Se muestran los artículos pertenecientes al tema Ñoñipost y demás estados de ánimo.
Gotta shine
...but how?
Calma... como siempre...
Ilusión, quizá.... como hacía tiempo...
Curioso que tenga que encontrarme en otras personas. Curioso que me busque cuando ni yo misma me daba cuenta de que me estaba perdiendo.
Date un capricho
Si cierro los ojos aún soy capaz de ver y sentir con todo detalle un momento exacto. Por eso esta canción siempre me hará llorar y sonreír a la vez.
A tu salud

Walking dowm Memory Lane, my ass.
Diving in Memory Lane, you mean.
Me dirás que es innecesario, Mum, que parece que vuelvo hacia atrás, pero yo creo que tengo que hacerlo. Porque quiero conservar los sms y en algún momento tendré que copiarlos. Porque ya hace año y pico y tengo que comprobar que de verdad lo he superado. Porque si no puedo leer esto, ¿cómo pretendo ser su amiga?
Considerémoslo una terapia de choque.
Tiene sus cosas bonitas -Me encantaría que conocieras el pueblo en el que me crié y toda aquella zona-, sus cosas difíciles -como lo que me ha hecho dejarlo y continuar otro día- y sus cosas divertidas -No me lo puedo creer, mis padres están chuscando! Y tú y yo qué!- ¿Cómo voy a borrar y olvidar todo eso? De ninguna manera, eso se recuerda y se guarda, para cuando lo quiera (queramos) volver a leer con una sonrisa de medio lado en la cara.
Solo tengo que procurar salir a la superficie a coger aire.
La semana empezó mal, llegué a pensar que no sería capaz de aguantar y ha terminado tan tan bien como el día que volví a mirar la Luna.
El fin de semana pasado, me estresó. Quizá fui yo sola en mi burbuja, pero me estresó. Y el principio de semana no mejoró.
Necesitaba calma y sólo encontraba amigos hiperactivos. Necesitaba atención y acabé siendo la única que la daba. Necesitaba pararme y surgieron mil asuntos improrrogables. Exploté, sentí que me iba a venir abajo y pedí una comida al sol, un respiro de hora y pico que me devolvió la cordura, como siempre, lo suficiente para mirar lo mismo desde un poco más lejos, como siempre.
Esa tarde arreglé un asunto pendiente desde hacía 8 años, fui sincera con una persona a la que tengo mucho cariño y por fin pude hablar libremente. Y lo entendió. Comencé a hablar con mi ex, de pasada, como conocidas, pero sin tensión. Decidí ser coherente y prepararme antes de dar la cara frente a un profesor. He conducido cientos de kilómetros y me siento muy cómoda en el coche. Fuí natural y dejé de esconderme con evasivas absurdas. Entendí que si a estas alturas no ha querido buscar un rato libre para quedar conmigo, es porque no quiere. He conseguido hablar durante varias horas con mi padre sin discutir. Hemos comprado un llavero tibetano para el coche. Me preguntaron si soy feliz y me di cuenta de que tengo que responder que sí, que he aprendido mucho, que he crecido, que tengo mucho que agradecer a varias personas, que me conozco mejor a mí misma, que soy más fuerte. He presentado a probablemente las dos personas más importantes de esta época de mi vida y se han encantado.
¿Qué más podría pedir?
Salgo el viernes y escribo a LN para decirle dónde estamos por si se quiere pasar. No contesta y yo consigo olvidarme.
Voy el sábado al cine con (él)ex y está raro, sospecho que lo ha dejado con la novia y encima me dice, al despedirnos, que tenemos que volver a quedar para hablar.
El domingo (él)ex sigue raro, queriendo hablar pero sin decir nada; LN parece que me hace caso -debe ser que hoy es par-, hablamos sin tontear, pero hablamos, cosa que los impares no hace; y Ella decide contestarme al saludo y decirme que ha pasado todo el finde en Madrid, en el mismo barrio en que creía que vivo, pero no me ha avisado; que no me engañe a mí misma y que luego seguimos hablando.
Y yo me saturo. Y reviento. Y siento que otra vez todo me supera y que esta agresividad contenida que siento desde hace días es real aunque no sepa muy bien qué la causa. Probablemente lo de siempre, no entender por qué la gente hace lo que hace, no poder preguntar y frustrarme.
Debería plantearme seriamente volver a hacer deporte.
Esta noche hace exáctamente un año que estoy soltera, un año que no oigo tu voz.
Hace un año que terminó lo más bonito que he vivido y que tuve que aprender -a empujones- a ver cosas nuevas y a ver de otra manera cosas de siempre.
Hace un año que tuve que empezar otra partida, otro banderín nuevo, rehacerme otra vez, otra cicatriz para el recuerdo y recuerdos para guardar.
Hoy hace un año que supe lo ahora sigo sintiendo: de una manera u otra, sigo echándote de menos.
...prometo encender en tu día especial una vela y soplarla por ti...
(Quisiera cantar tu canción pero... ya no tienen sentido ni usa sola de sus frases)
...Que nadie me diga que no soy capaz de hacer algo...
No te imaginas las ganas que tengo de decirte: ¿a que no eres capaz de ser mi amiga?
Quizá, aunque fuera sólo por orgulo, hablarías conmigo de vez en cuando.
18 noviembre
Después de levantarnos demasiado rápido para mi gusto, de hacer las maletas mirando el reloj, de quedarme con una de tus fotos de carnet, de coger la cámara a pesar de decidir no distraerme sacando fotos, de pasear, de enseñarme edificios, parques, plazas, callejuelas; de bromear a distancia, de hablarnos en silencio para que nadie nos viera, me llevaste a un pasadizo que tiene una vista especialmente bonita y te enfadaste porque había un grupo de turistas que te chafaron la sorpresa. Me hiciste retroceder para no escuchar sus comentarios y mirar en dirección contraria para no intuir nada, así, unos minutos después, nos quedamos prácticamente solas en aquel lugar, el silencio, tú un metro por delante de mí, ambas mirando hacia la msima zona.
¿Lo recuerdas? Hoy hace un año que mirabas la Giralda a través del arco de una callejuela, enseñándome tu ciudad. Cuando te giraste hacia mí te sorprendiste al ver que yo no prestaba atención al edificio, sólo te observaba a ti, memorizando cada rasgo. No olvidaré esa cara. Creo que fue entonces cuando entendiste que no era una aventura para mí, que estaba allí por ti, que me estaba comprometiendo.
Unas horas después dijiste algo completamente cierto: ¿No quieres ni una foto? Luego te vas a arrepentir.
16 noviembre
Llevé dos mochilas porque pensé que en el hotel igual no nos darían toallas, fui extremadamente contenta a la facultad y me escapé del laboratorio casi nada más empezar. Corrí mucho mucho, no fueras a tener razón y fuese a perder el bus así que llegué prontísimo a la estación. Perfecto, ahora sólo falta que no lo pierdas. Tú aún estabas en casa, estudiando, y seguiste estudiando en la habitación, como me indicó tu despliegue de apuntes. El autobus estaba sorprendentemente vacío, ahora lo agradezco porque me permitió relajarme y distraerme, ir tumbada leyendo mientras veía ese paisaje que en un par de veces memoricé. Tus montones de sms consiguieron que me mantuviera en ese estado de ilusión que me hacía no pensar en y si y que tuviera ganas y fuerza para todo.
Recuerdo escuchar con detenimiento el Are you listenning? de la O'Riordan y enamorarme de Human Spirit, recuerdo ir viendo las estrellas por la ventanilla e imaginar que en unas horas por fín podría abrazarte y enseñártelas, recuerdo sacar los guiones de laboratorio e intentar adelantar las prácticas pendientes sin llegar a concentrarme, recuerdo reírme sola con la aberración de la lámpara individual del bus, recuerdo disfrutar por primera vez en años de un viaje, pasar kilómetros y kilómetros y transformarlos en tranquilidad, recuerdo que ya en la primera visita, ese gato blanco y negro de la estación de Guarromán, me conquistó, recuerdo sacar el frasco de colonia cuando entrabamos en tu ciudad.
Lo que tú nunca supiste es que dudé. Cuando me dijiste que en media hora estaría allí comencé a pensar qué ocurriría. ¿Qué hacía yo allí, en una ciudad que no es la mía, donde no conocía a nadie más, con alguien a quien no había visto nunca? ¿Y si iba mal? ¿Y si en persona todo era diferente, si no me sentía cómoda, si resultabas ser distinta, si empezaba a descubrir cosas que no me gustaban?
Lo que creo que sí entendiste es que todo eso pasó cuando nos cruzamos en las escaleras mecánicas y te abracé allí mismo, con fuerza, y sentí que todo sería como imaginé, como prometiste. Caminando hacia el coche me sorprendí mirándote y pensando que te conocía a ti pero no a tu cara. Tardé un rato en conciliar tu idea y tu imagen. Después... me propuse memorizar cada peca, cada gesto, cada cicatriz, hacia dónde va cada mechón de pelo, cómo te crecen las uñas, cuántas octavas bajas la voz cuando estás de coña y hablas aguantando la risa, cómo hueles al despertar y a qué ritmo caminas.
Después... nervios. Pero no cambiaría ni uno sólo de los segundos de aquel primer fin de semana. Ni de los siguientes. Pero el primero siempre será el primero.
Hace un año te estaba viendo sonreír con una copa de champagne en la mano, escapádote rápido del salón de casa para subir a hablar conmigo.
Hoy te imagino sonreír, con el pelo más largo, brindando de nuevo con tus padres, en ese salón que ya sé qué aspecto tiene. Sé que no es en mí en quién pensarás pero aún así yo brindo por ti en silencio, deseándote un feliz cumpleaños. Por tus sueños.
No me pregunto si recuerdas que hace un año me quedé en casa para hablar por primera vez contigo en lugar de ir a aquel concierto, ni si recuerdas cuántas horas ni de qué hablamos, ni si te has fijado que dentro de nada volverá a ser 16, ni si recuerdas que dentro de un par de días hará un año que te pregunté algo que no has entendido que sigue siendo importante para mí; casi ni me pregunto qué pensarás el ver mi nombre de vez en cuando en una ventanita que parpadea, o cuando te pedí hace un par de meses que me felicitases, o si seguirás utilizando la pluma, guardando mi collar, o si....
Quizá me bastase con saber si realmente te arrepientes, si me consideras algo pasado que fue y terminó o si quisieras borrarlo, actuar como si nunca hubiese ocurrido.
No sé por qué haces lo que haces pero me estás haciendo continuar de la manera más complicada, con una herida mal curada, con preguntas, sin cerrar el capítulo, sin entender.
Estoy de buen humor y me apetece mucho hablar, hablar contigo. Pero recuerdo que no puedo, que no me contestarás, que tú no quieres hablar conmigo. Y el día brilla un poco menos.
Cómo mantener un buen día
Devuelves en el videoclub una película rayada y te dan otra copia para que puedas terminar de verla.
Compras cereales de chocolate rellenos de más chocolate.
