La muy puta
Mi gata es muy puta. Si no lo he dicho nunca, ya era hora y, en sucesivas ocasiones, ya iré explicando por qué lo afirmo rotundamente.
Hay gente que se muerde las uñas, juega con un mechón de pelo o tiene caprichos caros.
Mi gata se muerde el lomo desesperadamente, como si no la hubiéramos desparasitado nunca y viviera en la inmundicia, pone los ojos bizcos, tira con furia y se arranca mechones de pelo.
MechoneS. Plural.
La muy puta debe saber lo que me gusta pasar el aspirador y contribuye como puede, especialmente sobre alfombras o mantas.
Yo creo que lo hace para vengarse porque no la dejo meterse a la ducha conmigo por las mañanas porque me tira el bote de champú cuando llego tarde... y luego me compra subiéndose a mi regazo en cuanto me siento... no es lista ni nada.
(Qué triste es postear cuando tus neuronas están en huelga...)
0 comentarios