Blogia

Café con posos

Conversación habitual entre mis hormonas y mi cerebro

Deja de compadecerte, coño, que llevas todo el día sin ahcer nada.
¿Y qué quieres que le haga? Necesito un abrazo.
¿Necesitas? Perdona, hasta ahora nunca te has muerto, ésta vez no iba a ser distinta.
Claro, porque no es imprescindible para que siga viviendo, pero sí que lo necesito.
Entonces no digas que lo necesitas, di que lo quieres.
Vale, pero es que lo quiero tanto que lo necesito.
Pues si es tan importante, ve y abraza a la gata.
Eso no vale, joder.
¿Entonces?
No me vale cualquier persona, sólo algunas.
Pues coge la puerta y vete a tomar un café con alguno de esos.
Es que no es tan fácil.
Mira que eres picajosa. ¿Y ahora qué pasa?
Entre otras, que tengo que acabar la práctica.
¿Y por qué no la haces y luego te das una vuelta?
Porque tengo la cabeza en otro sitio y necesito mimos. No me concentro.
Joder, eres imposible. Estás que no te soportas ni tú.
Vete a la mierda.


Coffee at Waterville

Hoy debo estar de suerte. No, no he terminado ni la práctica de los 3600 datos ni los malditos triángulos en C++, sino que he encontrado trescientas y pico fotos de Eire que no había visto hasta ahora -no, tampoco he arregaldo la lectora de cd, y mira que lo he intentado. Muchas son muy parecidas a las mías pero hay algunas tan cojonudas que me he puesto ñoña y he decidido obsequiaron con algunas batallitas, aka Las Historias de la Srta. Ann.

Al entrar en el famoso cojo-café de Waterville nos recibió un chuchete monísimo, de esos que en cuanto se descuida su dueño -un irlandés majísimo con unos ojos tan azules que parecía tomar melange, que no estuvo enseñando algo de gaélico- se escapan corriendo para jugar con el primero que encuentra -nosotras. Yo me emocioné tanto con el animalico que la mitad de las broncas fueron para él y la otra, para mí; no puedo evitarlo, en cuanto un bicho me habla y me intenta morder, yo le contesto y juego también a morderle. ¡Y lo bien que me lo paso! Debe ser algún tipo de trauma infantil, proque me he descubierto imitando hasta a las gaviotas; éstas alucinaban conmigo...



El tipo se sentó a hablar con nosotras hasta que vimos que estaba anocheciendo y tuvimos que irnos. Durante ese tiempo descubrimos que no existe una canción de cumpleaños feliz en gaélico -In a family there were 18 or 20 children so it wasn't happy- y que hay alguien fuera de nuestra facultad que piensa como nosotras: What do you study? Physics... I know, we're crazy. Well, creazy is good. Y zanjado. Nos contó algo de historia -I have one question. Just one? I could answer you thousands... tras una larga disertación sobre Brigitte's Cross (o Brigid's Cross)... Maybe we wouldn't have time for thousands- y entre mordiscos e historias de cuando estuvo en España antres de nacer nosotras, el pantalón de Belén decidió que no había tenido suficiente con el café de media mañana y se tomó un trago de té. Así estuvo toda la noche, danzando hiperactivo.

Cómo no me iba a encantar aquel sitio si además tenía puesto un vinilo de Billy Holiday.
Ahora que lo pienso, la cantidad de inteligencia por unidad de volumen parece ser constante en todo momento, porque esa noche, si los vaqueron estuvieron despiertos, nosotras al meternos en la cama del albergue perdido por el monte -Templenoe- nos dimos cuenta de la cantidad de estrellas que se veían por la clarabolla y nos levantamos sin salir de los sacos. Ahí empezó lo bueno, tres presentes o futuras estudiantes de Astrofísica mirando las estrellas con la boca abierta como si nunca hubiéramos salido de la ciudad, incapaces de encontrar ni una maldita constelación, dando saltitos dentro de los sacos como si fuera una de esas carreras de campamento y la frase final de ¡Hala! ¡Mira! ¡Por ahí hay más!

 

Bye bye, scarf

¡Aleluya! ¡Mis plegarias han sido escuchadas! ¡Demos gracias al santo Manolo! -mi portero.
Por fin el presidente de esta nuestra comunidad se ha dado cuenta de que no hace falta que llegue mediados de noviembre para que se te congelen las pelotas en este edificio y ha decidido encencer la caldera. Eso, o que ha habido cambio de legisaltura y ni me he enterado.

Y yo me pregunto, ¿qué será de los pobres pingüinitos que estaban anidando en mi pasillo ahora que llegamos a los 20º?
Bueno, siempre me los podré llevar a la taquilla de la facultad, que de nuevo la tengo  en La Nevera.