Según te pones las gafas de sol saliendo del portal, el iRandom decide enlazar varias canciones de buen rollo.
Te cruzas con una amiga saliendo del metro y te paras 10 minutos a hablar con ella porque llegas con tiempo.
Te enteras y apuntas a un curso de Linux en tu horario libre.
Una niña te giña el ojo.
Te da tiempo a tomarte un sandwich y un té calentito aunque la cafetería esté a punto de cerrrar.
Un conocido al que hace un par de años que no ves, te reconoce y te saluda con una sonrisa.
Volviendo a casa te cruzas por los pasillos del tren con una amiga a la que tienes pendiente ver por estas fechas.
Otra vez tiene esa foto del verano pasado que tanto te gusta... pero no, tengo que aguntar sin intentar hablar.
...beginning to shine...
¿Mis noviembres? Los octubres suelen ser peores, éste se está haciendo complicado y sospecho que noviembre, con su bonito 16, lo será mucho más.
El hermetismo no es tán fuerte ni tan constante como debería, como necesitaría, y menos en noviembre.
Ahora que decido dedicarme a estudiar sin distracciones, ¿cómo me controlo? ¿cómo me educo? Cada vez soy menos disciplinada.
Reconozco que aún son muchísimos los días que recuerdo sabiendo que no debo, que pienso, que imagino, que sueño. Hay veces que lo necesito para aguantar, hay veces que lo controlo, sonrío y dejo de pensarlo; hay veces que me puede y me limito a dejar que el tiempo pase, hay veces que prácticamente no duele y me siento fuerte.
Pero también ha habido un par de días que me he sentido desbordada, como en enero, y que se me humedecían lso ojos sin poder controlarlo y sin apenas darme cuenta, en cualquier momento, en cualquier lugar, sintiendo que volvía atrás sin saber por qué.
Y es que hace un año ya. Hace un año de aquel nick perdido, de las farolas con forma de logaitmo, de furi y enepla -ene para los amigos-; casi un año de aquel primer abrazo a 500km, de tu voz de camionero afónico a primera hora de la mañana con tu amigo en el coche, de la conversación de 8h, de las dudas y las ganas, de los mensajes a todas horas; casi un año de los nervios adolescentes, del abrazo en medio de las escaleras, de las miraditas del recepcionista y lo poco que me importó, de aquel sofá rojo en el que querías volver a fumar, de cuando me dormí sentada delante del ordenador, de aquel salmorejo casi tan rico como el de tu madre y de las horas mirando una diminuta pantallita en la que aparecías tú.
Y es que llevamos meses sin hablar. Y yo no entiendo dónde estás, porque a esa persona que tiene tu cara y tu nombre parece que ya no la conozco. Pero creo que sigues ahí, tras el silencio y la frialdad, y que algún día, quizá, asomes la cabeza. Mientras, yo, sólo tengo que citatrizar y seguir avanzando, sin caminar despacio pensando en volver atrás.
(Te robo la canción, que aunque no lo creas, me sube el ánimo)
Una de las sensaciones que menos soporto es lo que he sentido esta tarde. Por una parte el dolor físico, que no tolero, y por otra la vulnerabilidad. Sentirme intimidada, forzada, a ese nivel. Esa sensación de que eso no está bien, que no me gusta, que me duele, que me hace sentir frágil.. y no poder compartirlo, no poder contarlo, no poder coger el teléfono y pedir ese abrazo que tanto he necesitado y tenerme que pasar el día con la lágrima detrás del ojo.
Al final he encontrado consuelo donde lo busqué sin esperar encontrarlo, no ha sido un abrazo pero al menos sí unas palabras amables y un par de bromas. No reconforta en ese sentido pero sí en muchos otros, vamos dando pasitos hacia adelante. Es lo malo de esperar lo que ya no se tiene.
Nunca he soportado sentirme vulnerable y menos ahora que noto más que nunca el no poder refugiarme en nadie.
Y yo ni siquiera puedo culpar al destino porque no fue una situación sino una falta de momento, de ganas, de sincronización.
Sé que si me lo pidieras ahora mismo, vovlería sin pensarlo. Ingenua de mí, qué sentido tiene si nunca me lo dirás...
A veces creo que me encantaría saber que me echas de menos. Otras creo que es mejor que no. A veces daría cualquier cosa por volver atrás y que todo siguiera bien, hacerlo funcionar. Otras creo que debo dejar de pensarlo. A veces siento que no importa lo que crea o piense porque lo que siento está ahí y así no se va a solucionar, no sin hablar todo lo que necesito.
Ya ni sé escribir lo que siento. Pero sigo sintiendo que mataría por unas palabras, por una charla, por un abrazo. Me faltas.
Te siento, te añoro, te pienso, te imagino, te recuerdo, te suspiro... y tú sientes, recuerdas, añoras... a otra.
Eso es lo irónico.
Empiezo a creer que no puedo estar sola mucho tiempo. Mi cordura se esfuma con cada día que paso sin hablar con nadie, me enrarezco y vuelvo a ser un Nueve Descentrado. Y eso no me gusta nada. No me gusta depender de la gente porque lo considero una debilidad, no me gusta descentarme cuando debería estar esforzándome en centrarme, no me gusta perder un punto de vista sano y realista.
He leído por ahí que la única manera de olvidar es dejar pasar el tiempo y crear nuevos recuerdos. No es que quiera olvidar, pero necesito dejar de pensarte constantemente, necesito sacarte de mi consciente. Sospecho que además, para mí, mantenerme ocupada es la única manera de tender al centro, así que tendré que considerarlo como otro propósito para el año nuevo.
Me dicen No es por nada, pero no creo que seas capaz. A la mayoría de la gente esto le pegaría una patada en el hígado del orguyo orgullo pero a mí me hace pensar que incluso la gente que vive a diario conmigo piensa de mí cosas bastante distintas a lo que yo creo. Sé de lo que puedo ser capaz, pero también sé que si no estoy en pleno rendimiento sirvo más bien de poco; así que, ¿quién tiene razón? Además, ¿tanto tiempo llevo así que los demás lo consideran mi estado natural, mi única manera de hacer las cosas? Parece que sí...
Quizá, después de todo, tener un poco de orguyo orgullo no esté tan mal.
Llevo días mirando tu foto sin reconocerte, como si ya no fueras la misma, como si ya no te conociera, como si ya no existieras si no es en mi memoria, en esos recuerdos que siguen desdibujándose día a día.
Siento que te he perdido, de la única forma que me quedaba.
Llevo unos días rara. Con la cabeza en otro sitio, sin acabar de ver bien las cosas, queriendo escribir pero sin ganas. He acabado escribiendo en papel y ha salido del tirón. Algo muy muy raro en los últimos meses, pero así es como están las cosas.
Esta semana he vuelto a tomar café. En parte por rebeldía, en parte por cerrar etapa y en parte por convencimiento.
Un gesto tan sencillo como sacar un café de la máquina y tomármelo charlando con alguien ajeno a todo y con alguien que entendía todo lo que representaba. La dualidad y el secretismo que siempre mantengo.
Las más de las veces me veo contenta y concentrada en mi vida, la real, la que avanza a cada momento. Penso que soy fuerte y que puedo con todo, incluso me permito volver a soñar con triunfar.
Otras me agobio y me sigo sintiendo estancada, quisiera haber cogido carrerilla y estar ya volando y cantando aquello de you’re just a filler in the space that happened to be free.
Otras vuelvo a sentir el vacío y me entran ganas de volver a rascar esa costra que poco a poco va cicatrizando. Y acabo sintiéndome ridícula aquí quieta, a oscuras, lamentándome, sabiendo que su vida no se ha detenido más que unos minutos.
Entonces acabo levantando la vista hacia mi lámina japo -aún sin enmarcar- repitiéndome lo que dice. Y recuerdo aquello de Sonrisa Renacentista y pienso que nunca es tarde para volver a ser yo misma.
...falling down ain’t falling down
if you don’t cry when you hit the ground...

(No, no es lo que dice la lámina, sino lo que dice Alicia Keys. El proverbio es Quien tiene talento puede volar por el firmamento sin límites)
Mis recuerdos se desdibujan y se confunden con las imaginaciones, olvido momentos e invento otros, a veces no sé distinguir éstos de aquellos. Comienzo a volverme loca, con una locura distinta a la desesperación del principio, con una locura más absurda, más gratuita, más autoinfligida. Comienzo a dudar hasta de la verdad y lo único que tengo como prueba es una breve nota que no me atrevo a volver a mirar y un trozo de tela negra rematado en un par de chapas, un trozo de tela que mantengo siempre a la vista, que llevo cuando te necesito a mi lado apoyándome, que en ocasiones te imagino vistiéndolo para recordar su significado.
Y yo sigo teniendo una herida que se niega a cicatrizar y que, en mi locura, suelo rascar y levantar la costra, como si quisiera que siga ahí, como si temiese que al acabar el dolor, desaparecieses hasta de mis recuerdos.
A veces me angustio y me desespero y me entran ganas de echarte en cara todo lo que ya no tengo, de gritarte y obligarte a complir todas aquellas promesas que quedaron en el aire, de recordarte todos esos buenos deseos, esas ganas, y preguntarte dónde quedaron.
Pero sé que es absurdo, que prometiste porque lo deseabas de corazón y que no has roto tu palabra, sino que aquellas frases han perdido su significado, han caducado. No has fallado, sólo hemos dejado de jugar.
No es que siga en punto y seguido, no es que no acepte, es que no me gusta, es que hay muchas cosas que sigo sin entender, es que desearía que muchas cosas hubieran sido distintas. Voy superando, voy dejando pasar ese tiempo, maravilloso y reparador que todo lo cura; pero hasta el tiempo requiere tiempo y yo añoro y necesito aquel cariño, así que lo extraigo, como puedo, de las viejas palabras, de los viejos deseos.
...just walking down memory lane...
¿Qué es esto? ¿Rabia? ¿Abandono? ¿Despecho?
Sea lo que sea, está claro que la Fase 2 ha comenzado.
Te sigo queriendo, me sigues doliendo, pero ya no como antes. Poco a poco vuelvo a ser yo misma, lo noto, y ya tengo ganas de romper esta jaula de cristal en la que me he encerrado yo sola. Necesito encontrarme a mí misma, hacia delante, ya no miro atrás.
¿Adiós? Ni soñarlo, hasta siempre, seguiré luchando por tu amistad.
Hoy mataría por que alguien me dijera que todo es una broma, o un error.
Hoy mataría por poder llamarla y decirle que la necesito, porque sé que con un par de palabras podría darle la vuelta a todos estos sentimientos.
Actualización: Ves? Con un par de palabras, aunque sean un poco secas, puedes hacer milagros. Y eso que no he oído lo que mataría por oír. Tu presencia siempre me ha dado calma.
