Acaba la clase y me quiero ir corriendo a casa. ¿Por qué? No sé, pero quiero irme corriendo. Subo, dejo las cosas, cojo dinero y en el ascensor voy pensando Sería genial encontrarme con Belén e irnos a tomar algo ahora mismo. Salgo del portal, giro la calle y... tachán! Belén!
Hacía al menos un par de años que nos nos veíamos aún viviendo en el mismo barrio. Hablamos apenas diez minutos y nos cruzamos con su madre, su cuñado y su padrino de bautismo si llegamos a estar un rato más.
- ¿Sabes que creí haberte visto esta mañana en el bus?
- Pues no era yo, ahora sólo cojo el metro.
...
- ¿Cuándo tienes tiempo para una cerveza?
- Cuando quieras, ahora tengo las tardes libres; si en Semana Santa me quedo aquí, te doy un toque.
- O si es en otro momento, ya te llamo yo...
- Eso, o llámame tú cuando quieras.
- Es que suelo volver tarde... porque a cenar entre semana como que no, no? No, que luego toca madrugar...
...
- Uy, mira, mi madre, si es que estamos toda la familia por aquí. Mamá, esta es Ann, una alumna mía del primer año que di clases.
- Sí, fui tu conejillo de indias...
- Pobre, es verdad, igual aún arrastras el trauma...
- Bueno, al final estudié la asignatura que me diste así que tan mal no lo hiciste.
...
- Sí, toda la familia vivimos aquí al lado... lo malo es el Ding dong... Hola! pasaba por aquí... Bueno, ya te contaré con al cerveza...
...
- Me voy, que llego tarde.
- Siempre me puedes echar la culpa a mí, aunque no me conozcan.
- Uys, mi hermana sí que sabe quién eres... que le cuento yo todo...
...
- ¿De verdad que no tienes una hermana o prima o algo que se parezca mucho a ti?
- Qué va, si es rubia. Lo que pasa es que como las guapas nos parecemos y abundamos...
- Será más bien que hay pocas y he dicho Será ella.
Nos despedimos, me doy la vuelta sonriendo mientras sigo mi camino y de pronto me doy cuenta: ¿¡¿Estaba tonteando con mi profesora de bachillerato?!?


