Blogia

Café con posos

Paracetamol

Tengo fiebre. Me arden los ojos, la cabeza me va a explotar y estoy tan congestionada que a mi cerebro hace horas que no le llega oxígeno.
Lo mejor de todo es que la fiebre me hace delirar y mis compañeros de prácticas, que hacemos por grupos, deben creer que estoy más loca de lo que realmente estoy. Y a la chica que me ha hecho el análisis le he debido dar pena porque ha salido un par de veces a preguntarme si me mareaba. No, hoy tampoco iba vestida de semideshecho.

Es el segundo que pillo en tres semanas... o mi sistema inmunitario es una basura o me he hecho adicta a la medicina que tomo (sabe a coca-cola...).

Yo que ya tenía planes para el finde...

Me voy a la cama. Disfrutad de la lluvia por mí.

Las perlas del día

Hoy me veo poco capaz, así que lo dejo en sólo unos párrafos. (Acabo de recordar que de pequeña, en uno de mis intentos revolucionarios, me dio por decir "parragafos")

Perla number one:
La Historias, esa chica que a pesar de lo distintas que somos nos parecemos sorprendentemente y tenemos la mitad del armario en común, ha aparecido hoy con los mismos vaqueros que yo. Ha debido ser por venganza por haberme comprado la misma mochila que ella. A partir de ahora, Pili y Mili.

Perla number two:
Cuando me he cruzado por el pasillo con Víctor Antonio de Todos los Santos, ataviado con unos bonitos vaqueros beige, ha corrido a explicarme antes de que yo pudiera reaccionar que esa curiosa mancha en su entrepierna era a causa de una explosiva y viciosa Coca-Cola. Y para demostrarlo me ha enseñado la botella. Mucho empeño y mucha rapidez ha puesto en justificarse...

Perla number three:
Hablando con mi librero de toda la vida, que ya hasta me pregunta por mis padres, me ha dicho "Claro, es que en los primeros años de carrera ya se sabe..." "Este es mi cuarto año" "Ahh..." (Acompañado de una expresión que decía: pues yo te echaba 16 años) Básicamente lo mismo que me dijo hace un par de años. Y juro que hoy iba vestida de persona normal, no de semideshecho humano como me paseo a veces.

Perla number four:
Me he dormido. Como una maldita marmota sorda y con narcolepsia. Me he levantado tres horas después de que sonara el teléfono.

Perla number five:
¡El bibliotecario ha hecho un comerntario amable! ¡Es un droide con un software de comportamiento social actualizado!

Como postre, un par de enlaces: un post que me ha gustado bastante y, con el permiso de His Noodly Appendage, el Pastafarismo.

La taquilla

Taquilla(s).
Denominaré taquilla(s) a ese ente metálico con forma paralelepipédica (siempre he querido emplear esa palabra xp) localizada en los pasillos de edificios públicos con la función de alojar enseres personales de los usufructuarios de la(s) misma(s) y aislarlos de manos ajenas mediante el empleo de algún tipo de cierre.

Allá en los primeros tiempos, cuando Trillian, incluso más inocente y desconocedora del mundo real que ahora, comenzaba la carrera, creía fielmente que las taquillas no existían fuera de las películas americanas, como las cheerleaders o los quarterbacks, ya que fueron ideadas como recurso para el matón de turno con un desvalido empollón en las manos.
Sin embargo, las taquillas existían. Relativamente pequeñas, aproximadamente cúbicas y apiladas en bloques de cuatro filas.

Resuelta a conseguir una el año siguiente, por motivos burocráticos, se vio obligada a compartir ilegalmente la taquilla con una compañera, que permanecerá en el anonimato por seguridad. Al menos no cambiaron también el candado, otra de las prohibiciones del contrato.
Dada la casi aleatoriedad de la numeración, acabaron con una llave de la planta baja, es decir, fila inferior, pegadas al suelo. El descontento de ambas compañeras intentaba disimularse con chistes y buen humor, pero seamos realistas, a nadie le gusta tener que poner el culo en pompa varias veces al día para abrir una taquilla que te explotará en la cara y escupirá un abrigo por estar demasiado llena. Y menos cuando tu culo está perfectamente alineado con el aula más grande de la facultad. Y menos cuando, como a la práctica totalidad de las mujeres, se te bajan ligeramente los pantalones al agacharte.