Echarte de menos es normal, lo que sé que no es realista es acostarme cada noche imaginando qué habríamos hecho si aún fuésemos pareja, tener que contenerme para no suplicarte, contar los días que hace que no oigo tu voz y asustarme al darme cuenta de que casi no recuerdo cómo suena, soñar a cada momento con un abrazo, con un mometno de paz; tener tu foto en el escritorio siempre visible, estar tan cansada que he vuelto a ver tus videos, seguir esperando con la tonta esperanza de que reaparezcas, soñar casi cada noche contigo, seguir llorando amenudo, intentar imaginar qué pensarías de cada cosa que hago, cómo sería la conversación.
Sé que no es realista seguir creyendo que tenemos un futuro. Pero a veces es lo único que me da motivos para seguir respirando.
Me apetece meter un par de mudas y un par de camisetas en una mochila y salir corriendo a Mendez Álvaro. Me apetece quedarme dormida mientras intento leer en el bus. Me apetece comerme un sandwich en esa estación de servicio de Guarromán que tiene un gato blanco y negro que siempre viene a rondar. Me apetece ver olivos y más olivos. Me apetece ver las primeras fachadas con decoraciones en mostaza y ponerme nerviosa cuando aún queda una hora. Buscar con la mirada entre la gente que hay en las dársenas. El primer abrazo después de muchos días. El olor del coche. Hacer la compra en un super. La entrada del hotel. Ternerla para mí, sólo para mí el tiempo que quiera, sin preocuparme por las apariencias, y sentirme protegida de nuevo. La tranquilidad de saber que tengo dos días sin ninguna obligación más que ser feliz.
Quiero meterme en la cama, abrazarla y saber que cuando despierte todo seguirá siendo igual de perfecto.
Quiero despertar y ver que no he perdido, que no tengo que volver a luchar sola una batalla que no acabo de encontrar.
hasta mañana
Parece mentira como algo tan simple pueda darme tanta ilusión.
Si esto es todo lo que va a haber, que así sea, pero no dejaré de insistir hasta que volvamos a dialogar.
Resulta irónico, durante casi dos meses me sorprendía a diario que estuvieras ahí, como si lo olvidara y de repente recordara que no estaba sola, que tenía a alguien a mi lado apoyándome porque quería, porque me quería; me repetía Tengo pareja entre sorprendida e incrédula.
Ahora, durante estos dos meses y supongo que por algún tiempo más, olvido que ya no estás, me despierto buscando el mensaje de buenos días que ya no me escribes, a veces me descubro esperando que me llames, haciendo planes que nunca disfrutaremos; me repito Estás soltera y no acabo ni de creerlo ni de entenderlo.
Tenías razón, al igual que el primer campamento, ha sido mágico. Tanto, que no llego a entender que tenga que conformarme con los recuerdos.
Apuesto a que también tienes razón en lo demás y por mucho que vuelva a intentarlo nunca será igual.
Gracias por seguir ahí, por seguir detrás de mí, como prometiste. Me pones los pies en la tierra, me aportas algo que ya me es imprescindible, cordura, madurez, resolución. Sé tan dura como consideres, me conoces mejor que yo misma.
Nunca podré agradecértelo lo suficiente.

Gracias por este tiempo, pro poco que pueda parecer. Gracias por haberme sacado de la mierda y por evitar que vuelva a caer, como sé que harás. Gracias por cada palabra, por cada silencio, por cada mirada, por cada caricia. Gracias por esos miles de sms de los primeros días. Gracias por haber espantado las pesadillas y traído los sueños. Gracias por haber hecho realidad tantos sueños. Gracias por haber hecho lo que a nadie permití y por haberme pedido lo que nunca permites, no sabes cuánto lo valoro. Gracias por tantas horas de charla. Gracias por aquellas primeras conversaciones en que me pusiste delante de las narices lo que no quería ver. Gracias por aquellos susurros que me retaban, que acepté y que no me atreví a contestar, aunque me muriese de ganas. Gracias por crear de una ameba, un monstruo; pero que sepas que sólo funciona contigo. Y que lo echo de menos. Gracias por despertarme con una sonrisa durante tantos días. Gracias por dejar que te despertara con una caricia al menos un par de días. Gracias por enseñarme. Gracias por hacerme aprender. Gracias por haber querido crecer a mi lado. Gracias por tu sonrisa y por tu ternura. Gracias por haberme escuchado, por haberme aconsejado. Gracias por haberme traído paz.
Aunque todo esto se me queda corto. Siento que no he tenido espacio, que no he tenido tiempo, lo siento todo comprimido, acelerado, resumido. Lo siento, más que efímero, mutilado. Me quedo con ganas de muchísimas cosas, con ganas de hacer, de decir, de proyectar, de ver, de aprender, de intentar, de soñar. Todo eso que esta noche no he querido decirte, todo eso que estaba esperando el momento idoneo. Perdona por haber dejado escapar algunas ideas, sé que no ha sido justo pero necesito que sepas hasta qué punto estoy implicada, a qué estoy -o estaba- dispuesta.
Quizá debiera dejarte esto en el correo en lugar de escribirlo aquí. Pero ha sido un impulso. Además, ya no me siento con derecho a escribirte.
A pesar de lo que crees, nucna me has hecho daño.
Gracias por haberme hecho feliz.
Gracias por haberme dado lo mejor que he tenido nunca.
Y aunque no deba decir esto, seguiré aquí, esperando, confiando que algún día vuelvas. Porque yo sigo creyendo que tenemos un futuro.
Untouched
Porque se convietió en la banda sonora de algo increíble, porque si no la oigo en Juanillo a través de la niebla, con el volumen tan alto que retumban lso altavoces, repitiendo el comienzo, no es lo mismo. Porque me gusta.
Y porque me anima, qué carajo.
Wish you were here...
Segunda oportunidad
Una de las cosas que más ilusión me podían hacer:
"La vida es un regalo y tú eres mi tesoro"T.A.P. dice:
si te apetece qedar algun dia a tomar algo pasate por mi trabajo,ok?
Primera decepción
Me duele saber que no sólo me hacía ilusión a mí, me duele haber permitido y hasta fomentado que se ilusionara antes de saber si podría ir o no, me duele no poder estar, me duele haberme permitido soñarlo, me duele que otra gente esté implicada, me duele fallarle, me duele perdérmelo, como tantas otras cosas; me duele ser yo quien siempre tiene problemas, me duele la distancia, que se tranforma en impotencia; me duele perderme muchas cosas y condicionarle a que tampoco las tenga.
Pero sobretodo me duele saber que podría intentar algo, pero no lo hago. Porque soy cobarde.
Unbelievable
Es increíble lo cómoda que me hace estar... es increíble cuánto me llena a pesar de las circunstancias...
(Sí, no salgo de los ñoñipost, qué le voy a hacer)
Recuerdos... hasta la próxima...
Uff..
... uff... UFF!!!
...si me dicen hace un mes que iba a estar así, me da la risa...
Decidida
Parece mentira cuánto pueden cambiar las cosas en tan poco tiempo, parece mentira lo que leo de hace sólo un par de semanas, parece mentira cómo ha cambiado lo que tengo en la cabeza...
Y que un 8 pese más que un 500, cuenta. Pero es que 8h son más que 500km...
Libero espacio
¿Lo mejor? Que necesito ese espacio para nuevos mensajes...
Con toda la paz
Me he despertado con un sms dos horas más tarde de que sonaran los dos despertadores y con una sonrisa en la cara he seguido remoloneando quizá más de una hora. Me acabo de dar cuenta de la hora que es, estoy sin acabar la práctica que debería haber entregado ayer y dudo que llegue a programación, por tercer día consecutivo. Pero no me traumo. Ni me acuerdo de la cantidad de mails que tengo que mandar desde hace días, al final alguien ma acabará poniendo las pilas. Pero no me preocupa.
Qué ganas tengo de que llegue el sábado y hablar con el Ingeniero...
Conversación habitual entre mis hormonas y mi cerebro
Deja de compadecerte, coño, que llevas todo el día sin ahcer nada.
¿Y qué quieres que le haga? Necesito un abrazo.
¿Necesitas? Perdona, hasta ahora nunca te has muerto, ésta vez no iba a ser distinta.
Claro, porque no es imprescindible para que siga viviendo, pero sí que lo necesito.
Entonces no digas que lo necesitas, di que lo quieres.
Vale, pero es que lo quiero tanto que lo necesito.
Pues si es tan importante, ve y abraza a la gata.
Eso no vale, joder.
¿Entonces?
No me vale cualquier persona, sólo algunas.
Pues coge la puerta y vete a tomar un café con alguno de esos.
Es que no es tan fácil.
Mira que eres picajosa. ¿Y ahora qué pasa?
Entre otras, que tengo que acabar la práctica.
¿Y por qué no la haces y luego te das una vuelta?
Porque tengo la cabeza en otro sitio y necesito mimos. No me concentro.
Joder, eres imposible. Estás que no te soportas ni tú.
Vete a la mierda.
Home, sweet home
El turno de 3h de laboratorio de convierte en más de 4h, me entero de que han cambiado el recorrido del U cuando acabo en otra facultad, mi compañera sigue sin terminar la práctica que debería estar entregada hace diez días, se me ha pirado la pinza y he cogido un bus en dirección contraria, el puto C++ me suma dos letras y me devuelve un valor enorme, tengo que mirar uno a uno una lista de trescientos y pico datos, el profesor de laboratorio se ha picado conmigo porque el técnico -su jefe- sabe más que él y se lo ha demostrado, se me ha olvidado el paraguas en casa...
Hoy es uno de esos días en los que sólo quieres lelgar a casa para poder dedicarte a mirarte el ombligo.
Vuelta al cole
Me he pasado la semana preguntándome cómo es posible que, si hice el horario de este cuatrimestre para ir exclusivamente por las tardes, ahora tenga todos los días mañana y tarde -menos los viernes, que podré levantarme tarde, gracias a Gauss.
Después de cagarme en los informes de los prácticas, en los experimentos absurdos, en los malditos errores mayores que sus magnitudes y el tipo del laboratorio que dijo 'Sobretodo recordad no meter la lengua en los enchufes' -cuyos padres eran primos, estoy convencida-; hoy he llegado a las 21h a casa, para variar, preguntándome si será requisito indispensable no saber redactar para ser profesor de laboratorio. Así que también me cago en esos inútiles que no saben explicar algo tan sencillo como el efecto fotoeléctrico y nos hacen estar una semana dándole vueltas a tres tristes páginas.
Ubuntu se ríe de mí tanto que me estoy planteando pasarme a Debian.
Pero algo bueno hay, que mi vena pesimista parece que pasó. Me han hablado de un taller de software libre en la Semana de la Ciencia que puede estar bien. Estoy casi convencida de sacarme el abono de temporada para el María Guerrero y/o Valle-Inclán. Clarísimamente voy a subir a tutorías más de una vez este cuatrimestre -¡como para perder la ocuasión! Estoy de tan buen humor que me sorprendo a mí misma; sé que ya lo superé y recuperé fuerzas, ya me siento yo misma. Ya me he hecho a la idea de sacarme el carnet -otra cosa es que encuentre tiempo. Veo las cosas de otra manera, estoy más despierta, más ágil. Vuelvo a querer escribir, no encuentro tiempo, pero por fin otra vez me apetece.
