa misma parada, una de las mujeres que se ha subido, se ha agachado y se ha quedado la gorra. Me ha hecho pensar en la historia de las cosas, ese trozo de tela probablemente provenga de una fábrica de Vietnam, después de un largo viaje en barco habrá reposado unos días en una sábana en el suelo hasta que el chaval pasilargo la compró. Ahora, probablemente haya hecho sonreír al hijo de esa mujer, que se la pondrá mañana para ir a clase y fardará de ella delante de sus amigos. Quién sabe cuándo ese niño la perderá, la tirará o se la robarán y pasará a unas nuevas manos.
Pero lo que realmente me ha hecho pensar es creer haber reconocido entre la gente a una bloguera a la que sigo desde hace probablemente más de un año. Por supuesto que no la conozco, ni siquiera la he comentado nunca, pero cada poco tiempo entro en su bitácora. Por un momento he sentido ese ansia de fama que te lleva a presentarte a gente que ya es famosa, de un modo u otro, como si diciéndole tu nombre entre un ‘qué ilusión me hace’ y un ‘me encanta tu trabajo’ fuera a causarle impresión o a convertirte en algo nuevo. Por el hecho de observar desde nuestra anónima cotidianidad solemos creer que aquello que vemos también nos ve, que para ellos también nosotros formamos parte de sus vidas. El seguir la pista a alguien ajeno a nuestro entorno satisface nuestra curiosidad, el cotilla que todos llevamos dentro, y trata de llenar un poco nuestras vidas. Para qué negarlo, quién más y quién menos, de un modo u otro, es fan de alguien; no es necesario leer las revistas del corazón para ser una maruja, para vivir en la vida de otros.
No he dicho que sea perfecta, sólo que lo hago lo mejor que puedo.
Ójala con eso bastara.
Papel y boli
Me encantan las papelerías. Siempre me han gustado. Pegar la nariz al escaparate y mirar las colecciones de bolígrafos y plumas, esos pequeños cajoncitos de madera para las cartas que siemrpe acaban llenos de papales, facturas y resguardos; o entrar y toquetear los cuadernos pequeños, ver los dibujos de las portadas, pasar a los maletines de pinturas que siempre huelen a madera, ver por el rabillo del ojo las cartulinas de colores e intentar encontrarles una utilidad para poder ponerte una excusa a ti misma y comprarlas y al final acercarte a los óleos para intentar distinguir entre las tonalidades y recordar que nunca podrías haber hecho Bellas Artes.
¿No os pasa? Con los años he descubierto que le ocurre a más gente, que nos encanta tener varios tipos de bolígrafos y rotuladores, algunos emplean códigos de colores para las asignaturas y las prácticas, tener agendas monas y cuadernos chiquitines que al final no empleas para nada pero te resultan irresistibles.
Y esto me lleva a recordar La vuelta al cole. Hecho de menos decir "No mamá, me falta un cuaderno, y no puede ser amarillo, porque el profe de lengua dice que da mala suerte. Y necesito un boli azul para los enunciados, negro para las respuestas y rojo para corregir" Y llegar a clase con la mochila llena de libros nuevos y esa sensación de estar de estreno...
Ahora, cuando llego (a tiempo) los primeros días a la facultad sólo pienso dos cosas: a) mierda, odio esta asignatura y tengo que repetirla o b) mierda, mientras daba la vuelta al folio el profesor ya ha llenado dos pizarras más.
Pero hay algo que echaría de menos si volviera al cole: allí no puedes tomarte tu tercio de después de clase...
Rescue me!

Mis padres se van a trabajar a eso de las 7 de la mañana. Yo, como ya acabé los exámenes y las clases no empiezan hasta dentro de unos días, me levanto cuando me da la gana. Vale, soy una marmota, una maldita marmota con narcolepsia... pero es que me acuesto tarde, así como me voy a levantar a las 8?!?!
El caso es que me he levantado y mi gata (Miau en lo que sigue, por mantenerla en el economato.. digo.. anonimato) no estaba durmiendo felizmente a mis pies como es habitual. --Bah, se habrá vuelto a enfadar conmigo porque no la dejo comerse las plantas--. Y al oir ruidos en otra habitación, he supuesto que estaba jugando sola.
Pero tantas horas... ya resultaba sospechoso, especialmente por no venir corriendo al oirme trastear en la cocina.. así que he repasado mis lecciones de Consejos para dueños primerizos de gatos: Crompruebe que su gato no se encuentra en a) la lavadora --No, hoy no he puesto ninguna lavadora-- b) en la nevera --A ver.. nop, aquí no está-- por tanto nos queda la opción más habitual c) en alguno de los armarios.
-¡Miau! ¿Dónde estás?
Respuesta: miau
- Sí, ya sé que miau, ¿pero dónde?
Respuesta: miau
Y así, jugando al caliente caliente/frío frío, he sacado a mi gata del armario (literal, no metafóricamente...), donde llevaba encerrada unas 6 horas, con el consiguiente esparcimiento de pelos sobre la ropa de mi madre...
Buenos días, mundo
Cansada de engrosar mi lista de marcadores con páginas interesantes que al final nunca enseño a nadie, de tener ideas, breves y pocas, pero alguna aún aparece de cuando en cuando, de cosas que escribir y, porqué no admitirlo, harta de envidiar a LPC , al final me he decidido a abrir otro blog, que parece que me duran menos que los kleenex.
El título? Bastante fácil de elegir, puesto que Desayunos de cerveza a las 11 de la mañana no me parecía muy adecuado... Y mi nuevo nick (si es que consigo hacerlo aparecer en algún lado, que los de blogia me están desesperando) es una frikada que me he permitido; ya tengo asumido que acabaré con bata y gafas... al menos espero no liarme con el primer tipo bicéfalo que me encuentre por ahí...
P.D. Se pueden insertar fórmulas!! Tanto tiempo desesperándome con el editor de Word... Mira lo que puedo decir! L = ½ m (∂x/∂t)2 - U(x)




