Minimalismo
Como no ando muy inspirada, os dejo por aquí algo que escribí hace no mucho, por primavera o así.
El granito áspero se engancha al tejido de mis pantalones.
La corriente apenas levanta un leve rumor a un escaso metro de mis pies.
Un pequeño animal se remueve entre las arbustos, puede que esté lejos, la tranquilidad me permite oír con claridad.
Cuando la brisa para, noto en la cara el cosquilleo del sol.
Hoy está despejado.
Los zapateros danzan caóticamente cerca de la orilla, en un recodo, donde al agua está en reposo. Sólo la parte de sus patas que toca la superficie deja sombra, pequeños puntos negros formando un hexágono.
Una hoja flota mostrándome el trazado de una de las corrientes que crean las piedras del lecho del río.
Viene, gira, se detiene, vacila, vuelve a moverse y se va.
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