Home, sweet home

El turno de 3h de laboratorio de convierte en más de 4h, me entero de que han cambiado el recorrido del U cuando acabo en otra facultad, mi compañera sigue sin terminar la práctica que debería estar entregada hace diez días, se me ha pirado la pinza y he cogido un bus en dirección contraria, el puto C++ me suma dos letras y me devuelve un valor enorme, tengo que mirar uno a uno una lista de trescientos y pico datos, el profesor de laboratorio se ha picado conmigo porque el técnico -su jefe- sabe más que él y se lo ha demostrado, se me ha olvidado el paraguas en casa...

Hoy es uno de esos días en los que sólo quieres lelgar a casa para poder dedicarte a mirarte el ombligo.

Listen up!

No puedo dejar de darle al play...

 

 

 

(Listen up! - The Gossip) 

Autocolleja

¿Que qué era eso tan complicado que desde hace tres o cuatro días me impedíaterminar la práctica de lentes delgadas?
Pues algo impensable de rebuscado y difícil, por sufuesto: no haber tenido en cuenta que las medidas hacia la izquierda son negativas...

...sí, lo sé, soy lamentable, espero no tener que construír puentes nunca... 

Vuelta al cole

Me he pasado la semana preguntándome cómo es posible que, si hice el horario de este cuatrimestre para ir exclusivamente por las tardes, ahora tenga todos los días mañana y tarde -menos los viernes, que podré levantarme tarde, gracias a Gauss.
Después de cagarme en los informes de los prácticas, en los experimentos absurdos, en los malditos errores mayores que sus magnitudes y el tipo del laboratorio que dijo 'Sobretodo recordad no meter la lengua en los enchufes' -cuyos padres eran primos, estoy convencida-; hoy he llegado a las 21h a casa, para variar,  preguntándome si será requisito indispensable no saber redactar para ser profesor de laboratorio. Así que también me cago en esos inútiles que no saben explicar algo tan sencillo como el efecto fotoeléctrico y nos hacen estar una semana dándole vueltas a tres tristes páginas.
Ubuntu se ríe de mí tanto que me estoy planteando pasarme a Debian.

Pero algo bueno hay, que mi vena pesimista parece que pasó. Me han hablado de un taller de software libre en la Semana de la Ciencia que puede estar bien. Estoy casi convencida de sacarme el abono de temporada para el María Guerrero y/o Valle-Inclán. Clarísimamente voy a subir a tutorías más de una vez este cuatrimestre -¡como para perder la ocuasión! Estoy de tan buen humor que me sorprendo a mí misma; sé que ya lo superé y recuperé fuerzas, ya me siento yo misma. Ya me he hecho a la idea de sacarme el carnet -otra cosa es que encuentre tiempo. Veo las cosas de otra manera, estoy más despierta, más ágil. Vuelvo a querer escribir, no encuentro tiempo, pero por fin otra vez me apetece.

(Sí, ya sé, de Lanzarote nada, pero es que las batallitas hay que redactarlas bien que si no no tienen gracia) 

Cosmética del enemigo

Me acaban de pasar un libro, pequeñito, del que apenas he leído unas páginas en el metro mientras la gente me miraba reirme. Luego pasará lo de siempre, que el tono y la historia cambiarán y me tendré que comer mis palabras. Por le momento, me gusta, tiene un aire a Dostoyevski pero más limpio, más ágil, menos rebuscado; lo que me hace recordar a gente del pasado, por otra parte... pero un libro es sagrado, no se abandona por una tontería así.
Que me disperso. La recomendación del día:

- ¿Entonces sigue creyendo que Dios existe?
- Sí, puesto que no dejo de insultarlo.
- ¿Y por qué le insulta?
- Para obligarle a reaccionar. No funciona. Permanece impasible, sin dignidad ante mis injurias. Incluso los hombres son menos blandos que él. Dios es un mamarracho. ¿Se da cuenta? Acabo de insultarle y él permanece callado.
- ¿Y qué esperaba que hiciese? ¿Que le fulminara con su ira?
- Creo que lo confunde con Zeus, caballero.
           
Cosmética del enemigo, Amélie Nothomb

Por 5 puntos: ¿dónde estuve la semana pasada?

Por 5 puntos: ¿dónde estuve la semana pasada?

Como supongo que por la inclinación del sol y la composición de la arena no podréis localizar la playa, concreto: Lanzarote. Una isla preciosa y extrañísima, pasé el primer día mirando por la ventanilla diciendo 'Qué lugar tan raro, parace un corta-y-pega de Andalucía, Mongolia, la Luna y algo más que se han inventado aquí' pero desde luego hay que verlo para entenderlo -ya subiré algunas fotos.

