Blogia

Café con posos

Anoche, en la cama, cuando conseguí que la pluma escribiera -qué rápido se seca, copón-  escribí sobre cómo duermo últimamente, sobre cómo están siendo estas noches y alguna chorrada más, pero al dar la vuelta a la página encontré algo que también escribí en la cama hace unos meses y decidí que prefería subir eso.
Hoy estoy encabronada, es uno de esos días en que un par de cosas salen mal y hay gente que se empeña en joderte más. Así que hoy me parece incluso más adecuado que ayer el texto que encontré, que, por cierto, me recuerda a aquella cojofrase cuya autora permanecerá en el economato por razones de seguridad.

A veces quisiera que en el mundo real riguieran las mismas normas que en el onírico. Quisiera que las cosas sin sentido se transformaran en otras nuevas, también absurdas, sin causalidad, sin falta de coherencia, aceptándolo sin sorpresa. Quisiera que como en algunos casos, si estás muy concentrada, pudieras cambiar las normas a tu antojo. Como en aquella pesadilla. Entonces gritaría, gritaría con todas mis fuerzas sabiendo que barreré las circunstancias, que el sonido la romperá todo y me dejará unas segundos de calma, antes de despertar y comprobar que el mundo no es tan horrible y que algunas cosas pueden ir bien.
(05/03/08)

song chart memes

Graph Jam

Nota mental: no volver a hacer un examen en pluma si hace tanto calor y me sudan las manos. Aún tengo parte de las respuestas en la piel.

Estoy intentando dejar de escribir ñoñadas, en parte, por eso ya no escribo. Por ejemplo, hoy diría que mataría por volver a sentir tu pelo entre mis dedos, aunque fuera en sueños, si pudiera al menos recordarlo durante un rato. Pero me contengo y sólo lo pienso.
Diría que hoy me he cruzado con una de esas cosas que parecen puestas ahí adrede para que me hagan pensar, justo cuando la persona que me acaban de presentar y estudia lo mismo que tú, me estaba explicando lo que tú empezaste un día. Pero me callo y no lo cuento.
Diría que anoche me quedé pensando en aquello que no me llegaste a contar... pero bah, ni siquiera debería pensarlo.

Llevo días mirando tu foto sin reconocerte, como si ya no fueras la misma, como si ya no te conociera, como si ya no existieras si no es en mi memoria, en esos recuerdos que siguen desdibujándose día a día.

Siento que te he perdido, de la única forma que me quedaba.

Primera tarde de la temporada sentada en una terracita y me ha sentado de lujo. No tiene mala pinta el verano, no.

... mierda de exámenes y clausura, no me voy a quitar el blanco fluorescente en la vida...

Todavía hay días en que lo único que quiero es darte un abrazo, que me sorprendo diciéndole a tu foto que mataría por poder llamarte y hablar unos minutos contigo como antes.
Sigo sin entender que nunca te volveré a ver, que probablemente nunca vuelva a oír tu voz; hay veces que sigo teniendo la sensación de que esto es una fase, una época larga en la que no podemos vernos, hasta que el próximo puente haga 500km para darte ese abrazo que tanto echo de menos.

Hay veces que sigo en esos puntos suspensivos. Pero es que hay veces que vuelvo a sentir ese vacío a mi alrededor.

Física para biólogos

Si la gravedad evolucionó así... ¿la luz la creó Maxwell? Ya decía yo...

Vía Rinze, que viene de Sonicando.

Llevo unos días rara. Con la cabeza en otro sitio, sin acabar de ver bien las cosas, queriendo escribir pero sin ganas. He acabado escribiendo en papel y ha salido del tirón. Algo muy muy raro en los últimos meses, pero así es como están las cosas.

Esta semana he vuelto a tomar café. En parte por rebeldía, en parte por cerrar etapa y en parte por convencimiento.
Un gesto tan sencillo como sacar un café de la máquina y tomármelo charlando con alguien ajeno a todo y con alguien que entendía todo lo que representaba. La dualidad y el secretismo que siempre mantengo.

Las más de las veces me veo contenta y concentrada en mi vida, la real, la que avanza a cada momento. Penso que soy fuerte y que puedo con todo, incluso me permito volver a soñar con triunfar.
Otras me agobio y me sigo sintiendo estancada, quisiera haber cogido carrerilla y estar ya volando y cantando aquello de you’re just a filler in the space that happened to be free.
Otras vuelvo a sentir el vacío y me entran ganas de volver a rascar esa costra que poco a poco va cicatrizando. Y acabo sintiéndome ridícula aquí quieta, a oscuras, lamentándome, sabiendo que su vida no se ha detenido más que unos minutos.
Entonces acabo levantando la vista hacia mi lámina japo -aún sin enmarcar- repitiéndome lo que dice. Y recuerdo aquello de Sonrisa Renacentista y pienso que nunca es tarde para volver a ser yo misma.

