Otro paso más
A veces hace falta que se lo tengas que explicar a alguien para que tú misma lo veas, para que entiendas que la máscara que te pusiste hace tanto tiempo es más creíble de lo que pensabas, que no siempre eres tan transparente como temías, que el apoyo lo encuentras símplemente sentándote al lado de algunas personas, que su mera compañía ha sido la mano que has aceptado, que la terapia que más has empleado ha sido la distracción, la integración sin periodo de adaptación, sin pasado, sin vagaje, sin preguntas y sin explicaciones; que aquella ansiedad y culpabilidad quedan muy lejos pero te sigue costando hablar de ello, que puedes no recordar las metas pero te bastas con pequeñas motivaciones puntuales, que lo que necesitabas era una roca, que te estabilizara y te sonriera.
La melancolía sigue ahí, sigue teniendo de cuando en cuando ese regusto amargo, pero en conjunto, si esquivo los posos, la taza es un Earl Grey fuerte, con carácter, complicado, pero adictivo, agradable y reposado.
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