(Sí, ya sé, de Lanzarote nada, pero es que las batallitas hay que redactarlas bien que si no no tienen gracia)
Por 5 puntos: żdónde estuve la semana pasada?

Como supongo que por la inclinación del sol y la composición de la arena no podréis localizar la playa, concreto: Lanzarote. Una isla preciosa y extrañísima, pasé el primer día mirando por la ventanilla diciendo 'Qué lugar tan raro, parace un corta-y-pega de Andalucía, Mongolia, la Luna y algo más que se han inventado aquí' pero desde luego hay que verlo para entenderlo -ya subiré algunas fotos.
Vuelvo menos estresada -que falta me hacía-, ligeramente más morena -ya no brillo al iluminarme- y con ganas de hacer muchas cosas. A ver cuánto me dura.
El Ingeniero se queda
Da gusto poder volverte a sentar en un parque con una lata de cerveza y hecharte unas risas con la misma persona que puedes coger aire y contarle cosas como sólo podías hacer en tu cabeza. Da gusto que algunos conocidos se conviertan en amigos.
¡Y vVaya casa que tiene! ¡Y en Chamberí! Creo que me voy a plantear pedirle matrimonio...
Renovándome, poco a poco
Tengo muchas cosas -personas- pendientes desde hace unos tres años. Hasta ahora no he sido capaz de enfrentarme al pasado, he procurado mirar para otro lado y evitar la ansiedad que me producía pensarlo. Pero creo que ya va siendo hora de hablar, intentar arreglarlo, dar explicaciones y pedir perdón a quién corresponde.
No sé muy bien hasta dónde remontarme, cuánto explicar ni qué esperar, pero siento que ya tengo fuerzas para dar la cara y mi subconsciente me lo recuerda casi cada noche mientras duermo. En un par de días cogeré el teléfono; empezaré por lo sencillo, para ir acostumbrándome y ya de paso preguntar cómo están las cosas. El primer paso no creo que sea muy difícil, siempre hemos sido buenas amigas y hasta ahora me ha entendido bastante bien a pesar de lo poco que hemos habaldo.
Por lo pronto, y para coger fuerzas, esta tarde me tomaré unas cañas con el Ingeniero, que tengo unas ganas tremendas de darle un abrazo y que me cuente las novedades. Intuyo que va a ser una persona importante a partir de ahora.
Paz (o de como algunas cosas acaban bien)
Hemos quedado y no he sido yo quien lo ha propuesto -no debe tener tan borrado mi número. Hemos vuelto a hablar, a reír, a dejarnos llevar, a bromear, a pasear como al principio. Y yo he vuelto a ver esa sonrisa sincera después de tanto tiempo -żdos ańos?-, a encontrar su olor en la distancia del bar, a pasar la noche sin apenas darme cuenta. Pero esta vez los comentarios no han dolido tanto, no ha habido reproches -Ąninguno!- y las comparaciones no han sonado a golpe bajo. Esta vez no he ido con miedo ni con nervios, esta vez ha sido fácil, fluída.
Y así acaba todo, de una manera que no sé si es definitiva o le seguirán unos puntos suspensivos. Pero no me importa porque estoy en calma, estoy orguyosa y contenta de cómo ha ido todo -después de todo-; siento que sin haber dicho nada esta noche hemos dejado cada cosa en su sitio, no tengo más dudas, más preguntas, siento que hemos cerrado el capítulo correspondiente. Ahora, si ha de ser, podremos volver a empezar casi desde cero. Y si no, al menos podré guardarlo en al estantería con los demás recuerdos, mirarlo cuando me apetezca y recordarlo tal cual fue, sin rencores ni páginas en blanco.
Hoy también me he quedado vacía, pero de una manera tan agradable y curativa que se siente casi como plenitud. Porque ha acabado bien.
PD. Y he recuperado uno de los libros xp
żFin?
Ha sido... extraño, impersonal, algo forzado y algo tenso, tirando a formal, casi vacío y doloroso. Pero sobretodo extraño, muy extraño.
La primera vez que he llamado -apretando al botón verde sin mirar, sin pensarlo, como tantas otras veces- he tenido que colgar al minuto porque estaba trabajando, recordarme parpadear por el asombro -¿ha borrado mi número?- y servirme un copazo de mi amigo Baileys para calmar los nervios y la impresión -¡ha borrado mi número!-.
Horas más tarde ha sido más fácil, porque ya sabía que no me iba a rechazar, sabía que no me lo iba a poner fácil pero al menos no me iba a colgar en el primer minuto. Me ha costado hacerla hablar, ha empezado como siempre, diciendo lo ocupada que estaba y quedándose callada, pero se ha suavizado algo después de hablar yo un poco de mí y me ha contado qué está haciendo y qué va a hacer.
Por supuesto, y por si acaso, ha dejado muy claro en todo momento que está muy ocupada y que no tiene tiempo para quedar, ni aunque quisiera.
Me ha explicado cómo va a ser su verano como yo lo haría con mi abuela; bueno, más bien como lo haría con mi tía la del pueblo a la que veo tan poco que no tengo cariño pero sigue siendo mi familia y debo hablarla. Oficial. Ha sido oficial. Y mira que es algo que me recriminó porque considera hipócrita, pero me ha contado sus proyectos laborales y punto. El único comentario personal -que estaba jugando al tenis- ha sido para explicar el ruido de fondo y meterme prisa.
He oído demasiadas veces sus muletillas que quieren decir 'no tengo ningún interés en seguir hablando', he recurrido demasiadas veces a los comentarios positivos que dices cuando no sabes qué decir, he tenido que cubrir sus silencios incómodos con demasiados comentarios absurdos, he sentido que estaba demasiado lejos de mí y que me trataba como apenas un conocido. No es que haya sido una mala conversación -la primera en un año en que no discutimos- pero no me basta como probable última charla; podría haber sido un buen comienzo de acercamiento, pero no existen acercamientos en una sola fase; como últimas palabras, me resultan huecas, insuficientes.
16 minutos y 3 segundos más tarde me he quedado vacía. No estaba triste ni contenta, ni nerviosa ni tranquila, ni asustada ni aliviada. No estaba de ninguna manera. Me he quedado vacía, sin saber qué sentir ni qué pensar.
Y eso es extraño.
Ah! Y no, los libros ni mentarlos. Quizá deba darlos por perdidos.
Cobarde
Soy una cobarde.
Supongo que eso se es desde siempre pero yo he empeorado mucho estos últimos años. Me limito a dejar pasar el tiempo sin atreverme a hacer una cosa u otra, sin atreverme siquiera a decidir qué es lo que quiero. Espero. Y no decido. Y veo que el tiempo va pasando y mi estómago se resiente, así que intento no pensar para evitar la ansiedad. El tiempo sigue pasando y sigo sin decidir nada. Y me siento mal conmigo msima. Y no consigo colocar mis ideas.
Así que así estoy, como otras tantas veces, sólo que ésta me está costando más que las anteriores. Hubo una que incluso le eché huevos, vaya si lo hice, pero sólo fue en esa ocasión. En general, antes tenía algo fuerte dentro de mí que me movía, a cagarla, pero me movía. Ahora ningún sentimiento es tan importante como para destacar sombre los demás. Hay una parte que es relativamente sencilla, sólo tengo que engañarme a mí misma, coger el teléfono e improvisar. Pero hay otra que me está destrozando, porque no sé cómo hacerlo, cómo decirlo y, sobretodo, porque me avergüenza, porque quiero hacerlo porque es importante para mí pero no quiero hacerlo para no quedar mal. Y eso me avergüenza, porque no quiero ser así.
Así que aquí estoy, llevo dos días en casa, vine para solucionarlo, pero no soy capaz ni de pensar qué decir cuando descuelgue el teléfono. Y dejo pasar el tiempo leyendo para no ser consciente de lo que estoy haciendo.
Pero esta vez sí que tiene fecha de caducidad.
These days...

(I'm drowning myself in lime tea)
Neverending Story
Volvieron los reproches. Debe ser que alguien le ha contado lo del último canto del cisne y antes de irse ha decidido hacerlo por la puerta grande.
Parece que hice bien al elegir la foto de la cabecera, no lo dice, pero es Phoenix y yo lo sé. Supongo que me sirve de recordatorio.
Late early hours

La gente se suele extrañar cuando digo que no me cuesta aguantar despierta hasta estas horas. Me encanta dejar pasar toda la noche, ver amanecer, desayunar oyendo a las golondrinas y meterme a la cama. Nada supera un buen anochecer, pero estoy aprendiendo a valorar la calma de las mañanas.
... Tan tan. Llaman a la puerta otra vez, ya va, ¿quién es? Fui a abrir y se metió en mi casa un amanecer ¡ahí va! ¡que bien! Sola... pensar que estaba sola y pensé: ¡joder! ¡que bien! ... Seguir la trayectoria que llevan las nubes y volver por la mañana igual que sale el sol...
Which memories remain?
Después de cuatro años aún me sorprender volver a comprobar que en bachillerato sabía más que ahora.
Esta tarde he estado recuperando viejos apuntes, a ver si se me aclaraba algo el temario. Después de haber soñado con aquella profesora a la que sigo queriendo encontrar para dar las gracias, después de haber escrito a una de esas amigas a las que abandoné casi sin explicaciones, después de haber recibido un mail de una de esas amigas que desapareció sin despedirse.
Y me ha resultado facilísimo perderme en recuerdos, olvidar el presente y sentir que sigo en aquella clase, que estos papeles son recientes, que estas son las asignaturas que debería estar estudiando; me parecen actuales esos recuerdos de pequeños detalles -los márgenes pintados, las fotocopias de ejercicios porque nos quedábamos sin tiempo, la luz de cada clase, su cara cuando se quedaba en blanco en la pizarra, la mirada perdida cuando se distraía con otra cosa, el tono que empleaba cuando no entendíamos nada, ese anillo de Capitán Planeta, la manera de moverse delante de la pizarra como si bailase, pintar Picachus en los exámenes- y aún puedo oir todas aquellas coñas -Maura es Jesucristo para vosotros; Mira qué bien, estos dos puntos están alineados; Anaya: sillas cómodas; Os recomiendo lso colorines, no vivimos en Technicolor?-
Me ha resultado facilísimo sentir que el pasado era el presente y complicadísimo recordar el presente real: la gente, la facultad, las explciaciones.. todo es más difuso. Mis recuerdos actuales no tienen tantos detalles como los pasados; sin embargo, en el momento soy más consciente de todo lo que ocurre a mi alrededor ahora que antes.
¿Por qué ha cambiado mi manera de percibir el mundo? ¿Por qué antes comprendía y almacenaba todo de forma definitiva y fiable mientras que ahora siento de manera más extensa, más global, pero lo memorizo superficialmente?
La primavera...
Esta tarde en el metro no sólo he visto un hombre que era El Hombre, sino que llevaba adheridos a ese torso Los Brazos... mmm....
