Blogia
Café con posos

Cobarde

Soy una cobarde.
Supongo que eso se es desde siempre pero yo he empeorado mucho estos últimos años. Me limito a dejar pasar el tiempo sin atreverme a hacer una cosa u otra, sin atreverme siquiera a decidir qué es lo que quiero. Espero. Y no decido. Y veo que el tiempo va pasando y mi estómago se resiente, así que intento no pensar para evitar la ansiedad. El tiempo sigue pasando y sigo sin decidir nada. Y me siento mal conmigo msima. Y no consigo colocar mis ideas.

Así que así estoy, como otras tantas veces, sólo que ésta me está costando más que las anteriores. Hubo una que incluso le eché huevos, vaya si lo hice, pero sólo fue en esa ocasión. En general, antes tenía algo fuerte dentro de mí que me movía, a cagarla, pero me movía. Ahora ningún sentimiento es tan importante como para destacar sombre los demás. Hay una parte que es relativamente sencilla, sólo tengo que engañarme a mí misma, coger el teléfono e improvisar. Pero hay otra que me está destrozando, porque no sé cómo hacerlo, cómo decirlo y, sobretodo, porque me avergüenza, porque quiero hacerlo porque es importante para mí pero no quiero hacerlo para no quedar mal. Y eso me avergüenza, porque no quiero ser así.
Así que aquí estoy, llevo dos días en casa, vine para solucionarlo, pero no soy capaz ni de pensar qué decir cuando descuelgue el teléfono. Y dejo pasar el tiempo leyendo para no ser consciente de lo que estoy haciendo.

Pero esta vez sí que tiene fecha de caducidad. 

0 comentarios