Pasa el tiempo, otros años y otras taquillas, pero ninguna especialmente remarcable.
Hasta este año.
Por no ser necesaria la fianza, el primer día a primera hora, secretaría parecía el Corte Inglés en rebajas y casi se agotaron las existencias. Por eso Trillian, tres días más tarde, casi había renunciado a toda esperanza de no tener que volver a mostrar su ropa interior a media facultad, pero ¡oh sorpresa! ¡Oh afortunado acontecimiento! ¡Un metálico cubito de al fila superior estaba disponible! Expresión de alegría, petición, firma, petición, recepción de llaves, paseo hasta la susodicha caja fuerte y… ¡Oh sorpresa! ¡Oh desafortunado acontecimiento! Al introducir la llave en el candado, éste decidió suicidarse y separarse en dos partes, quedando colgando la parte curva y el cuerpo en la mano con al llave como rehén. Tras unos instantes de incrédula inmovilidad se dirigió a Conserjería a reclamar un recambio que, a regañadientes, le dieron con un “a ver si este te funciona”. Presa de la sospecha, Trillian decidió probarlo allí mismo y, evidentemente, sufrió el mismo fin que su compañero.

-¿Éste también? –dijo la señora- Entonces es que son así. Toma, quédate con el primero y cuéntaselo al conserje.
-¿¿Qué?? ¡¿Pero cómo te crees que va a evitar que me roben si está roto, tía lista?! –afortunadamente no le dijo, sino que lo tradujo por- ¿¿Qué?? ¿Pero esto no es conserjería?
- Sí, pero… cuéntaselo a Paquito, el del bigote.

Media hora más tarde, tras buscar a Paquito El Del Bigote sin éxito, recurrió de nuevo a la señora de las ideas felices, que le sorprendió con un candado completamente funcional aparecido misteriosamente, pero, desconfiada aquella mujer cual gato callejero, escoltó a la estudiante hasta la taquilla, sin dejarle tocar el candado hasta que ella misma lo colocó, como si intentara así darle ánimos para continuar en este mundo. Afortunadamente, el cierre decidió quedarse con nosotros algún tiempo más y deleitarnos con su trabajo.

Así que, por este año, Trillian tiene taquilla de alto nivel y el color de su ropa interior es asunto suyo y de nadie más.

¿Empezar?

Hoy he vuelto a coincidir con una chica que, siempre que la veo, se las apaña para que le preste algo: apuntes, programas, prácticas… Soy consciente de ello, pero nunca se lo niego ni le pongo excusas. Puede ser por dos motivos: 1) Cuando yo necesito algo me gustaría que un alma caritativa me lo prestara ó 2) Soy tonta. A pesar de que yo prefiero la primera, sospecho que es la segunda, ya me lo avisaron hace tiempo varias personas.

El caso es que es algo que me recriminó insistentemente cierta persona. Como si fuera un defecto solía decirme que me portaba demasiado bien con la gente, que olvidaba, que perdonaba, que no tenía en cuenta la mayoría de las cosas, que hacía favores a quien nunca me los hacían a mí. Yo, también insistentemente, respondía que yo soy así. O era. Ya no lo sé. Al cabo del tiempo, y por diversas circunstancias de las que ahora ni me acuerdo ni me apetece acordarme, dejé de ser así; pensé en ciertas cosas que me habían dolido en el pasado y, como me pareció absurdo discutir a estas alturas, simplemente me alejé, decidí que esa gente ya no me aportaba nada positivo. Y me fui. De una manera quizá no muy acertada, cierto, pero mejor que muchas otras que pensé y la más discreta sin duda.

