Blogia
Café con posos

La prueba de fuego: ahora mismo decidiré si me doy al más gratuito masoquismo y autoflajelación o me doy dos ostias y espabilo y tiro p'aĺante. Con un par, Ann, con un par.

 * * * * * * * * * * *

Con el siguiente post, desaparecerá El Post. Ya no me veré tentada a leerlo o mirarlo cada vez que vea mi portada. Pero lo echaré de menos, eso seguro.

3 comentarios

Ann -

Nahhh, nada ni de látigos ni de lloriqueras durante horas, sólo... que podría haberme recreado en gilipolleces. Al final lo entendí como lo que es, algo bonito, envidiable y admirable.

La noche acabó volviendo medio borracha a casa... cuánto mal está haciendo a nuestors hígados El Manicomio, eh Gwen.

Levantanovias -

Eso de ahí arriba era el comentario de mi lado malo. Ahora toca el bueno:

Tontonaaaa, que si necesitas algo grita un poquillo que te escuche y me pongo la capa y te saco a volar un ratín. Pero nada de meterse en la cama a lloriquear, que eso es de nenas pequeñas :-D

Un beso, gordo :-P

Levantanovias -

Esto... emmmmm... ummmm... Sabías que ostia (sin H) es una ostra?? jajajajaja

Al final fue flagelación?? Ayyy nena que morbo ahí con el látigo y tal no?? :-)

Las hostias con H te las doy yo como no tires palante :-D

Un beso, so gili!