Con toda la paz
Me he despertado con un sms dos horas más tarde de que sonaran los dos despertadores y con una sonrisa en la cara he seguido remoloneando quizá más de una hora. Me acabo de dar cuenta de la hora que es, estoy sin acabar la práctica que debería haber entregado ayer y dudo que llegue a programación, por tercer día consecutivo. Pero no me traumo. Ni me acuerdo de la cantidad de mails que tengo que mandar desde hace días, al final alguien ma acabará poniendo las pilas. Pero no me preocupa.
Qué ganas tengo de que llegue el sábado y hablar con el Ingeniero...
0 comentarios