Creo que fue entonces cuando todo empezó a desmoronarse. No sé si lo noté o supe ver su alcance, pero todo se fue a la mierda. Los reproches aumentaron en cantidad y en intensidad, pero curiosamente cambió el Tratas demasiado bien a la gente por un No me gusta tu comportamiento conmigo. Por mucho que juré que no era mi intención, que aseguré no haber visto el cambio, que lloré, que luché, que supliqué; las discusiones siguieron aumentando hasta que se me hicieron insoportables. Y parece que no sólo a mí, pero esa es otra historia.

Y yo, que soy tonta por definición, en esas interminables noches que te asaltan de vez en cuando, me planteo si muchas de las cosas que me dijo eran o son verdad (al fin y al cabo, también me dijo que me quería, no?) Así que miro a mi alrededor, lo que tuve, lo que tengo, lo que he hecho, lo que nunca hice; y pienso si no será verdad, si no seré una hija de puta fría, controladora, cruel y egoísta. Quizá así sería todo más fácil, todas sus palabras habrían sido ciertas, me daría igual cómo acabase la historia y sería la explicación más cómoda a muchas cosas que aún me persiguen cuando me acuesto.

Pero antes, tan sólo hace un par de años, yo no era así. Lo sé por deducción, porque ni lo recuerdo claramente, ni nunca fui consciente del cambio. Así que sí, Sita, me encantaría comenzar de nuevo, estoy convencida de que, si eliminas de la base todos los errores que ya conoces, esta vez será mejor, pero ¿cómo lo hago si no sé dónde está el principio, si ya no tengo claro ni quién soy?
Supongo que con un poco más de tiempo tendré la perspectiva suficiente para saberlo… ¿por qué no habrá un banderín rojo con un Start bien grande para que lo vea?

Nuevo día

Hoy ha sido un día interesante.

No me he mojado. Me. He. Empapado.
Hace tiempo, unos cinco años, una amiga a la que no he vuelto a ver, me decía Disfruta de la lluvia. Algún día te explicaré lo que significa esa frase para mí, tú disfruta de la lluvia. Nunca me lo llegó a contar, pero en aquella época aparqué el paraguas y pocas veces lo he vuelto a usar, con llevar un abrigo impermeable me basta, siempre sonrío cuando se me pegan a la cara los mechones empapados del flequillo.
Así que no me ha importado en absoluto.

Cuando he bajado a desayunar se ha sentado conmigo alguien que se ha pasado el último año y pico demostrándome que era demasiado superior a mí como para contestar a mis saludos. Hoy me ha llamado, me ha dado dos besos, se ha sentado y me ha estado preguntando qué tal me va. Y no, no me ha pedido nada.

He saludado a gente que veo muy de tarde en tarde y me he pasado 20 minutos hablando por el móvil alguien a quien le ha hecho mucha ilusión mi llamada, me he reído un montón en clase y estoy reconectando con una de esas personas con quien por mucho tiempo que haga desde la última vez que hablasteis, no cambia casi nada.

Por fin he conseguido taquilla y en uno de mis sitios preferidos, pero algo tenía que tener para estar en ese sitio y que no la hubiera cogido nadie… (Le he dicho a una compañera ¿Sabes lo que me ha pasado con al taquilla? Y me ha dicho: tú y yo somos Las Historias, siempre nos está pasando algo. Y es cierto, de ahí este blog ;p) Para ahorraros la batallita completa lo resumiré en lo último que he pensado cuando he salido por tercera vez en una hora de conserjería: No, señora; no es normal que al tocar un candado se separen la traba y el cuerpo y mucho menos que se desintegren los tres candados que me ha intentado colocar usted…

Pero lo mejor del día, sin duda, ha sido volver a cruzarme con sus ojos por los pasillos, volver a sentir ese cosquilleo cuando por enésima vez me sorprende mirando.

Determined

Look at me. See this? This is my resolve face. It means I'm determined to not let this hold me back, it means when you see me you're not going to think that I'm sad anymore, that I've lost something important; you're gonna think that I don't care being ignored, that I don't even realize 'cause I'm too busy with other cares.

