Blogia
Café con posos

Momentos

El otro día, haciendo eso que tanto me gusta, observar a la gente y aprender cómo se relacionan, ví algo que por una parte me hizo sentir bien -porque existe, porque estaba dirigido a alguien a quien aprecio- y por otra me dio envidia -por no sentirlo, por no verlo hacia mí-. El otro día, al ver interactuar a dos personas que tuvieron una gran amistad que acabó en apocalipsis, que se dirigían la palabra por primera vez en vete a saber cuánto tiempo, ví respeto, ví aprecio, ví que se decían A pesar de todo te sigo queriendo y te protegeré, échame la culpa si eso te ayuda; a pesar de todo no te guardo rencor sino cariño.
Más tarde ví alivio en sus palabras, en sus gestos, alivio de saber que no era la única que sentía así.
Y me alaegré de que haya cosas que no acaben del todo mal.

Fue uno de esos momentos en los que no deberías estar mirando pero te sientes privilegiada de haber visto, de esos que te gustaría poder fotografiar y recordar cuando pierdes la fé en el género humano.

2 comentarios

Trill recién levantada :p -

Esa teoría suena poco científica.. pero intentaré creerlo, aunque sea fuera de clase :p

Jooooooo Que estaban delante de mí! Además, cómo voy a aprender quién es quién en un grupo que se conocen todos si no es observando?

Sita -

Mira, al final nada es malo. Cada vez que algo malo pasa es porque hay algo bueno esperando ser apreciado. Y cómo se aprecia algo a lo bestia?? después de una mala racha... es por eso, créeme! :-)

Mironaaaaaaa!