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Café con posos

Me apetece meter un par de mudas y un par de camisetas en una mochila y salir corriendo a Mendez Álvaro. Me apetece quedarme dormida mientras intento leer en el bus. Me apetece comerme un sandwich en esa estación de servicio de Guarromán que tiene un gato blanco y negro que siempre viene a rondar. Me apetece ver olivos y más olivos. Me apetece ver las primeras fachadas con decoraciones en mostaza y ponerme nerviosa cuando aún queda una hora. Buscar con la mirada entre la gente que hay en las dársenas. El primer abrazo después de muchos días. El olor del coche. Hacer la compra en un super. La entrada del hotel. Ternerla para mí, sólo para mí el tiempo que quiera, sin preocuparme por las apariencias, y sentirme protegida de nuevo. La tranquilidad de saber que tengo dos días sin ninguna obligación más que ser feliz.
Quiero meterme en la cama, abrazarla y saber que cuando despierte todo seguirá siendo igual de perfecto.

Quiero despertar y ver que no he perdido, que no tengo que volver a luchar sola una batalla que no acabo de encontrar. 

hasta mañana

Parece mentira como algo tan simple pueda darme tanta ilusión.
Si esto es todo lo que va a haber, que así sea, pero no dejaré de insistir hasta que volvamos a dialogar.

Qué difíciles son los domingos, joder.

Resulta irónico, durante casi dos meses me sorprendía a diario que estuvieras ahí, como si lo olvidara y de repente recordara que no estaba sola, que tenía a alguien a mi lado apoyándome porque quería, porque me quería; me repetía Tengo pareja entre sorprendida e incrédula.
Ahora, durante estos dos meses y supongo que por algún tiempo más, olvido que ya no estás, me despierto buscando el mensaje de buenos días que ya no me escribes, a veces me descubro esperando que me llames, haciendo planes que nunca disfrutaremos; me repito Estás soltera y no acabo ni de creerlo ni de entenderlo.

Tenías razón, al igual que el primer campamento, ha sido mágico. Tanto, que no llego a entender que tenga que conformarme con los recuerdos.
Apuesto a que también tienes razón en lo demás y por mucho que vuelva a intentarlo nunca será igual.

Gracias por seguir ahí, por seguir detrás de mí, como prometiste. Me pones los pies en la tierra, me aportas algo que ya me es imprescindible, cordura, madurez, resolución. Sé tan dura como consideres, me conoces mejor que yo misma.
Nunca podré agradecértelo lo suficiente.

Como te acabo de decir, yo no me arrepiento de nada. En todo caso, de no haber sabido aprovechar al máximo cada momento, de parpadear y no mirarte unas décimas de segundo, de quedarme dormida por las noches, de haberme emborrachado y haber olvidado llamarte anteanoche, de que las lágrimas nublaran mi última imagen de ti, de no haberte besado siempre que tuve ganas, de no haberte dicho claramente todo lo que quería, de no haber disfrutado aquel primer lambrusco, de no tener fotos paseando contigo.

Gracias por este tiempo, pro poco que pueda parecer. Gracias por haberme sacado de la mierda y por evitar que vuelva a caer, como sé que harás. Gracias por cada palabra, por cada silencio, por cada mirada, por cada caricia. Gracias por esos miles de sms de los primeros días. Gracias por haber espantado las pesadillas y traído los sueños. Gracias por haber hecho realidad tantos sueños. Gracias por haber hecho lo que a nadie permití y por haberme pedido lo que nunca permites, no sabes cuánto lo valoro. Gracias por tantas horas de charla. Gracias por aquellas primeras conversaciones en que me pusiste delante de las narices lo que no quería ver. Gracias por aquellos susurros que me retaban, que acepté y que no me atreví a contestar, aunque me muriese de ganas. Gracias por crear de una ameba, un monstruo; pero que sepas que sólo funciona contigo. Y que lo echo de menos. Gracias por despertarme con una sonrisa durante tantos días. Gracias por dejar que te despertara con una caricia al menos un par de días. Gracias por enseñarme. Gracias por hacerme aprender. Gracias por haber querido crecer a mi lado. Gracias por tu sonrisa y por tu ternura. Gracias por haberme escuchado, por haberme aconsejado. Gracias por haberme traído paz.

Aunque todo esto se me queda corto. Siento que no he tenido espacio, que no he tenido tiempo, lo siento todo comprimido, acelerado, resumido. Lo siento, más que efímero, mutilado. Me quedo con ganas de muchísimas cosas, con ganas de hacer, de decir, de proyectar, de ver, de aprender, de intentar, de soñar. Todo eso que esta noche no he querido decirte, todo eso que estaba esperando el momento idoneo. Perdona por haber dejado escapar algunas ideas, sé que no ha sido justo pero necesito que sepas hasta qué punto estoy implicada, a qué estoy -o estaba- dispuesta.
Quizá debiera dejarte esto en el correo en lugar de escribirlo aquí. Pero ha sido un impulso. Además, ya no me siento con derecho a escribirte.

A pesar de lo que crees, nucna me has hecho daño.

Gracias por haberme hecho feliz.

Gracias por haberme dado lo mejor que he tenido nunca.

 

Y aunque no deba decir esto, seguiré aquí, esperando, confiando que algún día vuelvas. Porque yo sigo creyendo que tenemos un futuro.

Feliz 2008

Feliz 2008

Que sé que será bueno. Para el que sea bueno.