Vuelvo menos estresada -que falta me hacía-, ligeramente más morena -ya no brillo al iluminarme- y con ganas de hacer muchas cosas. A ver cuánto me dura.

Un puntito más para el carnet

¿Que qué he hecho hoy? Pues lo normal de un miércoles, ayudar a una amiga a recoger su casa y ya de paso, sacando del subconsciente esos conocimientos que me dio ver Bricomanía con mi padre de pequeña, plantarle un manojo de cilantros -que, por cierto, odio.
Dentro de poco me veo cambiando enchufes...

¿Que qué hice hace un par de días? Pues lo típico en el metro, pasarme todo el trayecto embobada y hacer el transbordo de Puerta del Sur persiguiendo un cuerpo de infarto. Si acabé en el andén correcto fue por casualidad, no por voluntad propia.
Mira que le tengo dicho a mis hormonas que se estén quieteceitas...

Recta final de la Semana Trágica

Por el momento estoy resistiendo la tentación de dedicarme a tonterías urgentísimas en lugar de hacer como que estudio -los marcos de las puertas ya quedaron impolutos y me he prometido dejar mi habitación como una leonera y la maleta de la semana que viene sin preparar hasta después del lunes- y estoy controlando la gula, que a este paso mi culo iba a merecer tener nombre propio, eso sí, maltratado por pasar tantas horas en la misma silla. Así que he tenido que buscar métodos alternativos como placebos de felicidad para compensar lo que me jode llevar todo el verano con lo mismo y verme con pocas probabilidades de aprobar: el chantaje.
¿Que cómo te chantajeas a tí misma? Muy sencillo: acabo de terminar un tema -el más facil, pero algo es algo- así que me he permitido encender un rato el ordenador. Depués me pondré con las soluciones en serie de potencias, que es de los más importantes, y querré acabarlo porque me he prometido dejarme ver esa peli que descargó hace unos días cuando sea capaz de hacer la mayoría de los ejercicios. En el fondo la idea me la dio una amiga que dice que se va de compras cada vez que hace algo que no quería hacer. Lo que no sé es cómo estará su tarjeta de crédito.

At work

Tampoco es que le esté dedicando demasiado tiempo a estudiar -¡dios me libre!- pero aún me quedan quince días para acabar los exámenes y las pocas neuronas que tengo operativas no están muy creativas, precisamente. De ahí mi ausencia pasada y futura. Temporal, por supuesto.
Ruego disculpen las molestias del parón de septiembre.

PD. Dadme ánimos, anda... 

22 patitos

Qué curioso, ¿no? Cumplo 22, mi madre acaba de hacer 44 y mi abuelo, en unos días, hace 88.

Groucho

¿No es usted la señorita Smith, hija del banquero multimillonario Smith? ¿No? Perdone, por un momento creí que me había enamorado de usted.
Groucho Marx

Asesinato en Viperina

¿Alguna vez habéis tendido una lavadora a las 2 de la mañana de un sábado al llegar a casa? Ahí fue cuando me di cuenta de que ese día había sido bastante atípico.

Me levanté a las seis de la tarde, cinco horas después de ignorar al despertador, tan sólo porque el Ingeniero me llamó a casa. Llega a marcar el móvil y aún sigo en la cama. Entre unas cosas y otras comí a las siete -de ahí que hasta las tres no cenara y mi merienda fuera a base de mojitos y cervezas- y me fui corriendo para Callao porque habíamos quedado muy pronto, no sin antes acaecerme una de las cosas más lamentables -sí, incluso más que cuando me pillé un dedo con la mampara de la ducha: después de vestirme y maquillarme me doy cuenta de que he olvidado lavarme los dientes, no hay problema, aún tengo unos minutos antes de tener que irme, así que cojo el cepillo y.. ¿qué ocurre? Que mi gran precisión de movimientos se compinchó con la alineación planetaria del sistema vegano en el momento de la explosión del quásar E320 y acabé con media cara llena de pasta de dientes. Miro mi reflejo en el espejo, flipando en 256 colores y me da un ataque de risa. Por fin procedo a arreglar el desaguisado e intentar que toda mi cara tenga el mismo tono mientras me pregunto quién cojones me mandaría arregalrme ese día.

