Y yo ni siquiera puedo culpar al destino porque no fue una situación sino una falta de momento, de ganas, de sincronización.
Sé que si me lo pidieras ahora mismo, vovlería sin pensarlo. Ingenua de mí, qué sentido tiene si nunca me lo dirás...
A veces creo que me encantaría saber que me echas de menos. Otras creo que es mejor que no. A veces daría cualquier cosa por volver atrás y que todo siguiera bien, hacerlo funcionar. Otras creo que debo dejar de pensarlo. A veces siento que no importa lo que crea o piense porque lo que siento está ahí y así no se va a solucionar, no sin hablar todo lo que necesito.
Ya ni sé escribir lo que siento. Pero sigo sintiendo que mataría por unas palabras, por una charla, por un abrazo. Me faltas.
Te siento, te añoro, te pienso, te imagino, te recuerdo, te suspiro... y tú sientes, recuerdas, añoras... a otra.
Eso es lo irónico.
0 comentarios