Gracias por este tiempo, pro poco que pueda parecer. Gracias por haberme sacado de la mierda y por evitar que vuelva a caer, como sé que harás. Gracias por cada palabra, por cada silencio, por cada mirada, por cada caricia. Gracias por esos miles de sms de los primeros días. Gracias por haber espantado las pesadillas y traído los sueños. Gracias por haber hecho realidad tantos sueños. Gracias por haber hecho lo que a nadie permití y por haberme pedido lo que nunca permites, no sabes cuánto lo valoro. Gracias por tantas horas de charla. Gracias por aquellas primeras conversaciones en que me pusiste delante de las narices lo que no quería ver. Gracias por aquellos susurros que me retaban, que acepté y que no me atreví a contestar, aunque me muriese de ganas. Gracias por crear de una ameba, un monstruo; pero que sepas que sólo funciona contigo. Y que lo echo de menos. Gracias por despertarme con una sonrisa durante tantos días. Gracias por dejar que te despertara con una caricia al menos un par de días. Gracias por enseñarme. Gracias por hacerme aprender. Gracias por haber querido crecer a mi lado. Gracias por tu sonrisa y por tu ternura. Gracias por haberme escuchado, por haberme aconsejado. Gracias por haberme traído paz.
Aunque todo esto se me queda corto. Siento que no he tenido espacio, que no he tenido tiempo, lo siento todo comprimido, acelerado, resumido. Lo siento, más que efímero, mutilado. Me quedo con ganas de muchísimas cosas, con ganas de hacer, de decir, de proyectar, de ver, de aprender, de intentar, de soñar. Todo eso que esta noche no he querido decirte, todo eso que estaba esperando el momento idoneo. Perdona por haber dejado escapar algunas ideas, sé que no ha sido justo pero necesito que sepas hasta qué punto estoy implicada, a qué estoy -o estaba- dispuesta.
Quizá debiera dejarte esto en el correo en lugar de escribirlo aquí. Pero ha sido un impulso. Además, ya no me siento con derecho a escribirte.
A pesar de lo que crees, nucna me has hecho daño.
Gracias por haberme hecho feliz.
Gracias por haberme dado lo mejor que he tenido nunca.
Y aunque no deba decir esto, seguiré aquí, esperando, confiando que algún día vuelvas. Porque yo sigo creyendo que tenemos un futuro.
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