Editado: Esta tarde le he vuelto a ver.. será cuestión de salir un poco antes de la biblioteca todos los días...
Dije que me comería el mundo
La más importante quizá ha sido un té con la única monoteísta (xD) que conozco, que me ha hecho reír, me ha hecho sonreír, me ha recordado lo importante que es hablar con la gente para no vivir una falsa realidad, me ha invitado a tortitas, me ha recordado que hay vida más adelante y cuánto la hecho en falta, me ha animado, me ha preguntado y me ha contestado y, sobretodo, porque ha sido la primera persona en no recuerdo cuánto tiempo que me pregunta żcómo estás? de esa manera, con interés, ganas y ánimo de protección (si es que existe esa expresión).
Así que me ha recordado a Topito y la explicación que le debo, a Cefe y su empeńo en no hablar nada, a Gwen y las risas con cervezas, a Go+N y el eterno café pendiente; me ha demostrado cuánto he aprendido por aceptar que no nos volveremos a ver dentro de un par de ańos, que hay otras posibilidades en las que no habían pensado, que afortunadamente a veces me equivoco; me ha recordado que me ordenaron indagar, que quiero seguir aprendiendo y que sólo las ósmosis me parece una velocidad aceptable.
Por lo demás el día se salda con:
-Un bonito ramo de margaritas que le he comprado a mi madre.
-Un friki-grafiti que me han hecho en el brazo.
-Un bollipunto (o dos) para mí.
-Un bollipunto para mi gaydar.
-Directrices para un examen que más me vale aprobar.
-Varias llamadas pendientes.
-El retorno del café con posos, the one and only.
-Dos frikipuntos por pillar cońas que se dejan caer.
-Palabras agradables de alguien distante.
-La sensación de estar tranquila conmigo misma, contenta y quizá orgullosa.
-Agradecimiento por haberme reconciliado con mi cerebro, que probablemente fue lo que me arrastró a la mierda hace tres ańos.
45%
Estamos de enhorabuena: ¡ha salido Berci!
Ahora cerremos todos los ojos y visualicemos un biblioteca con las estanterias llenas de libros, una sala de informática con más de 30 puestos en la que los ordenadores soportan más de dos aplicaciones simultáneas, un laboratorio en el que no hay que hacer turnos para llegar al osciloscopio o en el que puedes tocar los aparatos sin miedo a electrocutarte, unas aulas en las que no te tienes que sentar en el suelo porque hay suficientes sillas y unas magnas en las que no caen trozos de techo. Ya puestos, concentrémonos en una facultad con las paredes limpias o, si acaso, con ecuaciones decorándolas, no con pintadas de mierda.
Einstein ha vuelto, eso debe ser señal de que tendremos buena suerte...
Cerrado por vacaciones
Me pasé el finde tirada en el sofá viendo series con un Baileys en la mano, estos dos días estornudando por el polvo del armario -vacaciones=limpieza a fondo- y mañana me voy al pueblo, a ver si me centro, estudio y coloco algunas ideas. Con un poco de suerte también hago alguna foto buena, que pretendo dedicarle tiempo.
Supongo que a partir de la semana que viene estaré más expresiva. Pasadlo bien.
PD. Wow! Sita ha vuelto! ;p
De la relatividad del tiempo y la levedad del ser
Trillian 2.1. Y seguimos contando.
Y además querrá que ponga la cama
¡¡Tendrá cara!!
Ahora va, aparece y pretende que le corrija una memoria. Y ni siquiera tiene la decencia de pedírmelo, sino que intenta darme pena para que yo me ofrezca a escribirla, poco menos que está diciendo Si ya lo hiciste el año pasado, ¿qué más te da hacerme los trabajos este curso también? Y se indigna porque le digo que lo haga ella, que se esfuerce.
No, si querrá que además ponga la cama...
Consciencia
Siempre he sido una persona de detalles.
Me gustaba observar, tendía a estar un paso más atrás y no hablar, lo que me permitía ver cosas de los demás, por la calle veía el conjunto y aspectos concretos, de la gente, costumbres que solían pasar inadvertidas.
Pero no siempre he sido así. En mi época mala, el reciente bache, iba por la vida sin saber dónde pisaba ni qué hora era, la gente pasaba a mi lado sin que reparase en ellos y las cosas que me contaban, importantes y nimias, las olvidaba según las oía, sin llegar a retenerlas ni un momento. Esto me desesperaba proque me sentía un vergetal, sin pasado, sin consciencia, casi sin capacidad de decisión ni carácter, ayer parecía no haber ocurrido porque no quedaba más huella que el vacío en mi cartera, un suspenso más y el aumento de ese malestar, esa angustia constante que me oprimía y me controlaba.
Por fín he sonseguido cambiarlo. Ahora recuerdo cómo toma el café cada uno, sus horarios, las batallitas del finde, quiénes han entrado y salido de la biblioteca, dónde me han llevado a tomar algo y lo que tengo que hacer cada día. Eso es un avance.
Aún no estoy al 100%, pero es un buen avance.
Otro paso más
A veces hace falta que se lo tengas que explicar a alguien para que tú misma lo veas, para que entiendas que la máscara que te pusiste hace tanto tiempo es más creíble de lo que pensabas, que no siempre eres tan transparente como temías, que el apoyo lo encuentras símplemente sentándote al lado de algunas personas, que su mera compañía ha sido la mano que has aceptado, que la terapia que más has empleado ha sido la distracción, la integración sin periodo de adaptación, sin pasado, sin vagaje, sin preguntas y sin explicaciones; que aquella ansiedad y culpabilidad quedan muy lejos pero te sigue costando hablar de ello, que puedes no recordar las metas pero te bastas con pequeñas motivaciones puntuales, que lo que necesitabas era una roca, que te estabilizara y te sonriera.
La melancolía sigue ahí, sigue teniendo de cuando en cuando ese regusto amargo, pero en conjunto, si esquivo los posos, la taza es un Earl Grey fuerte, con carácter, complicado, pero adictivo, agradable y reposado.
Vidas paralelas
Hoy intento que creer que las trazas de sueño que mantengo pertenecen a alguna película, las imágenes son demasiado nítidas, las senasaciones, demasiado reales.
Salvar el día
Esta mañana no me he dormido, he decidido no escuchar el despertador. Anoche no me acosté especialmente tarde, sino cuando mis lumbares declararon una huelga, porque habría continuado leyendo cosas antiguas, cagándome en todo y recordando mierda que creí enterrada.
Esta mañana no estaba enfadada, estaba encabronada e irascible, derrotista y pesimista. Habría dado uan apliza al tipo que me ha hecho perder el metro porque su culo pesa tanto que le impide correr escaleras arriba o, en su defecto, apartarse y dejarme correr a mí.
Esta mañana he tenido que escuahr SFDK para tomármelo con humor, para recordar que existe la opción del sarcasmo, que procuro buscar la solución elegante.
Esta mañana ma he vuelto a escribir JG para ver si quería un cafelito. Horas más tarde me ha llamado Topito para contarme que se va de Erasmus a Dublín, por si quiero visitarla, y ya de paso para preguntarme si sigo enfadada. Y yo la he dicho que nunca estuve enfadada, que sólo encesitaba tiempo y espacio. No quiero dar explicaciones.
Pero por la tarde hemos comido en el parque, al sol, después de meses echando de menos el césped. Me he saltado todas las clases porque yo lo valgo. Me he desahogado casi tanto como necesitaba, porque aquí tanto significa durante horas. Me he tomado un tercio con otra cervecera y una espectadora. He aprendido muchas cosas de algunas personas. He afianzado un poco más mi posición. Tengo un posible plan para el eclipse. Desde que tengo mis super-duper-glasses, la Luna me sonríe cada noche al vovler a casa.
Por la tarde he sido capaz de sonreír en el metro al acordarme de una tontería.
Aún hay gente que puede salvarme el día.
...dos cervezas y un baileys lo hacen todo más llevadero...
Enfadada
Quiero mis malditos libros.
No sólo porque uno es lo único que me regaló por mi cumpleaños mi abuela, no sólo porque tengo muchos recuerdos en los márgenes de los de Literatura, no sólo porque cada uno significa algo, no sólo porque los libros son especiales para mí. Sino por orguyo, porque son míos, porque se los presté como un favor preocupándome yo más de sus exámenes que ella misma, porque para ella no significan nada, porque son un rehén por el que no ha pedido rescate, porque estoy cansada de que tengan que ser sus condiciones, porque tengo la certeza de que las cosas pueden ser más simples, porque estoy cansada de reproches, porque estoy cansada de joderme y callarme cada vez que a la niña se le antoja volverme a hablar para gritarme.
¿Que quiere desaparecer para siempre? A mí ya me da igual, pero que deje las cosas como estaban antes de que apareciera.
Mira, al final va a tener razón Acoseitor y va a ser cierto que en algún momento tendré que odiarla e insultarla porque ahora mismo lo único que quiero es sacar trapos sucios, contar todos los gestos que me jodieron según se me ocurran, enumerar frase tras frase, desprecio tras despercio, demostrar que he pasado lo mío, que no soy la culpable de todo.
Pero algo de cordura me queda. La mierda la dejo para un día de borrachera.
Moods
Hoy estoy de muy buen humor.
He vuelto a casa paseando y cantando Lily Allen sin importarme que la gente me mirara, he ido a todas las clases (y Gwen es testigo de que nunca lo hago), he desayunado con Acoseitor y entre piropos me ha dicho Te veo muy bien, te veo muy madura, más mujer (?!?!), he hablado con gente que veo poco amenudo, me han hecho coñas gente que aún me estaba evaluando, la promesa de un alemán inigualable, me han demostrado que confían en mí, he visto a La Canaria y me ha dado igual suspender Ecuaciones (sí, la única troncal a la que me he presentado).
Parece mentira lo que hace pasarte horas hablando tranquilamente de lo primero que te venga a la cabeza. Parece mentira lo que hace no tener que controlar lo que dices, descubrir un tono de voz nuevo, dejarte llevar, sonreir sin cesar.
Missing
De exámenes, me perdonaréis que tenga esto un poco abandonado, ¿no?
Volveré con alguna idea estrambótica, lo prometo.
Deseadme mucha mierda... (no Gwen, no digas que sólo me presento a una...)
To sum up
Lucho día a día contra La Marmota, los pingüinos que se han asentado en mi salón dicen que es normal que hiberne a estas temperaturas, la influencia de Tocapelotas me ha devuelto al Hip Hop, Ubuntu ya no me plantea retos tan suculentos, tengo en mente hacernos una camiseta para San Patrick (en verde trébol, of course), pienso en futuro, pienso en viajes, escribo poco.
Estoy contenta.
Editado: Sí, he puesto muebles en puertas y ventanas, he hecho acopio de comida en previsión de posibles saqueos del barrio, tengo linternas y velas, extintores en cada habitación, un bate de baseball y los miembros de mi familia han recibido un cursillo de defensa personal y tienen orden de atacar si alguien intenta entrar. No preocuparse por mí, sobreviviré.