I need to do something.
But it's so difficult to start from the very beginning...

If you want me hold me back...

Acabo de instalar ThunderBird : muchas páginas de ayuda muy comprensibles, gran cantidad de opciones en la configuración y, lo que llevo buscando desde hace tiempo, la posibilidad de gestionar múltiples cuentas del mismo servidor, a saber, hotmail. ¿Lo habéis intentado alguna vez con Outlook Express? Después de desquiciarte durante siglos con opciones incomprensibles descubres en la letra pequeña que símplemente no te deja. ¡Y éste hasta gestiona RSS y blogs!
Microsoft 0 - 1 Trill

Sigo pegándome con mis ecuaciones, la Marmota ha vuelto a apoderarse de mis mañanas y llevo un par de días luchando con mis hormonas, pero ahora estoy de buen humor. Me pasé toda la noche rallada (sí, lo confieso, acabé viendo la teletienda hasta las 7...) y he estado una hora o dos esperando sin éxito que me contestara en el msn, peeeero el rock siempre funciona...

Throw your dollar bills and leave your thrills all here with me
And speak but don't pretend I won't defend you anymore you see
It aches in every bone, I'll die alone, but not for you
My eyes don't need to see that ugly thing, I know it's me you fear
If you want me hold me back

[...]
I don't need a friend, I need to mend so far away
So come sit by the fire and play a while, but you can't stay too long
It aches in every bone, I'll die alone, but not for pleasure
I see my heart explode, it's been eroded by the weather here
If you want me hold me back...


El video no me gusta nada en absoluto, pero es la manera más cómoda de colgar una canción. Dadle al play mientras que miráis otra página... xp

Minimalismo

Como no ando muy inspirada, os dejo por aquí algo que escribí hace no mucho, por primavera o así.

 

El granito áspero se engancha al tejido de mis pantalones.
La corriente apenas levanta un leve rumor a un escaso metro de mis pies.
Un pequeño animal se remueve entre las arbustos, puede que esté lejos, la tranquilidad me permite oír con claridad.
Cuando la brisa para, noto en la cara el cosquilleo del sol.
Hoy está despejado.
Los zapateros danzan caóticamente cerca de la orilla, en un recodo, donde al agua está en reposo. Sólo la parte de sus patas que toca la superficie deja sombra, pequeños puntos negros formando un hexágono.
Una hoja flota mostrándome el trazado de una de las corrientes que crean las piedras del lecho del río.
Viene, gira, se detiene, vacila, vuelve a moverse y se va.

 

Hi Mr. Foster

No quiero ser yo quien comente nada sobre esto (mirad la foto), que luego dicen que les tengo fobia....

Amen, hermana...

Cielosanto! Menos por lo de la camiseta roja y el árbol de fondo... soy yo... :$


Evolution

Debo ser muy ingénua, porque todavía me sorprenden cosas a diario...

Polonia y Darwin

Entramado

Empiezo a sospechar que mi vida es un guión experimental de Woody Allen y Kevin Smith.
Veréis, suelo coincidir con alguien, un personaje que me resulta interesante (como persona y algo más, no como aje, no estoy tan desviada). No sé cómo se llama, así que siguiendo la costumbre de mi memoria de rebautizar a la gente, le pondré Antonio (ha sido niño!). Una amiga dice que tiene cara de Vítor, por lo que lo dejaremos en Víctor Antonio, por darle un toque de culebrón.
El caso es que Víctor Antonio de Todos los Santos parece ser muy amigüito de… llamémosla Ginger, actual novia de Tocapelotas, uno de mis eternos enamoriscamientos. El nombre le viene por ser un maldito bacilón y haberme sorprendido enamorándose de otra amiga, precisamente quien me presentó a Víctor Antonio dTS, cuando yo andaba detrás de él, curiosamente justo antes de que Ginger apareciera en escena y perdiéramos el contacto.
Retorcido, verdad?