...falling down ain’t falling down
if you don’t cry when you hit the ground...

Quien tiene talento puede volar por el firmamento sin limites

(No, no es lo que dice la lámina, sino lo que dice Alicia Keys. El proverbio es Quien tiene talento puede volar por el firmamento sin límites)

Encontré el banderín de Start. Viví, caí y he vuelto a encontrarlo.
¿Por qué lo sé? Porque siempre llevo música encima, porque sonrío mientras paseo, porque vuelvo a estar activa, a fijarme en los detalles, porque siento ilusión por varias cosas.

He tardado -probablemente más de lo que debería- y algunas cosas no las he hecho del todo bien -aunque yo no las controlara- pero así es como ha sido, con paciencia, algo de ganas y la ayuda de tres personas que, curiosamente, parece que ahora son quienes necesitan algo.

A ti te apoyaré en lo que viene en unos meses, como siempre has hecho tú conmigo; a ti, disfrútalo mientras dure, el nosecuántos de julio te estaré esperando con un cubo de tercios como hiciste en su día; y a ti, paciencia, porque no sé qué más decirte, que día a día ando por aquí cerca para lo que necesites.
Gracias por lo que habéis hecho, cada una asu manera, porque es lo que me hacía falta.

 

(¿Soy yo o esta mujer pone una cara de mala hostia increíble al cantar?)

Quizá debería poner ésta, por aquello de la letra, pero me gusta mucho más la que está.

En un estado un poco lamentable, con fantasmas dándome vueltas en la cabeza y una seria falta de cafeína en el cuerpo, mando un sms preguntando si quedamos esta tarde. Antes de que me dé tiempo a bloquear el teclado después de enviar, me contesta con una llamada:

-Me aburro, llevo 4 horas en el trabajo y apenas he trabajado media.. estoy sentada aquí, sola, sin hacer nada porque los demás sí que están haciendo algo... me aburro... -y de repente empieza a susurrar- oye que te tengo que dejar porque viene el maitre.

Nada mejor que hablar conmigo para que tengas que vovler a trabajar.
Al menos me ha hecho reír.

...estaba pensando.. igual debería abrir un archivo para todas estas perlas que me cuentas... igual que cuando me llamaste para informarme de que tenías gastrointeritis, de lo malita que estabas y lo poco que te quejabas, cortaste para ir a vomitar y me volviste a llamar a los 10 minutos para decirme que habías sobrevivido...

He tardado en actualizar porque ya apenas escribo si no son noñipost deluxe y porque, en el fondo, me gustaba seguir teniendo aquello al alcance de la vista. Sigue estando ahí, pero ahora hay que buscarlo y así parece que está un poquito más lejos.

¿Por qué ahora? Porque ayer se me pasó la noche volando, me reí como hacía mucho que no me reía y cuando me quise dar cuenta estaba a las 2 de la mañana cantando Muse a grito pelao por mi barrio mientras llegaba a casa, porque me he comprado una lámina super chula que aún tengo que enmarcar, porque fui capaz de ponerme a estudiar un rato antes de meterme en la cama y, luego suspenderé como siempre, pero me van saliendo las cosas de Álgebra, porque ni me acuerdo de la última vez que alguien me avisaba de que había llegado bien a casa -menos cuando Gwen está borracha y me informa de que ha sabido abrir la puerta y llegar hasta la cama sin caerse-, porque me ha llovido y no me he constipado, porque voy teniendo más claro qué quiero hacer con mi tiempo.

Pero, sobretodo, porque pude mirar a la Luna con una sonrisa en la cara, sin que doliera, y eso hacía meses que no pasaba.

La prueba de fuego: ahora mismo decidiré si me doy al más gratuito masoquismo y autoflajelación o me doy dos ostias y espabilo y tiro p'aĺante. Con un par, Ann, con un par.

 * * * * * * * * * * *

Con el siguiente post, desaparecerá El Post. Ya no me veré tentada a leerlo o mirarlo cada vez que vea mi portada. Pero lo echaré de menos, eso seguro.