Renovada (II)
Te sientes muy bien cuando eres aceptada, en el sentido de que no eres rechazada, nadie te impide estar ahí, decir lo que dices, nadie te niega las respuestas.
Pero te sientes genial cuando eres admitida en el sentido de que eres reconocida, te preguntan si quieres ir donde van, te incluyen en las conversaciones y te dirigen sus preguntas.
Una cosa es que te permitan vivir; otra, que acepten que vivas a su lado y otra, que les guste que lo hagas.
En el fondo todos queremos gustar.
En el fondo todos buscamos aceptación.
Me encanta ver en sus ojos la confirmación de que soy una nueva Trillian.
Renovada
Los días merecen la pena.
Caminas sonriendo, recuerdas y sonríes, hablas y ríes.
Y el pasado parece muy lejano, aunque sepas que no lo es.
Y cuando te dijeron que pasaría, que evolucionarías, que volverías a empezar, sabías que era cierto, aunque no lo pareciera, querías creerlo aunque no te lo permitías.
Y no recuerdas cuándo ocurrió. O quizá sí.
Has creado una nueva rutina.
Has creado una nueva Trillian.
Up to here
Prometo que no estoy enfadada y que ya casi casi he dejado el rencor, pero últimamente las canciones que más me gustan son las que dicen amabilidades de estas:
You don't know what it's been like being with someone like you (Stereophonics)
Leave your mark under my skin, oh my how strong you are. And feast your eyes on my disdain, and hope this one won't scar. I will never belong to you again (Seether)
Tenía tantas ganas de morirme por tu culpa... Podría llamarte puta pero no soy de los que insultan... (Scratchiatella)
You thought you know me, I guess you didn't (Pink)
Nicosia
Me lo estoy pensando. Seriamente. Muy seriamente.
...so just relax
Sabes que has cerrado cuando estás tranquila.
Cierras cuando guardas, cuando olvidas, cuando borras, porque ya no significa nada, o al menos, no lo mismo. Compruebas que has cerrado cuando vuelves pero no te importa, no prestas atención, cuando te aburre, cuando te cansa, cuando te enerva y te descubres esquivando. Te demuestras que has cerrado cuando no te involucras, cuando tu respuesta instintiva es el sarcasmo. Le demuestras que has cerrado cuando dices con pleno convencimiento: 'no, no voy de indiferente, es que es así como lo siento'.
Sabes que has cerrado cuando dejas atrás el banderín de Start.
Sabes que has cerrado cuando llevas días, semanas sonriendo ininterrumpidamente.
Una y no más. No es que me niegue a siguientes, es que no tengo ningún interés especial en quedar; no es que me duela, es que no significa nada.
... I am born, you're over. They die, I cry, we start again, 'cause I was and will be so now, so long.
I was rock, I will be sand. You'll pour, I'll rain, we'll end again, 'cause you were and will be so now, so long...
(Marlango)
De cańas
En lugar de entrar a clase me he ido a tomar un par de cervezas con un grupo del que soy amiga de una persona, conocida de otros dos y al resto, a pesar de que dicen estar en mi facultad, nunca los había visto. Del un par de ellos aún no sé ni el nombre; el apellido, de ninguno.
Y me lo he pasado tan bien...
Quién supiera interpretar...
Pero ahora lo que me reconcome es aquella mirada. ¿¿Qué significaba aquella mirada?? Y hay alguna más que tampoco he entendido del todo...
Ains...
Resulta que no toda la complicación era mía
He perdido la práctica.
Por paradójico que suene, últimamente me he acostumbrado a hablar con gente, personas normales; me he acostumbrado a pasar días sin vislumbrar conspiraciones, sin malinterpretaciones de casi todas las palabras, sin tensiones, sin obligaciones, sin tener que controlar todos los sentidos y los gestos, me he acostumbrado a estar, a hacer lo que me apetezca, a dejarme llevar. De acuerdo, en los momentos en que mis ovarios piensan por mí, noto el desarraigo, la falta de pertenencia, que a pesar del último post es algo que no viene mal, ser algo más que una figura de paso.
Pero de verdad, se me habían olvidado la inestabilidad, la complicación.
No soporto
No soporto sentirme impotente. No soporto equivocarme. No me gustan los grupos cerrados, sectarios. No entiendo a los cuadriculados, a los irracionales. No me gusta que me encasillen. No soporto el exclusivismo. No acepto tener que dar parte de todo lo que hago por triplicado. No soporto estar determinada por situacioens y personas que no quiero. No entiendo a los que no entienden la libertad. No entiendo a quienes buscan hacer daño en lugar de evitar confrontaciones. No soporto sentirme atada, incapaz, condicionada, limitada.
Y no, no es el tema de siempre. Hoy me he acordado, pero no es eso. Es que hoy he entendido, entre otras cosas, que a pesar de haberlo hehco lo mejor que he sabido sólo por el hecho de hacerlo, sólo por haber hecho algo, tendré que pagar. Y no sé cuál es mi plan porque no sé dónde estaré ni el cuatrimestre que viene ni mucho menos el curso que viene. Sé que va a haber problemas y no sé cuál es mi objetivo.
No soporto no entender ni no saber cómo resolver.
No soporto el daño gratuito.
No soporto mirar sin poder actuar.
Deshilado
Debería haber ido apuntando en algún lado todo eso que he ido escribiendo en mi cabeza durante el día, proque recuerdo pensar 'Hoy voy a tener bastante que escribir' y sin embargo ahora no lo recuerdo. Los lunes son largos, ya sabéis.
Recuerdo pensar 'No sé si soy más friki por abrir y cerrar los apartados de los apuntes de Ecuaciones con sintaxis de HTML (perdón por los tacos, Sita) o por pensar que hay un agujero de gusano bajo mi sillón' -sí, ese bajo el que mi adorada Miss Miau y yo vimos cómo se colaba su juguete favorito y al levantarlo no estaba debajo- y que La Historias me ha dicho 'El suelo de mi casa es ideal, tiene rozamiento nulo: cuando se te cae algo al instante está en la otra punto de la habitación' (Sorry again, I can't help it)
Sé que también he pensado que voy mejorando, porque ya sólo me preocupo, no me obsesiono; que me ha dado lástima no haber llevado hoy la cámara de fotos encima porque el parque a las 9 de la mañana estaba precioso; que la bióloga parda de clase es aún más parda de lo que parecía (ya ampliaré, que lo merece); que he descubierto que los monos también cabalgan -cuando consiga representar el monkey riddle lo subo, pero el Trasgo Cabrón se ha comido parte de Matlab- y que aún no me he recuperado de la batallita de uno de mis profesores y sus calzones (esto no estoy muy segura de si querréis oirlo...)
Continuaré si me vuelve a dar por escribir a las 3 de la mañana...
Una par de íneas de La vida, el universo y todo lo demás, tercera parte de Guía del autoestopista galáctico:
"Trillian asintió pacientemente, contó hasta un número aún más alto, apartó un poco la bandeja, se dirigió a la cámara de transporte y se teledirigió a hacer gárgaras."
Wasting some time
He actualizado muy poco y tengo pendiente un par de textos, pero ahora mismo no puedo escribir, llevo un apr de días un poco atontada (quizá tenga que ver ocn la panzada a dormir que me he pegado) y ahroa mismo estoy melancólica tirando a triste, en uno de esos moemntos en que nadie me puede convencer de que no estoy tirando mi vida porque es lo que realmente pienso.
Hasta la hora de cenar me voy a dedicar a seguir curioseando por las páginas de otras facultades de física y asociaciones, a modo de martirio autoimpuesto. (Cómo me gusta hacerme la mártir)
Ta mañana.
Inconexo, al azar
Madrugar. Complicidad. Ilusión. Tercios con limón y tortilla. Productividad. Indiferencia. Revistas de astronomía. Tópicos. Decisiones. Maquetas de Cazas Imperiales. Realización. Horas de biblioteca. Matriz simétrica. Una casa domotizada. Fotografía. Anhelos. Obsesiones. Mails. Hormonas. JavaScript. Gente nueva. Proyectos. Cansancio. Ñoñería. Chocolate. Actividad. Olvidar. Start. Risas y sonrisas. Voces nuevas. Comida. Historias sorprendentes. Incertidumbre. Aceptación. Música. Amabilidad. HTML. Nuevas costumbres. Té con limón. Confianza. Desayunos.
Estos días se componene de momentos casi inconexos. Hay cosas de las que no quiero hablar, cosas que necesito asentar antes de asumir y expresar. Recuerdo las palabras de Tocapelotas: "te hace sentir tanta paz, tanta tranquilidad" y ahora me resulta más fácil de imaginar.
Matrices, matricialmente.
Me muero, me duele todo y en la cabeza, entre otras cosas, me dan vueltas miles de matricess algoritmos y aplicaciones lineales. Mejor escribo mañana.
De hoy sólo decir que ha sido un día jodidamente cansado pero muy bueno, que -cierto, Sita- avanzas sin darte cuenta y sin esperarlo, sólo esperando; que Daydream de Lupe Fiasco es cojonuda, que el té con limón en la biblioteca a media tarde no quita el sueño por mucho que digáis, sólo está bueno, no es útil; que me salen subespacios vectoriales por las orejas; que se me ha olvidado cómo operar con complejos -irónico-; que he cenado algo que parecía auténtico porridge británico y que si mañana soy capaz de despertarme antes de que anochezca, ya escribiré algo.
Por le momento, feliz puente!
Metas
Estaba buscando otra cosa y me he tropezado con los álbumenes de fotos, esos que he mirado con recelo e intentado evitar durante tantos meses. Pero hoy los he abierto. Y he encontrado cosas que me han sorprendido.
Lo primero que he visto han sido las fotos de la graduación (sí, hice esa americanada), todos arregladitos, bailando, sonriendo, abrazándonos, divirtiéndonos, felices; y entre toda la gente, Trucha, bailando como la que más, riéndose como la que más. Me ha hecho pensar en lo que estoy desaprobechando mi vida, en lo poco que vivo, lo poco que disfruto, a veces parece que me paso la vida esperando a que ocurra algo en lugar salir a buscarlo.
Cuando he conseguido apartar la vista de esa foto, he pasado a más fiestas, viaje de fin de curso del último año, más o menos lo mismo, risas y abrazos. Por un momento he vuelto a sentir lo que en aquella época, la emoción, la simplicidad, la diversión, la felicidad, los sueños, lo que disfrutaba haciendo el tonto con mis entonces amigos. Ahora también lo paso bien, ahora exijo menos, pero no recuerdo verme senreír como en aquella época. Han cambiado más cosas de las que me había dado cuenta.
Con un par
Serían las once de la noche, tenía el ordenador encendido intentando acabar de descargar Cosmos, y me conecté. En lugar de hacer lo que muchas otras veces, desconectarme al verla para evitar la confrontación, me dije 'Pero qué coño' y entré. Con un par. Y no la saludé. Con un par.