Por otro lado, el año pasado conocí a un tipo en clase (otro niño!), alguien simpático, amable, con conversación interesante, cosas comunes y, porqué no decirlo, un algo que me llamaba la atención. Así que acabé acosándole.
Hace no mucho, tomando una caña, me estaba medio contando un problema con algo, al que yo no encontraba la lógica ni la problemática: “Pues no lo entiendo” “Verás, te voy a contar algo. Soy gay” “¿Y? Sigo sin entender por qué representa un problema”
Me sigue pareciendo que lo que me contó no tiene sentido, pero claro, ahora el hecho de acosarle era lo que no tenía sentido…
Lamentable, verdad?

Pues por si no os parece lo suficientemente absurdo y jocoso, una de las últimas veces que vi a mi ex, después de nuestra omnipresente y eterna charla de “Por qué no vuelves conmigo, Trill?”, va y me dice que su fantasía sexual es la Princesa Leia.
¬¬
Doy fe de que no había bebido en toda la noche. Ni. Una. Gota.

Así que procuro tomármelo con humor y reírme yo sola de mí misma, hay pocos que no estén en alguna de las retorcidas tramas a mi alrededor.
Con lo que me gustan a mí los grupos cerrados y claustrofóbicos…

PD. He de aclarar que, como pseudo-geek, lo de Leia resulta halagador. Pero claro, hubiera preferido a Lara Croft

No answer

I’ve called her again.
No answer. Again.
It’s been a week since I last called.
With no answer.
And another week since that time, and a cople of days since that other, and...
With no answer, of course.
I can't remeber her laugh, nor her smile, nor even her eyes; no matter how hard I try, I'm begining to forget her, but I still feel the pain, the uncertainty, the uneasyness, the fear... I sweat everytime I try to decide wheather calling or not, my hand sake everytime I touch the phone.

And I don't even know what's happening, what's going to happen, what's wrong, what's right, what I can do, what is expected from me... It's been too long since I last felt confident and thought that everything was goning on right.

And I feel guilty, and I feel abandoned, and I feel punished, and I feel selfish, and I feel wrong, and I feel coward, and I feel harmful.
Again.

woo and hoo!!

Yo que me estaba conectando para ahuyentar la melancolía y me encuentro con que Sita no sólo me ha visitado, sino que me ha comentado y aconsejado! Qué honor! Aunque sigo sin saber qué hacer, al menos me ha dado ilusión, cosa que no sentía desde hacía tiempo.

La cita que había encontrado me parece demasiado buena para no copiarla, aunque ahora lo hago con un humor diferente al que esperaba:

Lo atroz de la pasión es cuando pasa. Cuando, al final de los finales, no le siguen dos puntos suspensivos.

Para compensar, esto, que no puedo dejar de verlo.

 

 

Sonando: "... you think I'm not that strong. You're wrong"

Sita

Cuando no se entienden las cosas hay que aceptar palabras que hieren.

Justo hoy encuentro esto en el blog de Sita . Después de haber leído algo parecido en el de Arriera. ¿A todas nos pasa lo mismo? Si alguien tiene la solución, o un buen consejo, por favor, que me lo diga.

Estoy cansada de no entender, de no saber qué ha ocurrido, qué va a ocurrir ni qué hacer. Hasta he llegado a acostumbrarme a la impotencia y la ansiedad, después de tantos meses. La desesperación y yo ya salimos de copas juntas.
...ah, no, espera, que yo ya no salgo... entonces diré que se sienta a mi lado a ver la tele y, a veces, me roba el mando y cambia a su antojo.
No sé cómo ni porqué tomé la decisión inconsciente de no hacer nada. No me gusta, pero tampoco sé qué hacer.
Estoy tan cansada...

PD. Es irracional, pero me apena que Sita cierre. Por eso que comentaba antes de creer que somos una pequeña parte de la vida de aquellos que observamos... Siempre me ha parecido, por muchos motivos, uno de los mejores sitios que he encontrado en estas largas horas frente al ordenador. Lo echaré de menos.

Vinci?

