Ñoñi - post
Ya sé que empiezo pronto, pero el insomnio me ha hecho rebuscar en blogs nuevo y encontrar esto.
Es lo que siempre quise escribir, lo que me hubiera gustado que supiera, que entendiera; lo que me destrozaba cada vez que veía sus ojos, cada vez que encontraba su olor...
Contigo siempre me quedo con la caricia en la punta de los dedos. No sé cómo todavía no se me ha atrofiado la mano y los dedos, amorfos, han agigantado su tamaño porque la cantidad de caricias acumuladas en su límite comienza a ser ya preocupante. Quizás sea la única que posea este almacén secreto de caricias al final de mis extremidades superiores. No duele demasiado tenerlas ahí. El problema es que sólo puedo librarme de ellas si las descargo en tu piel, no sirve la de ningún otro cuerpo. Así que si alguna vez te rozo, quiero que sepas que es por una simple cuestión de salud.
(Viene de aquí )
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