Blogia
Café con posos

Diagnosis: murder

Esas historias que la gente no cuenta para mantener su reputación yo, en cambio, no dudo en airearlas. Ya que tengo fama de rara, al menos os doy motivo para reír.

Esta mañana he apuñalado una Coca-Cola.

Sí, sí, apuñalado, con un cuchillo de cocinero, el típico de peli de miedo. Estaba abriendo el paquete y el plástico siemrpe me cuesta romperlo a mano, así que he cogido el cuchillo y... lo demás es lógica.
Lo divertido ha sido cuando me he quedado mirando como una tonta salir coca-cola a presión por un agujerito diminuto, manchando las demás latas y goteando por media cocina.

0 comentarios