El resto de la noche fue más normal, me tocó un plasta en el metro que entre estupidez y estupidez me iba informando de la parada en la que estábamos -sí, tío, ya sé que esto es Lago, no estoy ni ciega ni sorda aunque ahora mismo me estén entrando ganas de arrancarme los ojos y los oídos-, el camarero del mejicano en un alarde de inteligencia decidió ponernos dos mojitos más en lugar de cobrarnos -fuimos buenos y se lo dijimos, aunque estuve tentada de berbérmelo con toda la paz- y fui asesinada con la mirada alrededor de ochocientas cincuenta y siete veces, vez arriba, vez abajo, llegó un momento en que me aburrí de contarlas. No sabía que presentarme en el Viperina con el Ingeniero fuera tan peligroso, el próximo día recordaré llevarme la Magnum del 45. Y sus pseudoamigos eran tan simpáticos que no se molestaron ni en decirme hola al saludarme y salieron corriendo en menos de media hora; menos mal que al poco llegaron dos amigos de los de verdad y me estuve riendo un rato.

Sí, llegué a las dos y pico, pero para no perder las buenas costumbres me acosté después de ver amanecer. Me río yo de la influencia del momento del día en los biorritmos, dame una cajita de Astonín Merk y Cronos temblará. 

El Ingeniero se queda

Da gusto poder volverte a sentar en un parque con una lata de cerveza y hecharte unas risas con la misma persona que puedes coger aire y contarle cosas como sólo podías hacer en tu cabeza. Da gusto que algunos conocidos se conviertan en amigos.

¡Y vVaya casa que tiene! ¡Y en Chamberí! Creo que me voy a plantear pedirle matrimonio...

Fliping cucumbers!!

Le escribo un mail a mi madre con un par de tonterías para que se le haga más ameno el trabajo y además del típico 'come bien' va y me dice (ojo con las carcajadas):

Por cierto, se me estaba ocurriendo que para aprovechar el poco veranito que queda podríamos organizar un "Chueca-tour", en la que nos llevaras por sitios "cool" pero acordes con nuestra edad y pintas... (por aquello de que no pases vergüenza). Hablamos.

Después de boquear durante un rato con los ojos muy abiertos, me he preguntado '¿Dónde cojones quiere que les lleve, si apenas conozco un par de sitios?' Y una imagen me ha venido a la mente: Finde. Las 12 o la 1 de la noche. Música alta. Empujones de la gente. Mi madre. Mi padre. Y yo. En el Gris............
Si alguien ha tenido una imagen más surrealista en la vida, por favor que me lo diga.

Con vuestro permiso, voy a golpearme un rato la cabeza contra la pared... 

Renovándome, poco a poco

Tengo muchas cosas -personas- pendientes desde hace unos tres años. Hasta ahora no he sido capaz de enfrentarme al pasado, he procurado mirar para otro lado y evitar la ansiedad que me producía pensarlo. Pero creo que ya va siendo hora de hablar, intentar arreglarlo, dar explicaciones y pedir perdón a quién corresponde.
No sé muy bien hasta dónde remontarme, cuánto explicar ni qué esperar, pero siento que ya tengo fuerzas para dar la cara y mi subconsciente me lo recuerda casi cada noche mientras duermo. En un par de días cogeré el teléfono; empezaré por lo sencillo, para ir acostumbrándome y ya de paso preguntar cómo están las cosas. El primer paso no creo que sea muy difícil, siempre hemos sido buenas amigas y hasta ahora me ha entendido bastante bien a pesar de lo poco que hemos habaldo.

Por lo pronto, y para coger fuerzas, esta tarde me tomaré unas cañas con el Ingeniero, que tengo unas ganas tremendas de darle un abrazo y que me cuente las novedades. Intuyo que va a ser una persona importante a partir de ahora.

Cafe Con Mas Posos

En vista del abrumador éxito de mi humilde colección fotográfica -no sabéis lo que me habéis hinchado el ego, ateneos a las consecuencias- me he abierto otra cuenta, titulada de una manera realmente original, para poder acabar de subir las fotos de Eire. El enlace queda fijo en la derecha, a continuación de su predecesor.

Flickr: CafeConMasPosos

Gracias por su visita 

Zanatismo

Por casualidad acabo de encontrar esto, que viene a decir lo mismo que yo en el post anterior, pero bastante mejor expresado:

El zanatismo es, fundamentalmente, un estado de paz, de quietud. Desaparecen las apetencias y lo único que perdura es un vago deseo de evaporarse, de diluirse en la nada; sin dolor, por supuesto. Y con las apetencias desaparecen también las inquietudes: no se siente, ni se anhela, ni se añora, ni se teme nada. Es un sosiego total en el que sólo persiste, quizá porque yo nunca alcancé la perfección del estado, el deseo de perder la conciencia, ese último rastro de actividad que es darse cuenta de que uno está vivo.
(Recóndita armonía,
Marina Mayoral)