Blogia
Café con posos

Mis recuerdos se desdibujan y se confunden con las imaginaciones, olvido momentos e invento otros, a veces no sé distinguir éstos de aquellos. Comienzo a volverme loca, con una locura distinta a la desesperación del principio, con una locura más absurda, más gratuita, más autoinfligida. Comienzo a dudar hasta de la verdad y lo único que tengo como prueba es una breve nota que no me atrevo a volver a mirar y un trozo de tela negra rematado en un par de chapas, un trozo de tela que mantengo siempre a la vista, que llevo cuando te necesito a mi lado apoyándome, que en ocasiones te imagino vistiéndolo para recordar su significado.

Y yo sigo teniendo una herida que se niega a cicatrizar y que, en mi locura, suelo rascar y levantar la costra, como si quisiera que siga ahí, como si temiese que al acabar el dolor, desaparecieses hasta de mis recuerdos.

0 comentarios