Como espero comprendais, ahroa mismo no estoy de humor para contar lo cojonudo que fue el viaje a Granada ni lo bien que me lo pasé un nochevieja. Puede que nunca lo haga. Puede que no escriba más por aquí. Prometo contenerme y no escribir mierda autocompasiva a pesar de que en este momento lo único que siento es fatiga, es un nudo en la boca del estómago que no sé si pretende que llore, que grite, que vomite o todo a la vez.

Me voy a la cama. Quizá sueñe algo bonito. Procuraré no pensar en nada para no desgastar mis recuerdos, sospecho que lso necesitaré incluso más en otros momentos.

Espero que los demás no terminaseis las 12 uvas. Si lo hicisteis, aviso: yo tome 24.
Imbécil, sí. Traidora, no.

Untouched

Porque se convietió en la banda sonora de algo increíble, porque si no la oigo en Juanillo a través de la niebla, con el volumen tan alto que retumban lso altavoces, repitiendo el comienzo, no es lo mismo. Porque me gusta.

Y porque me anima, qué carajo.

 

(Untouched - The Veronicas)

 

Wish you were here...

...wish I was there...

Mirando a Sevilla... by *Glauka

...wish there were no here and there...

 

Carrolls... again...

Ahora recuerdo el porqué de mi agresividad navideña... mi madre insiste en poner villancicos durante todo el día -tened en cuenta que apenas tiene un par de cd- a un volumen suficiente como para que el vecino del piso de debajo oiga perfectamente cada acorde.

Y a mí que nunca me han gustado... estoy por buscar el disco de Zeppelin... 

Segunda oportunidad

Una de las cosas que más ilusión me podían hacer:

"La vida es un regalo y tú eres mi tesoro"T.A.P. dice:
si te apetece qedar algun dia a tomar algo pasate por mi trabajo,ok?

It's cold outside... and inside...

Tan atenta estaba a los dobles sentidos que me tira mi madre y los que dejo yo caer, que apenas me he dado cuenta de que una familia de pingüinos ha vuelto a anidar en mi cuarto...

Primera decepción

Me duele saber que no sólo me hacía ilusión a mí, me duele haber permitido y hasta fomentado que se ilusionara antes de saber si podría ir o no, me duele no poder estar, me duele haberme permitido soñarlo, me duele que otra gente esté implicada, me duele fallarle, me duele perdérmelo, como tantas otras cosas; me duele ser yo quien siempre tiene problemas, me duele la distancia, que se tranforma en impotencia; me duele perderme muchas cosas y condicionarle a que tampoco las tenga.

Pero sobretodo me duele saber que podría intentar algo, pero no lo hago. Porque soy cobarde.

Pseudodaltonismo

Hoy me han descubierto un nuevo mundo de posibilidades:

No eres daltónica, tienes aberración cromática.

Unbelievable

Es increíble lo cómoda que me hace estar... es increíble cuánto me llena a pesar de las circunstancias...

(Sí, no salgo de los ñoñipost, qué le voy a hacer) 

Recuerdos... hasta la próxima...

...seis horas de autobús, una botella de Lambrusco y otra que sobró -lo siento, no tenía estómago-, un café rápido en el Bestiario, 12 horas sin levantarnos, un paseo muy agradable por el centro con un sol radiante, una petición de boda, chocolate con menta con ilusión -lo siento, los nervios-, una cajita de Heineken también con dedicatoria, sandwiches de choped y queso, muchas horas en ese sofá que acabó lleno de pelusas de los calcetines, ese magnífico bimbo integral que llegó a Madrid, las bendiciones de un par de personas muy importantes, ninguna foto -lástima-, un libro de funcional repetido, un nuevo sabor que me obsesiona, tranquilidad, muchísima tranquilidad y calidez; hacer la compra en un Mercadona, un olor que intenté traerme de recuerdo, macarrones con toneladas de tomate y queso, lechuga cortada con la mano, muchísimas miradas, el ascensor que asustaba... y ocultaba..., mi gel que huele mal - :( -, los apuntes que adornaron la mesa del salón, una nueva frase susurrada, Juanillo, un café con el cuadro que me encanta de Hopper... tantas cosas a las que no hacen justicia estas líneas... tanas cosas que acaban en otras seis horas de autobús...

Uff..

... uff... UFF!!!

...si me dicen hace un mes que iba a estar así, me da la risa... 

Decidida

Parece mentira cuánto pueden cambiar las cosas en tan poco tiempo, parece mentira lo que leo de hace sólo un par de semanas, parece mentira cómo ha cambiado lo que tengo en la cabeza...

Y que un 8 pese más que un 500, cuenta. Pero es que 8h son más que 500km... 

Libero espacio

Como lo más normal del mundo, como debió ser hace tiempo, he borrado casi todos sus mensajes del movil; sin odio, sin rencor, sin recuerdos, sólo porque llevaban demasiado tiempo allí y ya no significaban nada.
¿Lo mejor? Que necesito ese espacio para nuevos mensajes...

Con toda la paz

Me he despertado con un sms dos horas más tarde de que sonaran los dos despertadores y con una sonrisa en la cara he seguido remoloneando quizá más de una hora. Me acabo de dar cuenta de la hora que es, estoy sin acabar la práctica que debería haber entregado ayer y dudo que llegue a programación, por tercer día consecutivo. Pero no me traumo. Ni me acuerdo de la cantidad de mails que tengo que mandar desde hace días, al final alguien ma acabará poniendo las pilas. Pero no me preocupa.

Qué ganas tengo de que llegue el sábado y hablar con el Ingeniero...