 

Ya he vuelto.
Vine, Vidi, y me fui de nuevo: el puente al pueblo, ya sabéis cómo es mi familia con estas cosas.
En la facultad me siento con más ganas que de costumbre, me veo más centrada. A ver si este año consigo coger velocidad, porque llevo demasiado tiempo renqueando.
Pero todo esto no me preocupa demasiado hoy.

Esta tarde me han medio acercado a casa en coche. Un tipo que me caía tirando a mal, y hoy me lo he pasado muy bien. Lo que hace tanto tiempo de incomunicación.
Los diez minutos posteriores de metro han dado para mucho: he quedado mañana con una amiga de la ex-facultad para emborracharla porque está rayada, yo diría premestrual, pero al fin y al cabo a mí también me apetecen unas cervezas. O unos litros en el parque, según amanezca.
Un par de paradas más adelante se ha bajado un chaval, un seudo-rapero, y se le ha caído la gorra. Le he gritado, pero no se ha enterado, así que me he encogido de hombros y me he acomodado en el asiento: tampoco iba a salir corriendo detrás de un chico con las piernas medio metro más largas que yo. En esa misma parada, una de las mujeres que se ha subido, se ha agachado y se ha quedado la gorra. Me ha hecho pensar en la historia de las cosas, ese trozo de tela probablemente provenga de una fábrica de Vietnam, después de un largo viaje en barco habrá reposado unos días en una sábana en el suelo hasta que el chaval pasilargo la compró. Ahora, probablemente haya hecho sonreír al hijo de esa mujer, que se la pondrá mañana para ir a clase y fardará de ella delante de sus amigos. Quién sabe cuándo ese niño la perderá, la tirará o se la robarán y pasará a unas nuevas manos.

Pero lo que realmente me ha hecho pensar es creer haber reconocido entre la gente a una bloguera a la que sigo desde hace probablemente más de un año. Por supuesto que no la conozco, ni siquiera la he comentado nunca, pero cada poco tiempo entro en su bitácora. Por un momento he sentido ese ansia de fama que te lleva a presentarte a gente que ya es famosa, de un modo u otro, como si diciéndole tu nombre entre un ‘qué ilusión me hace’ y un ‘me encanta tu trabajo’ fuera a causarle impresión o a convertirte en algo nuevo. Por el hecho de observar desde nuestra anónima cotidianidad solemos creer que aquello que vemos también nos ve, que para ellos también nosotros formamos parte de sus vidas. El seguir la pista a alguien ajeno a nuestro entorno satisface nuestra curiosidad, el cotilla que todos llevamos dentro, y trata de llenar un poco nuestras vidas. Para qué negarlo, quién más y quién menos, de un modo u otro, es fan de alguien; no es necesario leer las revistas del corazón para ser una maruja, para vivir en la vida de otros.

No he dicho que sea perfecta, sólo que lo hago lo mejor que puedo.
Ójala con eso bastara.

Viajar

Viajar

Me voy unos días.

Estoy asqueada de todo, pero a la vez no me atrevo a enfrentarme al cambio ni a cambiar todo lo que me gustaría. Sé que irme no mejorará nada, pero llevo demasiado tiempo sin moverme de Madrid y siento claustrofobia; echo de menos mirar mapas, sacar fotos hasta quedarme sin espacio en la memoria, escuchar acentos nuevos, mirar el paisaje mientras pasa, pero sobretodo echo de menos el tren. Para mí un viaje no es viaje si no hay largo recorrido en tren. Pero esta vez no lo tendré. Al menos veré el mar, después de un par de años.

Os dejo con una foto de Darío , un aleman que saca unas imágenes increíbles. Este expresa casi exactamente lo que añoro del tren...

PD. Tal cual funciona blogia últimamente, no sé cuándo podré volver a postear...

Trucha

Hoy he vuelto a acordarme de Trucha. No sé muy bien porqué. Y como siempre me he sumido en una extraña tristeza.