Saludé a otras personas, hablé de cuatro cosas de clase, y a los dos minutos (un par ;p) me habló ella. Fui capaz de no preguntar, de no suplicar, de no temblar; casi casi me dio igual. Me puso una excusa, y ella nucna explica las cosas, que ni me paré a pensar cómo de creíble es, porque casi casi me da igual. Hablamos de cuatro cosas tontas, y tardé en contestar porque estaba pendiente de otras conversaciones, porque realmente me importaban más otras cosas.
Quizá sea exagerada la indiferencia, pero es lo mejor que he hecho en mucho tiempo. ¿O no?
Así que el contador de tiempo en silencio se ha puesto a cero, pero casi casi me da lo mismo.
Y por otra parte, estuve unas horas habalndo con gente interesante con la que apenas hablo. Eso fue lo que me hizo ilusión. Bueno, eso, y que se descargara un disco de Tom Waits que me encanta.
Buen finde a todos!
PD1. No es ni mucho menso un buen texto, pero es que no creo que merezca demasiado tiempo. Así estoy.
PD2. ¿¿Cómo sabías que me he levantado a las mil??
...and it makes me smile
Caminas con la cabeza alta, ligera pero sin prisas, al ritmo de la música. Lily Allen en los auriculares. Cantas los estribillos y la gente te mira, pero no les ves. En el metro no te molestas en sacar el libro, no te hace falta leer. Con la vista perdida por la ventanilla te acuerdas de un detalle y sonríes. Y entonces te das cuenta de que llevas todo el día con la sonrisa en la boca y la mirada.
Qué bien se siente tener algo por dentro que te hace tener esta cara de estúpida feliz durante todo el día. Qué agradable es tener en tus oídos el eco de una risa suave.
En otro orden de cosas, ya he quitado el utilísimo enlace a el evento blog de España de la cabecera aunque aún estoy bsucando tutoriales de javascript a ver si puedo con ello. En el 20minutos venía una mini-cutre-entrevista a Punset, pero ese hombre es tan genial que entre las quince frases que le han dejado decir, hay un par buenísimas, ya me lo podría haber dicho hace meses. Aunque claro, no lo hubiera creído...
Tal vez yo sea más consciente que otros de la necesidad de olvidar, de desaprender. La gente tiene una incapacidad infinita para ser infeliz. Nadie nos enseña a desaprender las cosas que no tienen sentido. (Eduard Punset)
Vale, son tres, pero es que estéticamente queda mejor en el texto un par. ¿Disculpada?
Los dioses de la música
Ya casi ha acabado el día
Desde que me he levantado me he autoimpuesto el Modo Ameba, tan socorrido en estos casos.
A pesar de la insensibilidad consecuente y de haber pasado gran parte del día luchando contra mi mente y contra los boicots de mi cuerpo (se me ha puesto fatal un ojo, los ovarios me han dado por saco, el estómago revuelto todo el día, he robado el jersey a un amigo por estar destemplada y finalmente una rodilla ha dicho basta de camino a casa) hoy ha servido para ver y saber que podría haber sentido grandes cosas: que me hace sonreír con muy poco y entra en mi juego, un par de frases me han servido de mucho; que quien merece la pena la sigue mereciendo y te da otra oportunidad porque entiende que todo el mundo puede cagarla, así que te lo pone fácil y se comporta como siempre, apoyándote sin decir nada.
El silencio no ha sido tan duro, ha sido casi casi un día más.
Podría parecer un día cualquiera
Dos meses y diez días en silencio. Ya lo único que espero es más silencio.
Mañana es uno de esos días que quisieras quedarte en la cama, arropadita, durmiendo o intentando leer todo el día, esperando a que llegue el siguiente sin haber hecho nada y como si nunca hubiera existido.
Creo que tendré un día bastante completo y espero que todo lo distraído y entretenido que sea capaz; no veo demasiados problemas en acabar el día, el problema es el día en sí mismo, porque ocurrirá, y todo lo que haces o no haces tiene sus consecuencias, y esas ocurrirán el miércoles o cualquier otro día.
Lo malo del tiempo es que, aunque lo dejes pasar, lo hemos inventado cíclico, y tarde o temprano volverá.
Editado para decir: al final encuentro una sonrisa donde menos lo esperaba.... ains, qué complicado voy a volver a hacer todo...
Insomnia
Remover en lo que duele
Iba a actualizar para decir que me he tomado un café que me ha sentado genial pero que a la vez puede ser peligroso, porque esta vez no sé si debo dejarme llevar, es tan difícil no hacerlo; para contar orguyosa que me he dado un breve paseo por Sol y alrededores y he sacado fotos hasta quedarme sin batería así que alguna buena ha de haber; para preguntar qué hacéis los humanos normales cuando véis al reloj dar las cinco mientras pensáis que el despertador sonará a las siete; para explicar que anoche 'Vacío' surgió tras horas de vagar por esta adictiva, creciente y absorvente blogosfera y leer lo que ya no escribo porque no siento, soñar con volver a tener algunas palabras largamente olvidadas y encontrar la expresión casi exacta de lo que llevaba dentro y no sabía expresar (sí, Sita, algunas eran tuyas); para admitir que ya estoy enterrando algunas cosas, que ya las siento acabadas y no necesito tan desesperadamente una continuación, que he dejado de preguntarme y culparme, que ya no tengo ansiedad, sólo insomnio.
Pero ahora diré: Sita, ¿eres bruja? ¿O pertenezco a algún tipo de Show de Truman? Escribo 'Vacío' y ocurre algo, reaparece lo que creí enterrado, después de estar rondando desde los 16 años. Sólo que esto no sé si es bueno.
Me he conectado al msn después de meses porque sabía que estaba uan amiga y, de improvisto, me ha saludado JG. No sé por qué le he contestado en lugar de ignorarle como las últimas cien veces, el caso es que he respondido. Una conversación casi de ascensor y, de improvisto de nuevo, una invitación: "Me conformaría con tomarme un cafelito contigo :$ " que tampoco sé por qué he aceptado, pero lo he hecho. Es alguien de quien me aparté por primera vez vete a saber porqué y por segunda vez, que creí última, por falta de consistencia, por ser un enlace entre mundos que no quería mezclar, de uno de ellos quería desaparecer totalmente, y no saber hasta qué punto podía confiar en él y por putear a quien es intocable.
Y ahora hemos quedado para hablar: "yo creo que cualquier bar podría valer, el caso es sentarnos a charlar un rato, no?" y no sé de qué hablar, no quiero hablarle del ahora ni quiero remover lo que voy enterrando, no quiero que me pregunte por ella (y es evidente que lo hará) y luego vaya a contárselo (poco probable pero no imposible), no quiero ponerme a hacer balance ni valoraciones, no quiero pensar en posibilidades ni reabrir nada. Quiero gente, lugares, acciones, bagaje nuevo, quiero ser una nueva Trillian y dudo que con un viejo JG pueda hacerlo. ¿Fingir? Supongo, ya estoy acostumbrada.
El jueves noche/viernes mañana presento el desenlace con probable disertación de implicaciones.
PD. Sería perfecto acabar con uan canción de Gnarls Barkley, pero lo confieso, no sé usar Castpost... (anybody, help?)
Editado: vale, Castpost no quiere mi honorable presencia en su modesto sitio. Plan B: siemrpe nos quedará Youtube. No le hagáis caso al vídeo, es casero de alguien con tiempo, es que era el que mejor sonido tenía. (No preocuparse por la letra, por algún extraño motivo para mí esta canción es casi positiva... será el ritmo... Mi estilo es caminar como si nada pasara, sabiendo que un descuido me hará sinónimo de olvido...)
Just a thought - Gnarls Barkley
Vacío
Cómo me he dejado perder...
5 Nov.
Hoy, y además por esta hora, hace dos años que nos conocimos.
El 5 siempre ha hecho que se me encienda una bombillita en el fondo de la cabeza y sonría o me deprima, según la época. Es tonto y contraproducente, lo sé, pero he intentado vovler a llamar, por supuesto, no lo ha cogido ni me ha contestado al mensaje; la verdad es que esta vez sí que esperaba que respondiera.
Dos años... he cambiado tanto, he descubierto y aprendido tanto que todavía me sorprende todo lo que aún me queda por aprender, entre otras, a aceptar que hay cosas que se joden y no se pueden arreglar, que hay gente que pierdes y no puedes recuperar, que la sicología es muy compleja y a mí nunca se me ha dado bien entender la gente (no admito discusiones sobre esto, es demostrable).
Me parecen irreales los recuerdos de cuando me daba las gracias por estar a su lado y por intentar comprenderla cuando es imposible (sic.)
En dos años apareció de la nada y parece que haya vuelto a deseparecer para no dejar (casi) nada tras de sí. Al menos espero que sea feliz.
PD. Si no lo escribo, reviento: ¿¿¿qué clase de hijoputa ha subido hasta el octavo para robarme el felpudo???
Cof, cof
Me vuelve a costar dormir
Confieso que últimamente cuando llamo, casi espero que no conteste. Porque si lo hiciera, ¿qué diría? No puedo saludar y preguntar por su vida, le molestaría, de hecho no sería la primera vez que me contestara con un "¿Qué es esto? ¿Un interrogatorio?" cuando yo sólo quiero interesarme y saber cómo está.
Así que debería saludar y contarle algo, hablarle de mí. ¿Y qué digo? ¿"He abierto un nuevo blog porque me estaba volviendo loca"? ¿"Sigo soñando casi a diario contigo"? ¿"Aún ahora casi no controlo la ansiedad que me crea pensar en ti"? o quizá "Te echo de menos" Aunque ya no sé hasta qué punto es cierto; echo de menos los primeros tiempos, las risas, la felicidad, las llamadas interminables, las cafés hasta las 3 de la mañana, los paseos por Madrid, su sonrisa, sus ojos... Pero no echo de menos las últimos recuerdos, la tensión, las discusiones, esa sensación de completa pérdida de control, perder el interés, tantas y tantas palabras tan dolorosas, la rabia, la culpabilidad y el trístemente recién descubierto rencor.
No quiero mentirla. Nunca lo he hecho y no quiero empezar ahora, apesar de lo que ella crea. Así que, ¿qué le digo? ¿"Te echo de menos pero no a la tú de ahora sino a la que conocí en aquel bar"? ¿"Hagamos como si los últimos meses no hubieran ocurrido"? Ójala pudiera eliminar ciertas cosas aunque todo acabara igual...
Ya no me veo ni capaz de sentarme a hablarlo, durante un tiempo tuve tanto que decir y ahora... sólo sé callar, porque no sé ni por dónde emepzar, qué explicar y de qué pedir explicaciones, qué argumentar, qué postura tomar, qué quiero hacer... ya hasta he empezado a olvidar, sólo tengo recuerdos de sensaciones, no situaciones.
(¿Es así siempre? ¿Disfrutas, sufres, pierdes, añoras y olvidas? ¿A partir de ahora todo lo bueno que encuentre acabará desapareciendo y al final lo olvidaré como si nunca hubiera ocurrido?)