Mis recuerdos se desdibujan y se confunden con las imaginaciones, olvido momentos e invento otros, a veces no sé distinguir éstos de aquellos. Comienzo a volverme loca, con una locura distinta a la desesperación del principio, con una locura más absurda, más gratuita, más autoinfligida. Comienzo a dudar hasta de la verdad y lo único que tengo como prueba es una breve nota que no me atrevo a volver a mirar y un trozo de tela negra rematado en un par de chapas, un trozo de tela que mantengo siempre a la vista, que llevo cuando te necesito a mi lado apoyándome, que en ocasiones te imagino vistiéndolo para recordar su significado.

Y yo sigo teniendo una herida que se niega a cicatrizar y que, en mi locura, suelo rascar y levantar la costra, como si quisiera que siga ahí, como si temiese que al acabar el dolor, desaparecieses hasta de mis recuerdos.

A veces me angustio y me desespero y me entran ganas de echarte en cara todo lo que ya no tengo, de gritarte y obligarte a complir todas aquellas promesas que quedaron en el aire, de recordarte todos esos buenos deseos, esas ganas, y preguntarte dónde quedaron.
Pero sé que es absurdo, que prometiste porque lo deseabas de corazón y que no has roto tu palabra, sino que aquellas frases han perdido su significado, han caducado. No has fallado, sólo hemos dejado de jugar.

No es que siga en punto y seguido, no es que no acepte, es que no me gusta, es que hay muchas cosas que sigo sin entender, es que desearía que muchas cosas hubieran sido distintas. Voy superando, voy dejando pasar ese tiempo, maravilloso y reparador que todo lo cura; pero hasta el tiempo requiere tiempo y yo añoro y necesito aquel cariño, así que lo extraigo, como puedo, de las viejas palabras, de los viejos deseos.

...just walking down memory lane... 

Me he cruzado con este cuadro de Hopper que siempre me ha gustado y que ví nada más entrar en aquel café de Sevilla, aquel local tan agradable y solitario, aquel local que atesora un par de horas preciosas.


 

¿Qué es esto? ¿Rabia? ¿Abandono? ¿Despecho?

Sea lo que sea, está claro que la Fase 2 ha comenzado.
Te sigo queriendo, me sigues doliendo, pero ya no como antes. Poco a poco vuelvo a ser yo misma, lo noto, y ya tengo ganas de romper esta jaula de cristal en la que me he encerrado yo sola. Necesito encontrarme a mí misma, hacia delante, ya no miro atrás.

¿Adiós? Ni soñarlo, hasta siempre, seguiré luchando por tu amistad. 

Hoy mataría por que alguien me dijera que todo es una broma, o un error.
Hoy mataría por poder llamarla y decirle que la necesito, porque sé que con un par de palabras podría darle la vuelta a todos estos sentimientos.

Actualización: Ves? Con un par de palabras, aunque sean un poco secas, puedes hacer milagros. Y eso que no he oído lo que mataría por oír. Tu presencia siempre me ha dado calma.

Help

Si alguien sabe algo de fotografía aparte de lo que cada uno como buenamente hemos descubierto, ruego comparta su sabiduría conmigo, ya sea por comentarios o por mail a la dirección de aquí al lado. Quisiera saber qué tipo de cursos hay, cuáles merecen la pena, en qué trabajos te puedes colocar y qué necesitas para ello, cómo de complicado y gratificante es el curro... en fin, lo que sea relacionado con la fotografía. Cualquier sugerencia se agradecerá encarecidamente.

(Enga, todos esos que estáis en las sombras... una ayudita! Seguro que conocéis a alguien que ha hecho algo de esto)

Lo confieso, he callado como una puta mientras criticaban en lo que creo, mientras me rechazaban a mí, a la misma que ha invitado a comer. Prometo que a la próxima, grito. Estoy harta de tanta mierda, de tanto secretismo, de tanto silencio. Al menos los dobles sentidos dan más juego.
¿Crees que soy una enferma? No pensabas eso cuando te enamoraste de mí, imbécil.

Echarte de menos es normal, lo que sé que no es realista es acostarme cada noche imaginando qué habríamos hecho si aún fuésemos pareja, tener que contenerme para no suplicarte, contar los días que hace que no oigo tu voz y asustarme al darme cuenta de que casi no recuerdo cómo suena, soñar a cada momento con un abrazo, con un mometno de paz; tener tu foto en el escritorio siempre visible, estar tan cansada que he vuelto a ver tus videos, seguir esperando con la tonta esperanza de que reaparezcas, soñar casi cada noche contigo, seguir llorando amenudo, intentar imaginar qué pensarías de cada cosa que hago, cómo sería la conversación.
Sé que no es realista seguir creyendo que tenemos un futuro. Pero a veces es lo único que me da motivos para seguir respirando.