Apenas tuvimos relación, nos cruzábamos por los pasillos del instituto pero dudo que nunca cruzáramos más de un par de frases. Pero siempre estaba su risa de fondo. Era una chica simpática, risueña, agradable, de esas que enseguida llaman la atención, todo el mundo se divertía con ella y nunca oí que hubiera tenido problemas con nadie.
Cuando el año pasado me contaron que había muerto en un accidente de tráfico, algo me falló por dentro.
No debería ser así, puesto que nunca fuimos amigas, pero... me cuesta hacerme a la idea de que Trucha ya no existe. Que nadie oye su risa a diario y que no existe la posibilidad de cruzarnos algún día en el metro. Nunca más.
Creo que nunca he llegado a comprender realmente la muerte.

Cuando murió mi abuela, tampoco la comprendí; acepté que será mi abuelo el que haya preparado la comida cuando vaya a su casa y que era suyo el abanico que tengo en mi estantería. Sin embargo... no siento la misma tristeza que cuando pienso en Trucha, no siento el mismo... miedo.

Y cuando pienso en lo efímero que puedo ser todo, me arrepiento de cosas y me intento convencer de ser más amable y más tolerante con todo el mundo, de disfrutar más la vida y ser más activa, aunque nunca dura demasiado.

Pero en el fondo, lo que me da miedo, es perder a algunas personas, aunque nunca me creyeran si lo dijera. Odio esta impotencia de no poder hablar con claridad.

De estreno

Yuju! Viva yo! He tardado... creo que dos noches, comparando los códigos de otros blogs y haciendo pruebas porque apenas conozco lenguajes, de hecho no conozco ningún lenguaje, pero lo poco de html que estudié en el instituto me ha bastado para hacerme una idea de las extructuras; sólo he tenido que averiguar cómo apañar el hecho de que todavía no sé subir desde blogia archivos ni imágenes... pero Super Trillian ha podido!

¿Os gusta la imágen de la cabecera? Eso es lo que más me ha costado, más adelante ya iré mirando si cambiar algo de la estructura de la página y eso.

...Yuju! No seré ningún superprodigio, pero estas cosas son las que me hacen seguir con la carrera, porque si quiero, puedo.

PD. Esta tarde he visto la nota de la otra asignatura de septiembre: dos de dos! Creo que desde bachillerato no había vuelto a aprobar todo a lo que me había presentado, porque en selectividad suspendí historia... Esto es un hito

Papel y boli

Me encantan las papelerías. Siempre me han gustado. Pegar la nariz al escaparate y mirar las colecciones de bolígrafos y plumas, esos pequeños cajoncitos de madera para las cartas que siemrpe acaban llenos de papales, facturas y resguardos; o entrar y toquetear los cuadernos pequeños, ver los dibujos de las portadas, pasar a los maletines de pinturas que siempre huelen a madera, ver por el rabillo del ojo las cartulinas de colores e intentar encontrarles una utilidad para poder ponerte una excusa a ti misma y comprarlas y al final acercarte a los óleos para intentar distinguir entre las tonalidades y recordar que nunca podrías haber hecho Bellas Artes.

¿No os pasa? Con los años he descubierto que le ocurre a más gente, que nos encanta tener varios tipos de bolígrafos y rotuladores, algunos emplean códigos de colores para las asignaturas y las prácticas, tener agendas monas y cuadernos chiquitines que al final no empleas para nada pero te resultan irresistibles.

Y esto me lleva a recordar La vuelta al cole. Hecho de menos decir "No mamá, me falta un cuaderno, y no puede ser amarillo, porque el profe de lengua dice que da mala suerte. Y necesito un boli azul para los enunciados, negro para las respuestas y rojo para corregir" Y llegar a clase con la mochila llena de libros nuevos y esa sensación de estar de estreno...

Ahora, cuando llego (a tiempo) los primeros días a la facultad sólo pienso dos cosas: a) mierda, odio esta asignatura y tengo que repetirla o b) mierda, mientras daba la vuelta al folio el profesor ya ha llenado dos pizarras más.
Pero hay algo que echaría de menos si volviera al cole: allí no puedes tomarte tu tercio de después de clase...