Así que, mientras escucho los tonos de llamada ya no sé por qué tiemblo, si por no volver a escuchar su voz o por volver a escucharla cargada de reproches y dolor.
Hay quien apuesta fuerte y decide quererte, sabiendo lo fácil que resulta perderte... sabes que siemrpe estaré cerca de ti...
...sonreir, Trill, mantén la sonrisa...
Martes, fiesta
Cuando me llamaron por la mañana, no me apetecía nada, pero sabía que debía ir a pesar de la pereza.
Y acerté.
Parece que el ciclo vuelve a empezar, unos dos años después, pero mejor tarde que nunca, ¿no?
Volví a casa a las 8, hacía mucho que no veía amanecer al salir del metro; bebí y hacía mucho que no me tomaba una copa; bailé sin estar borracha; pagué por entrar al The Moon aunque juro que no me gusta ese sitio ni los que cobran la entrada; me divertí, hacía mucho que no salía de fiesta; conocí gente nueva y recordé después de tanto tiempo lo que se siente cuando unos ojos te sigues durante toda la noche; volví al Sitio, sin rallarme, hacía siglos que no iba por allí; conseguí evadirme y no pensar en ella en toda la noche, empiezo a sentirme algo más libre, pero me apena cómo parece estar acabando todo; acompañé en metro a una gran amiga, como en los buenos tiempos (si tardo una eternidad en llegar a casa, ¿qué más me dan diez minutos más?) y me hizo sentir algo mejor.
It seems like I'm begining again or at least aiming at the start, doesn't it?
...Si llego contenta a casa y sueño que estoy de fiesta y nos econtramos y no sé qué hacer... no es culpa mía, ¿verdad?... concéntrate en mantaner la sonrisa, Trill, sonreir...
Analize
Tengo de página de inicio una que muestra citas aleatorias cada vez que actualizas. Al encenderlo hace un momento me he encontrado con esto:
Si quieres ser feliz, como me dices, no analices, muchacho, no analices.
¿Cómo le digo a una pantalla que no es que quiera sino que soy así, que no puedo evitarlo y que cuando intento no pensar la gente me recrimina el cambio?
Eine bier, bite
*%#%&$#@/*$ ... blogia sigue poniendo las horas que le sale de los mismísimos...
¿Cerveza? ¿He oído cerveza? ¿Algún alma cándida me invita a una caña? Anda, venga, porfa, que me hace mucha falta...
żEmpezar?
Hoy he vuelto a coincidir con una chica que, siempre que la veo, se las apaña para que le preste algo: apuntes, programas, prácticas… Soy consciente de ello, pero nunca se lo niego ni le pongo excusas. Puede ser por dos motivos: 1) Cuando yo necesito algo me gustaría que un alma caritativa me lo prestara ó 2) Soy tonta. A pesar de que yo prefiero la primera, sospecho que es la segunda, ya me lo avisaron hace tiempo varias personas.
El caso es que es algo que me recriminó insistentemente cierta persona. Como si fuera un defecto solía decirme que me portaba demasiado bien con la gente, que olvidaba, que perdonaba, que no tenía en cuenta la mayoría de las cosas, que hacía favores a quien nunca me los hacían a mí. Yo, también insistentemente, respondía que yo soy así. O era. Ya no lo sé. Al cabo del tiempo, y por diversas circunstancias de las que ahora ni me acuerdo ni me apetece acordarme, dejé de ser así; pensé en ciertas cosas que me habían dolido en el pasado y, como me pareció absurdo discutir a estas alturas, simplemente me alejé, decidí que esa gente ya no me aportaba nada positivo. Y me fui. De una manera quizá no muy acertada, cierto, pero mejor que muchas otras que pensé y la más discreta sin duda.
Creo que fue entonces cuando todo empezó a desmoronarse. No sé si lo noté o supe ver su alcance, pero todo se fue a la mierda. Los reproches aumentaron en cantidad y en intensidad, pero curiosamente cambió el Tratas demasiado bien a la gente por un No me gusta tu comportamiento conmigo. Por mucho que juré que no era mi intención, que aseguré no haber visto el cambio, que lloré, que luché, que supliqué; las discusiones siguieron aumentando hasta que se me hicieron insoportables. Y parece que no sólo a mí, pero esa es otra historia.
Y yo, que soy tonta por definición, en esas interminables noches que te asaltan de vez en cuando, me planteo si muchas de las cosas que me dijo eran o son verdad (al fin y al cabo, también me dijo que me quería, no?) Así que miro a mi alrededor, lo que tuve, lo que tengo, lo que he hecho, lo que nunca hice; y pienso si no será verdad, si no seré una hija de puta fría, controladora, cruel y egoísta. Quizá así sería todo más fácil, todas sus palabras habrían sido ciertas, me daría igual cómo acabase la historia y sería la explicación más cómoda a muchas cosas que aún me persiguen cuando me acuesto.
Pero antes, tan sólo hace un par de años, yo no era así. Lo sé por deducción, porque ni lo recuerdo claramente, ni nunca fui consciente del cambio. Así que sí, Sita, me encantaría comenzar de nuevo, estoy convencida de que, si eliminas de la base todos los errores que ya conoces, esta vez será mejor, pero ¿cómo lo hago si no sé dónde está el principio, si ya no tengo claro ni quién soy?
Supongo que con un poco más de tiempo tendré la perspectiva suficiente para saberlo… ¿por qué no habrá un banderín rojo con un Start bien grande para que lo vea?
Determined
Look at me. See this? This is my resolve face. It means I'm determined to not let this hold me back, it means when you see me you're not going to think that I'm sad anymore, that I've lost something important; you're gonna think that I don't care being ignored, that I don't even realize 'cause I'm too busy with other cares.
I need to do something.
But it's so difficult to start from the very beginning...
No answer
I’ve called her again.
No answer. Again.
It’s been a week since I last called.
With no answer.
And another week since that time, and a cople of days since that other, and...
With no answer, of course.
I can't remeber her laugh, nor her smile, nor even her eyes; no matter how hard I try, I'm begining to forget her, but I still feel the pain, the uncertainty, the uneasyness, the fear... I sweat everytime I try to decide wheather calling or not, my hand sake everytime I touch the phone.
And I don't even know what's happening, what's going to happen, what's wrong, what's right, what I can do, what is expected from me... It's been too long since I last felt confident and thought that everything was goning on right.
And I feel guilty, and I feel abandoned, and I feel punished, and I feel selfish, and I feel wrong, and I feel coward, and I feel harmful.
Again.
Sita
Cuando no se entienden las cosas hay que aceptar palabras que hieren.
Justo hoy encuentro esto en el blog de Sita . Después de haber leído algo parecido en el de Arriera. ¿A todas nos pasa lo mismo? Si alguien tiene la solución, o un buen consejo, por favor, que me lo diga.
Estoy cansada de no entender, de no saber qué ha ocurrido, qué va a ocurrir ni qué hacer. Hasta he llegado a acostumbrarme a la impotencia y la ansiedad, después de tantos meses. La desesperación y yo ya salimos de copas juntas.
...ah, no, espera, que yo ya no salgo... entonces diré que se sienta a mi lado a ver la tele y, a veces, me roba el mando y cambia a su antojo.
No sé cómo ni porqué tomé la decisión inconsciente de no hacer nada. No me gusta, pero tampoco sé qué hacer.
Estoy tan cansada...
PD. Es irracional, pero me apena que Sita cierre. Por eso que comentaba antes de creer que somos una pequeña parte de la vida de aquellos que observamos... Siempre me ha parecido, por muchos motivos, uno de los mejores sitios que he encontrado en estas largas horas frente al ordenador. Lo echaré de menos.
Viajar

Me voy unos días.
Estoy asqueada de todo, pero a la vez no me atrevo a enfrentarme al cambio ni a cambiar todo lo que me gustaría. Sé que irme no mejorará nada, pero llevo demasiado tiempo sin moverme de Madrid y siento claustrofobia; echo de menos mirar mapas, sacar fotos hasta quedarme sin espacio en la memoria, escuchar acentos nuevos, mirar el paisaje mientras pasa, pero sobretodo echo de menos el tren. Para mí un viaje no es viaje si no hay largo recorrido en tren. Pero esta vez no lo tendré. Al menos veré el mar, después de un par de años.
Os dejo con una foto de Darío , un aleman que saca unas imágenes increíbles. Este expresa casi exactamente lo que añoro del tren...
PD. Tal cual funciona blogia últimamente, no sé cuándo podré volver a postear...
Trucha
Hoy he vuelto a acordarme de Trucha. No sé muy bien porqué. Y como siempre me he sumido en una extraña tristeza.
Apenas tuvimos relación, nos cruzábamos por los pasillos del instituto pero dudo que nunca cruzáramos más de un par de frases. Pero siempre estaba su risa de fondo. Era una chica simpática, risueña, agradable, de esas que enseguida llaman la atención, todo el mundo se divertía con ella y nunca oí que hubiera tenido problemas con nadie.
Cuando el año pasado me contaron que había muerto en un accidente de tráfico, algo me falló por dentro.
No debería ser así, puesto que nunca fuimos amigas, pero... me cuesta hacerme a la idea de que Trucha ya no existe. Que nadie oye su risa a diario y que no existe la posibilidad de cruzarnos algún día en el metro. Nunca más.
Creo que nunca he llegado a comprender realmente la muerte.
Cuando murió mi abuela, tampoco la comprendí; acepté que será mi abuelo el que haya preparado la comida cuando vaya a su casa y que era suyo el abanico que tengo en mi estantería. Sin embargo... no siento la misma tristeza que cuando pienso en Trucha, no siento el mismo... miedo.
Y cuando pienso en lo efímero que puedo ser todo, me arrepiento de cosas y me intento convencer de ser más amable y más tolerante con todo el mundo, de disfrutar más la vida y ser más activa, aunque nunca dura demasiado.
Pero en el fondo, lo que me da miedo, es perder a algunas personas, aunque nunca me creyeran si lo dijera. Odio esta impotencia de no poder hablar con claridad.
Ńońi - post
Ya sé que empiezo pronto, pero el insomnio me ha hecho rebuscar en blogs nuevo y encontrar esto.
Es lo que siempre quise escribir, lo que me hubiera gustado que supiera, que entendiera; lo que me destrozaba cada vez que veía sus ojos, cada vez que encontraba su olor...
Contigo siempre me quedo con la caricia en la punta de los dedos. No sé cómo todavía no se me ha atrofiado la mano y los dedos, amorfos, han agigantado su tamaño porque la cantidad de caricias acumuladas en su límite comienza a ser ya preocupante. Quizás sea la única que posea este almacén secreto de caricias al final de mis extremidades superiores. No duele demasiado tenerlas ahí. El problema es que sólo puedo librarme de ellas si las descargo en tu piel, no sirve la de ningún otro cuerpo. Así que si alguna vez te rozo, quiero que sepas que es por una simple cuestión de salud.
(Viene de aquí )



